ConciertosMúsica

El flamenquito de Carmen Ferre pide paso en Madrid

Crónica del concierto en la Sala Galileo Galilei, Madrid · 23 de octubre de 2026

A sus 20 años, Carmen Ferre ha pasado de los programas de talentos (Menuda Noche, La Voz, Tierra de Talento, donde llegó a la final, y Got Talent) a intentar vivir de la música con voz propia. Con Sound Blaster Records desde 2024, su propuesta de flamenquito y rumba con aire pop ya ha dejado cifras llamativas: “Mi hogar”, por ejemplo, supera los 4 millones de reproducciones

En Madrid presentaba Todo saldrá bien, un EP de siete canciones publicado el 18 de septiembre que ella misma plantea como un refugio: la música como casa y los afectos como lugares seguros, con un lado que abraza y otro que enciende. Su promesa, según contó días antes, era un concierto para desconectar de las preocupaciones cotidianas, cantando solo lo que siente.

La Galileo no llegó a llenarse, un dato que conviene tener presente para medir dónde está hoy su tirón en directo. Pero quienes acudieron sabían a lo que iban: la mayoría conocía a la cantante y su repertorio, y lo demostró coreando las canciones en numerosas ocasiones. Más que un público de curiosos, fue una sala de seguidores.

El concierto arrancó con “Un besito”, un tema muy de su estilo, ese flamenquito tan del estilo sevillano actual, y con él quedó presentada la voz de la noche: media-aguda, cálida, con buen cuerpo y mucho carácter expresivo. Recuerda a la de Vanesa Martín, con quien Carmen ya ha compartido escenario. Es, además, una voz bonita y clara, sin artificio, justo lo que pide un repertorio de confesión cercana. Se la vio emocionada, y esa emoción casó con el espíritu del disco, que ella defiende como un trabajo íntimo y honesto.

El sonido acompañó: bueno y sencillo, sin grandes artificios, y en ocasiones reducido a la guitarra, que deja la voz al descubierto. Esa sobriedad encaja con la idea de hogar que propone el EP.

El tema que da título al disco, “Todo saldrá bien”, se sostiene sobre un ritmo alegre y pegadizo, de los que invitan a corear. Ahí se ve la cara más luminosa del proyecto: una canción de esperanza que no suena a resignación, sino a ganas de vivir. Y como en sus redes, donde se hizo conocida con versiones, también hubo sitio para un guiño popular: “Cuando zarpa el amor”, de Camela, que Carmen cantó en Madrid.

La noche tuvo tres invitados, todos con vínculo musical con ella. La valenciana Gynebra, compositora y vocalista de pop urbano, con quien cantó “El Merengue”. Zaira, cantante natural de Sanlúcar de Barrameda y antigua “niña histórica” de Menuda Noche, con quien firma “La Fuerza del Amor”. Y el cantautor Raúl Camacho, jienense de Bailén y con el flamenco como bandera, que sumó la presencia de un artista ya asentado. Tres voces distintas que dibujan el círculo en el que se mueve Carmen: televisión andaluza, sello propio y una escena joven que se apoya entre sí.

La dualidad que defiende el EP, entre cobijo y ganas de vida, es también el reto del directo, y en la Galileo se vio un buen ejemplo de ambas: la cercanía de una sala pequeña y entregada, y la energía de canciones pensadas para cantarse en coro. La sala sin llenar al completo recuerda que su camino sigue abierto; la voz, la sencillez del sonido y la respuesta de quienes sí estuvieron indican que tiene con qué recorrerlo. Carmen Ferre no necesita grandes artificios: le basta una guitarra, una voz clara y un público que se sabe las canciones. No olvidemos que la música, no está solo en los grandes escenarios, y hasta que estás nuevas generaciones los llenen, es el momento de disfrutarlos en la cercania de las salas.

Puedes ver imagenes del concierto en nuestro instagram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *