THE TENDER BAR: Camino a la fama

The tender bar, la nueva película como director de George Clooney, cuenta la vida, los recuerdos y las experiencias de juventud del escritor J. R. Moehringer antes de ser uno de los corresponsales más famosos del The New York Times, además del hombre que recientemente escribió la biografía de André Agasi y está en el proceso de hacer lo propio con las del príncipe Harry, que se publicarán este mismo año.

Ganador del Premio Pulitzer de periodismo en el año 2000, esta imponente figura de la literatura contemporánea tuvo una infancia un tanto peculiar que relató en el libro que ahora lleva Clooney a la pantalla, adaptado por él mismo junto con la firma de William Monahan, el ganador del Oscar al mejor guión adaptado por Infiltrados, aquella joya que le dio el suyo como director a Martin Scorsese. Una novela que en España se tituló El bar de las grandes esperanzas.

Y no era para menos. Ponerle ese nombre al bar en el título para nuestro país. En realidad, éste se llamaba The Dickens, y además de eso, no solo pasaban por allí clientes que le aportaban una salsa especial sino que quien lo llevaba era el tío Charlie (Ben Affleck), un hombre irrepetible, encantador, carismático, divertido y con el que aprender todas las cosas de la vida de la mejor manera posible.

Con una familia más bien cuestionable… dejémoslo ahí, el tío Charlie era, tanto para el pequeño Jr. (Daniel Ranieri) como para el Jr. adolescente que ha de encarar su futuro desde un punto de vista adulto (Tye Sheridan, el protagonista de Ready Player One) un ejemplo a seguir. Sus consejos son oro y su amabilidad y ternura el arma más importante con la que impartirlos. Y gracias a ellos Jr. madura hacia el gran escritor que está destinado a ser.

Ben Affleck y Daniel Ranieri en The tender bar
Ben Affleck y Daniel Ranieri

The tender bar es una maravilla, una muestra más del enorme talento de George Clooney al otro lado de las cámaras. Es un autor con un estilo precioso, clásico en forma y fondo, en el que el clímax de su cine es su propio cine. Sus películas no cuentan con momentos épicos porque es la propia historia la que lo es. Qué hay más épico que un chico con pocos recursos creciendo en Long Island y llegando a ganar el Premio Pulitzer.

Clooney lo cuenta desde la naturalidad de la vida. El día a día de un niño que crece hasta ser un adolescente y se enamora y vive situaciones reconocibles y momentos únicos que para bien o para mal lo convierten en quien es. Clooney muestra como director la misma humildad que él como incipiente autor, y sale con otro triunfo en su filmografía como director.

Dejemos claro que George Clooney no es un director pomposo, del Hollywood de los fuegos artificiales en el que se le podría enclavar por pertenecer, como actor, al lado del espectáculo. Según pasan los años Clooney se vuelve más clásico y opta por lo íntimo, lo pequeño, por el menos es más, por la leyenda a largo plazo en lugar del aplauso instantáneo, por el tiempo pondrá mis películas en su lugar.

Monuments Men no tuvo el abrazo que se merecía, pero ahí comenzaba a mostrar su talento como un autor alejado de lo que se espera de una estrella. Con la interesantísima Cielo de medianoche, el reconocimiento volvía a escapársele y todo apunta a que con The tender bar, que no se estrenará en cines sino en Amazon Prime directamente, pasará lo mismo. Y no se lo merece.

Su narrativa pausada, sus elipsis asombrosas (atención a la que tiene lugar en un pasillo, deja atónito) o la dirección de actores, con un Ben Aflleck catedralicio en, posiblemente, el mejor trabajo de su carrera, hacen de este nuevo trabajo del actor un film a reivindicar.

Silvia García Jerez

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