Vaiana: luces y sombras en el Pacífico
Vaiana es la hija única de un importante jefe de una tribu de la isla Motunui, ubicada en el Pacífico Sur. Cuando conoce la maldición a la que su pueblo está sometida por culpa del semidiós Maui, Vaiana se lanza al océano junto con su pequeño gallo a modo de mascota, en un viaje cuya finalidad es deshacer el hechizo que pende sobre la isla legendaria a la que se dirigen y de la que provienen todos sus males. Por el camino, Maui se unirá a ellos en este viaje trepidante lleno de aventuras y peligros.

LA PELÍCULA NAVIDEÑA DE DISNEY
Vaiana es una prueba más de que las Navidades se van asentando poco a poco, ya que no solo tenemos disponibles los adornos en las tiendas o se encienden las luces temáticas en las calles, sino que además se estrena la película con la que Disney encandila cada año a los más pequeños de la casa y, por qué no admitirlo, también a muchos mayores que los acompañan.
Titulada originalmente con el nombre de Moana, éste ha tenido que ser cambiado en varios países de Europa, incluyendo España, por Vaiana porque Moana es el nombre de un perfume que la Casa Margot tenía registrado. También en Italia el título ha sufrido cambios porque Moana era el nombre de una actriz porno fallecida en 1994. Allí, la película se llama Oceanía.
Moana significa en mahorí Océano, mar profundo o gran extensión de agua, y así es como se conoce a la protagonista de la película de Disney de estas navidades, una chica que desde muy niña demuestra interés por todas las leyendas de su tribu y a la que el mar ayuda siempre que le es posible, convirtiéndose este elemento de la naturaleza en un personaje más de la cinta, tan divertido como el pollo que va junto a nuestra heroína.
Pero no serán los únicos personajes destacables de la película, ya que aquellos espectadores que la vean seguro que declaran su inmediata admiración por los cocos que, en un momento dado, hacen su aparición estelar.

SOMBRAS EN EL OCÉANO
También la música tiene un protagonismo evidente. Tal vez excesivo, porque las canciones se suceden en demasía y con una celeridad llamativa, incluso para tratarse de una producción de Disney. Que la banda sonora sea, en su mayoría, espléndida, no le quita verdad al hecho de que la gran concentración de temas musicales no es ningún punto a favor de la película.
Por otro lado, ésta se alarga demasiado: ni el argumento da para tanto ni tantas canciones son necesarias para lograr la brillantez de un film que podría ser todo lo grande que se espera del estudio del que proviene si las aventuras que viven sus personajes se condensaran hasta alcanzar la duración estricta que pide la historia.

HUMOR Y DIBUJOS ENTRAÑABLES
Una vez señalados estos dos pequeños grandes fallos, queda señalar lo que merece la pena de Vaiana: los grandes momentos de diversión que ofrece, su humor, expuesto en ocasiones a modo de gags de cine mudo, dependiendo, claro está, de sus necesidades narrativas, o los preciosos dibujos con los que están diseñados sus personajes, desde la Vaiana niña a su encantador pollo, acompañante fiel en la travesía de la Vaiana adolescente.
También el despliegue de la parte final de la película, que no desvelaremos aquí, es de una notable belleza, y, por supuesto, no es recomendable perder de vista los tatuajes que Maui lleva por todo su cuerpo, que tendrán un lugar destacado tanto en la historia como en las risas que ésta genere.

FROZEN AÚN COMO RIVAL
Tal vez Vaiana no sea capaz de desbancar la fama y el furor que desató y que todavía mantiene candente Frozen: el reino de hielo, un auténtico hito en la memoria de tantas niñas que no dejan de ver la película una y otra vez ni de repasar encantadas los juguetes que contienen las estanterías dedicadas a la película.
Ni siquiera las admiradas Big Hero 6 o Zootrópolis, con apenas opiniones en contra, desataron esa fuerza descontrolada que sigue teniendo la cinta protagonizada por las hermanas Anna y Elsa.
Tal vez, solo tal vez, el hecho de que por primera vez una heroína sin príncipe lleve las riendas de una película de Disney, sea logro suficiente para dejar atrás la maldición que propicia Elsa para dar paso a la que Maui deja en Vaiana.
Y tal vez, un estupendo tema como How far I´ll go, interpretado por Auli´i Cravalho, la voz de Moana, la Vaiana de su versión original, llegue a ser tan recordadas como lo fueron Be our guest en La bella y la bestia o Under the sea de La sirenita.
Por cierto, quienes disfruten Vaiana en el inglés en que fue concebida y originalmente grabada, escucharán la voz de Dwayne Johnson, a quien todos descubrimos como The Rock, en el personaje del semidiós Maui y cantando You´re wellcome pero con escasas dotes para el arte musical.
Fallos y aciertos conforman el último trabajo de Disney. Vaiana es disfrutable en la justa medida en que sus virtudes funcionan, pero no hay que olvidar que sus errores también forman parte de la película. Lo que posiblemente ocurra sea que el tiempo les quite peso y Vaiana sea recordada únicamente por su lado excelso.
Silvia García Jerez