LA OVEJA SHAUN – MISIÓN CALABAZA: Halloween para toda la familia
Llega Halloween y La oveja Shaun: Misión calabaza se une a la festividad. Sí, la oveja Shaun, uno de los personajes creados por la factoría Aardman, esa de la que surgieron Chicken Run (2000) y Wallace & Groomit, un inventor y su perro, que nacieron en el corto A grand day out (1989). A ese le siguieron otros dos, Pantalones equivocados (1993) y Un afeitado apurado (1995) y tras ellos, cinco largometrajes protagonizados por los personajes diseñados Nick Park, su director. Y tal fue su éxito que incluso en septiembre de 2021 se inauguró una estatua de Wallace y Gromit en un banco de bronce en Preston, Inglaterra, ciudad de la que es originario Park y en la que ha situado la residencia de estos dos amigos inseparables que ya son parte de la cultura popular del mundo.
Todos ellos hechos con plastilina. En efecto, Aardman es un estudio de animación surgido en Inglaterra en 1979 de la mano de Peter Lord y David Sproxton, y su trayectoria se ha caracterizado por la realización de cortometrajes y largometrajes en stop-motion, una técnica complicadísima de animación en 3D real porque sus personajes están fabricados con plastilina, y hay que moverlos fotograma a fotograma para lograr el resultado que vemos en la pantalla. Un trabajo muy duro pero tan bonito que a Aardman le ha compensado.
La oveja Shaun nació en 2007 para una serie de televisión y tras 190 episodios en un total de 7 temporadas da el salto al cortometraje y al posterior largometraje La oveja Shaun: La película (2015). A ella le siguió La oveja Shaun la película: Granjaguedon (2019) y por último ésta que ahora se estrena. Un largo camino recorrido y mucha plastilina utilizada en el proceso.
Y lo que convierte a La oveja Shaun: Misión calabaza en una cinta tan especial es el hecho de que su argumento esté sumergido en la parte festiva que supone Halloween: la granja con las ovejas creando calabazas gigantes, porque el granjero que las cuida les destrozó accidentalmente las que tenían, a base de una fórmula química que ellas mismas generan. Pero da la casualidad de que la esparcen en un crecepelo que el granjero se aplica para estar más guapo de cara a una fiesta de Halloween a la que está invitado, y a la que pretende llevar como acompañante a la veterinaria, y el hecho de que ese crecepelo esté adulterado por la fórmula creada por las ovejas lo complica todo y convierte al granjero en una figura temida por humanos y animales por igual.

La oveja Shaun: Misión calabaza es una historia de terror contada a través de la animación stop-motion y sin diálogos, sólo con soniditos, gruñiditos, expresiones exentas de palabras que también son las que definen a esta oveja y a su universo animado.
Por lo tanto, es una película de Halloween pero también cine destinado a toda la familia, incluyendo a los más pequeños de la casa. Una delicia llena de humor y rebosante de encanto capaz de llevarnos a las salas el Halloween más amable.
La oveja Shaun: Misión calabaza devuelve a la factoría Aardman a sus mejores momentos, tras Granjaguedon, que no fue precisamente la más brillante de sus películas. Aquí se acercan a la perfección que solía traernos el estudio, tanto a nivel de historia como al de ejecución de la misma, y nos ofrece un film plagado de genialidad que se disfruta desde el primer minuto. Esa oveja continúa siendo un referente de calidad y una garantía para ese subgénero de la animación, el stop-motion, que no siempre es todo lo apreciado que debería pero que nunca deja de fascinar ni de dar títulos tan sobresalientes como el que ya tenemos en la cartelera.
Silvia García Jerez
