CARMEN ARRUFAT: Estoy en una nube

Está naciendo una estrella. Carmen Arrufat, la joven protagonista de La inocencia, la ópera prima de Lucía Alemany, ha centrado todas las miradas de la cinta desde que esta se presentó, en septiembre de 2019, en el festival de San Sebastián.

Con 15 años rodó escenas que ella misma admite que fueron duras, y con los 17 que ahora tiene ha sido nominada al Goya como mejor actriz revelación por mostrarnos la vida de una adolescente que quiere ser libre en un pueblo, y con unos padres, que no se lo permiten.

Carmen se sincera en esta entrevista y nos cuenta cómo ha sido su proceso de creación de un personaje que en el fondo es igual que ella, y cómo está viviendo todo lo que le está pasando con este primer trabajo para la gran pantalla.

Carmen Arrufat con Laia Marull, su madre en el film

Pregunta: ¿Cómo has vivido pasar de estar estudiando interpretación a hacer esta película y al éxito que estás teniendo?

Carmen Arrufat: Está siendo todo tan rápido, que realmente no he tenido tiempo para asimilar cómo lo estoy viviendo. Está siendo todo muy rápido. Pero no es un rápido malo. Me levanto todos los días con mucha energía por todo lo que me está pasando. Estoy muy ilusionada. Abro el móvil y de repente me envían una entrevista, y luego, cuando vamos a festivales tengo una emoción que no me cabe en el cuerpo. Me gustaría a veces sentarme y decir: vale, Carmen, analiza lo que estás viviendo. Pero todo está siendo tan rápido que estoy en una nube. Una completa nube.

Pregunta: ¿Qué ha sido lo más difícil de hacer en esta película, algo físico como estar boca abajo, o algo más psicológico como es enfrentarte a las cosas que le pasan a tu personaje?

Carmen Arrufat: Fue todo un poco. No lo suelo decir, pero en la parte física sí que hubo un trabajo detrás. Lo de colgarme boca abajo, hacer trapecio, duele una barbaridad. Parece que no pero duele una barbaridad, pero lo disfrutaba muchísimo. Es más, después de acabar la película lo he seguido haciendo. Porque lo disfrutaba mucho.

Pero ya eso de irme a entrenar, ponerme a correr, que por cierto, no sé correr, se ve perfectamente, pero no pasa nada… es que parezco un Playmóbil. (Risas) Pero bueno, da igual. El hecho de levantarte, correr, jugar al frontón… No había cogido una raqueta en mi vida. Esto es real. Hay partes que me gustan mucho pero lo de correr lo llevo muy mal. Y sobre todo, que me pusieron a dieta, y eso ya fue duro. Fue muy duro. Pero es lo que se tiene que hacer.

A nivel emocional, sí que hubo mucho trabajo. Ahora es verdad que lo veo desde la distancia. En ese momento a lo mejor te podría decir: me cuesta esto, esto y esto. Yo creo que las emociones que más me costaron sacar fueron la rabia… una barbaridad, y llorar. Al principio me costó mucho. Era difícil abrirme tanto y sentirme tan vulnerable. Pero le cogí el puntillo pronto. Lo de la rabia sí fue un proceso más complicado. Pero yo es que no he gritado en mi vida y me dicen: grita delante de una cámara. Me costó muchísimo.

Pregunta: ¿Crees que falta algún tipo de información entre los más jóvenes, tipo píldora del día después, medidas profilácticas, para no tener que llegar a plantearse, como se plantea en la película, el tema del aborto?

Carmen Arrufat: Sí, exactamente. Yo creo que hace falta más educación sexual. Es una realidad. A mí me han dado charlas en el colegio y todos sabemos cómo se usa un preservativo, pero no hay conocimiento. No hay más métodos, no hay descubrimiento, no sabes qué efectos tiene la píldora, hay gente que ni siquiera sabe que existe o qué es exactamente.

