SPIDERMAN BRAND NEW DAY: Poco brillo en el nuevo día
Llega a los cines de España Spider-Man: Brand New Day, la nueva entrega del superhéroe creado por Stan Lee en 1962 para la revista Amazing Fantasy, sin la aprobación de su director, que pensó que un personaje adolescente con problemas no iba a funcionar. Y no sólo tuvo un éxito inmediato de ventas sino que se ha convertido en uno de los superhéroes más apreciados y admirados del universo de los cómics.
Y ha dado lugar a 17 películas. No todas centradas en él, algunas son apariciones en el UCM, el Universo Cinematográfico de Marvel, como Capitán América: Civil War (2016) o Avengers: Infinity War (2018) y Avengers: Endgame (2019), pero la mayoría sí lo tienen como protagonista, comenzando en 2002 con la trilogía con Tobey Maguire dirigida por Sam Raimi, siguiendo con las dos de Andrew Garfield dirigidas por Mac Webb y llegando ya a las tres que han tenido a Tom Holland como Spider-Man desde el año 2017: Spider-Man: Homecoming, Spider-Man: Lejos de casa (2019) y Spider-Man: No Way Home (2021). A esas, añadamos las de animación, la trilogía del Multi-Verso, que tanta aceptación han tenido.
Spider-Man: Brand New Day es la número 18 y es continuación de No Way Home porque vamos a ver cómo el mundo ha olvidado a Peter Parker, ni sus propios amigos lo recuerdan. Nada, ni MJ (Zendaya) ni Ned Leeds (Jacob Batalon) saben quién es cuando se lo cruzan, y Peter tiene que vivir con eso porque como Spider-Man sigue ayudando a la Policía a detener a los malos y a salvar a los buenos. Pero de repente se encuentra con una amenaza muy poderosa, una que controla las mentes de aquellos a quienes poseen, pero no es capaz de entrar en la de Spider-Man, que repele a ese villano desconocido con facilidad. Pero lo que no será tan sencillo es descubrir quién es y qué pretende haciendo uso de ese gran poder.
La idea es estupenda. No viene de un cómic en concreto sino de una etapa de ellos, la publicada por Marvel a partir de 2008, que han adaptado Chris Mckenna y Erik Sommers en su labor como guionistas. Dirige Destin Daniel Cretton, nombre poco ligado con el cine de superhéroes, pero siempre es buen momento para empezar a adentrarse en el género si el estudio te lo ofrece.
Entre los guionistas y el director nos ofrecen una película con más sombras que luces. Un metraje demasiado estirado, un desarrollo agotador, un batiburrillo de personajes, sobre todo villanos, que se dan cita a lo largo de las dos horas y media de proyección… a muchos fans del personaje probablemente les convenza el resultado final, pero lo cierto es que hace un poco de aguas por distintos sitios.
El inicio es enormemente reiterativo. Spider-Man salvando gente. Muy bien. Cuéntame algo más, que eso ya lo hemos visto muchas veces. Tarda en contarte algo más. Y cuando por fin nos muestra el argumento de esta entrega lo hace para dar mil vueltas alrededor de una idea brillante que se alarga sin necesidad. Para llegar a las dos horas y media. Cuando crees que ya va a terminar aún te queda una, y un giro más que dará lugar al resto del metraje.
Eso mismo, todo ello, se puede contar en menos tiempo. De hecho, la película saldría ganando si así fuera. Personajes -esa Florence Pugh tan divertida requiere de una entrega para ella sola- y situaciones desaprovechados -un helicóptero en escena para nada- y después le da cabida a la vida personal de Peter que, por otro lado, también puede reducirse para darle más aire a la acción y dejar de lado tanta intensidad dramática. Que estamos viendo a un superhéroe de Marvel, no lo olvidemos.
Lo que sí tiene la película es humor. No tanto como otras, no es socarrón, pero sí cuenta con golpes graciosos que hacen reír a la platea, recordándonos que el sello se basa también en la diversión que producen las carcajadas de cuanto dicen los personajes.
Spider-Man: Brand New Day ha sido calificada por muchos como la mejor de la saga. No estoy de acuerdo con eso. Es una película del montón que no destaca nada más que por unir a Spider-Man con Punisher (El Frank Castle que interpreta Jon Bernthal), una unión que le sienta bien a historia pero que aún así no tiene la fuerza que tenía la primera entrega que vimos del personaje, la de Sam Raimi con Tobey Maguire y Kirsten Dunst, el mejor reparto de Peter Parker y Mary Jane hasta la fecha. Ni siquiera Emma Stone llegaba a ese nivel, y desde luego Zendaya tampoco. Aquel equipo capitaneado por Raimi hizo magia con el personaje y viendo las demás se les echa de menos. También a Rosemary Harris como la tía May, papel que retomó Marisa Tomei y que nunca encajó con la tía May real, la de los cómics, por mucho que Tomei fuera una actriz excelente. Estar buena, como los fans admitieron al verla, nunca fue una característica de la tía de Peter.
Por lo tanto estamos ante una entrega más de la saga. Que recaudará un montón y será un hito para muchos, pero nosotros consideramos que está lejos de merecerlo. Lo de ser un hito, lo de recaudar, oye, para eso está hecha.
Silvia García Jerez