Vas al colegio y lo que te enseñan es, a mí, por ejemplo, en mi clase, en Primero de Bachiller, palabras que tengan relación con el sexo. ¿Y qué me estás enseñando? Hace mucha falta porque no se tiene mucha idea.

Pregunta: ¿Qué tiene Alicia de Carmen y Carmen de Alicia?

Carmen Arrufat: Muchísimas cosas. Nos parecemos mucho. Yo no me he quedado embarazada a los 15 años, no he vivido en un pueblo, sé lo que es su ambiente pero no vivo ahí. Mis padres, para nada son los de Lis, y los dramas que ha tenido Lis no son los míos, pero las emociones que ha tenido Lis yo las siento. Siento la rabia, la impotencia. Además, yo soy una persona muy ambiciosa al igual que lo es Lis en la película. Tengo muchas ganas siempre de romper con mi zona de confort, que es exactamente lo que busca Lis, de conocerse a sí misma. Esa inocencia que tiene ella es mía. Al final nos adaptamos las dos de la misma manera. Somos la misma persona.

Pregunta: ¿Crees que esta película va a invitar a las chicas a que hablen con sus familias sobre sexo o sobre si tienen algún problema, o vamos a seguir con los mismos tabúes?

Carmen Arrufat: Yo creo, desde mi opinión, que yo veo la película y no me apetece llegar a casa y hablar de sexo con mis padres. Pero sí que a lo mejor nos conciencia más, a la juventud, sobre esa incomunicación. Tú ves la película y piensas: es un tema del que se tiene que hablar. Más que que te entren ganas de sentarte a hablar con tus padres, que eso es una cosa que cuesta. Pero sí que a lo mejor romper las barreras que hay en ese tabú que es el sexo.

Pregunta: Muchas de las escenas son improvisadas, teníais libertad para interpretar.

Carmen Arrufat: Había un guión. Un guión, con frases que estaban estudiadas y ensayadas, pero a la hora de rodar, mientras se mantuviese la esencia de la escena, podíamos cambiar la frase. A lo mejor había frases que sonaban reales que las manteníamos y otras que no, y las cambiábamos. Ahí está la libertad. Y la improvisación. Y sobre todo, movimiento. Era muy difícil que una escena fuese igual dos veces. Ahí está el punto de la improvisación, no solo a nivel de diálogo. Eso es lo que hace real a la película.

Con Joel Bosqued, el actor que interpreta a su novio el lapelícula

Pregunta: ¿Cómo fue para ti trabajar con Joel Bosqued las escenas de sexo y después las más tensas que llegan más tarde?

Carmen Arrufat: Joel es un compañero maravilloso. Tuve mucha suerte con él porque trabajé muy a gusto. Podía hablar con él y decirle: oye, Joel, estoy muy nerviosa. Y él se sentaba a hablar conmigo. A mí me costaron. Yo tenía 15 años. Me seguirían costando ahora con 17. Pero no había hecho nada nunca, y eso conlleva que sí, que eran escenas que no acababa de entender cómo hacerlas y sí, era muy complicado. Ese día me puse muy nerviosa, pero al final dio buen resultado. Eso sí, me ha costado mucho verla, aunque estoy muy contenta con el resultado.

Luego, las escenas duras, es que para mí al estar con Joel me autoexigía estar a su altura y ese agobio que me generaba me hacía que saliese mi rabia. Yo pensaba: no me sale, no me sale, me estoy agobiando, me estoy poniendo muy de mala leche, ponme la cámara que vamos a rodar. Y claro, Joel ayuda mucho. Lo entiende y él maneja la situación y nota cuando yo necesito algo y me lo da. Así que muy bien.

Pregunta: ¿Esperabas el recibimiento que está teniendo?

Carmen Arrufat: Yo no me esperaba nada de esto. Yo estaba rodando y escuchaba cosas. Deseaba que fuese así, que fuera una película que se hiciese grande, pero no tengo ni idea, no soy una experta, no sabía muchas cosas, como que una película tardaba en montarse un año. No tenía ni idea. Poco a poco, yo la vi en verano, y llegamos a San Sebastián, y yo miro atrás y flipo. Una película pequeñita que mi familia vino a ver y no esperaban que esto saliese así.

Pregunta: Escuchándote da la impresión de que has dejado atrás la inocencia y de que ya tienes una madurez enorme, ¿qué esperas del futuro que se abre?

Carmen Arrufat: No, aún me queda mucho por aprender. Sí que es verdad que esto me ha hecho crecer y madurar pero sigo siendo en muchos aspectos muy inocente. Respecto a mi futuro no lo quiero pensar. De verdad, quiero vivir mucho el presente, explotarlo todo, aprender mucho de cada cosa, sacar algo de cada entrevista, de cada promoción, de cada festival, y ya lo que venga que tenga que venir. Pero sobre todo quiero disfrutar mucho. Me encantaría dedicarme a ser actriz, y pienso trabajar mucho para ello, pero si no se puede, no se puede.

Pregunta: Has sido nominada al premio Goya, ¿qué ha supuesto para ti este reconocimiento que ya en sí mismo es un premio?

Carmen Arrufat: Es que fue muy fuerte cuando me llegó la noticia. Esa nominación ya es algo, será algo que se me va a quedar siempre. Es un impulso para arriba, y una noticia muy emocionante que ni siquiera me creo a veces.

Pregunta: ¿Cómo ha vivido tu familia esta aventura?

Carmen Arrufat: Creo que mi familia flipa más que yo. Sí, mi madre me lo dice. Yo es que lo estoy viviendo de una manera muy tranquila porque no tengo mucho tiempo de recapacitar. Lo que pasa es que siento que esto que me está pasando es porque me tiene que pasar, porque lo difícil fue hacer la peli. Lo que viene ahora es el camino, la promoción de la peli. Si no hubiese tenido éxito también habría estado tranquila.

Pero mi familia, que me conoce, que lo ve desde fuera, flipa. A mí esto no me pasa, pero a mi familia la paran por la calle y le dicen: enhorabuena. Y mis padres, incluso mis abuelos, flipan mucho. Mi madre se pone más nerviosa que yo en los festivales.

Pregunta: De cara a los Goya, ¿a quién te gustaría encontrarte en la gala y poder conocer?

Carmen Arrufat: No te lo podría decir con exactitud. Simplemente, estar en la gala de nominados de los Goya y conocer a tanta gente que ha estado tanto tiempo trabajando en la industria, ídolos que he estado admirando toda mi vida, cualquier actor que haya visto en una serie va a ser fantástico. No me puedo decantar por ninguno. Yo creo que voy a flipar con todo en general.

Pregunta: ¿Cuándo y por qué decidiste ser actriz?

Carmen Arrufat: Yo creo que no es algo que se decida, se lleva dentro. Yo desde pequeña siempre he sido muy dramas. Me imaginaba videoclips en el coche. He sido muy peliculera siempre . En Castellón se hicieron unas pruebas de Eurovisión y tenía que actuar delante de todo el pueblo y yo era muy tímida. Me disfracé de Nicki Minaj con una peluca rosa y salí a cantar y a bailar, aunque no canto bien, pero salí ahí y mis padres alucinaron pero decidieron que me iban a apuntar a alguien que me ayudara.

Pregunta: ¿Qué gustos tienes respecto a actores, películas o series?

Carmen Arrufat: Tengo que decir que estoy en proceso de saber lo que realmente me gusta, de informarme, de aprender. Me gustaría tener más conocimiento del que tengo. Tengo que descubrir mucho más. Por ahora me gustan las películas que te hagan pensar, como Interstellar. Películas con mucho fondo que me hagan pensar. Que esté tres horas después en mi cama pensando en ella y sabiendo que me acaba de petar la mente.

Silvia García Jerez

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