Los Alfred Hitchcock del futuro

El 13 de agosto de 2017 se conmemoran 118 años del nacimiento de uno de los mayores genios que ha dado el cine, un hombre que aportó a la cinematografía mundial no solo una colección abrumadora de obras maestras ante las que estar eternamente agradecido sino que también nos dejó un estilo imposible de imitar y un manual de instrucciones de cómo enfrentarse a los mecanismos del suspense que son como una receta de cocina: por mucho que se tengan en cuenta los pasos a realizar será complicado que quien los siga llegue al grado de perfección que tuvo quien los dictó.

Alfred Hitchcock
Alfred Hitchcock y Los Pájaros

Don Alfredo, como se lo conoce con cariño y admiración entre los amantes del cine y de su cine, nos dejó el año que daba comienzo la década de los 80 sin que pudiera comprobar cómo la industria cambiaba para crear nuevos mitos que hoy siguen siendo tan recordados como Psicosis o Los Pájaros.Los Goonies, Indiana Jones, Regreso al futuro, E.T. El Extraterrestre, Conan el bárbaro, Los Inmortales y tantos otros títulos que siguen constituyendo buena parte de la cultura pop que rige nuestros gustos nacieron tras la muerte del maestro. En cambio, pudo asistir al comienzo de la leyenda de El Padrino, Star Wars o de Taxi Driver, que se forjaron en la década de los 70.

Hoy, en 2017, los Alfred Hitchcock a los que él pasó el testigo también se encargaron de revolucionar el cine: Francis Ford Coppola, George Lucas, Steven Spielberg, Martin Scorsese y Brian de Palma como bandera del germen del que cinéfilos o no cinéfilos, merchandising, convenciones, conversaciones en bares o referencias que vengan espontáneamente a la memoria van a valerse para componer los elementos más cotidianos de la vida. ¿Quién no ha tarareado la Marcha Imperial sin estar viendo La Guerra de las Galaxias?

Clint Eastwood y Hilary Swank en MILLION DOLLAR BABY
Clint Eastwood y Hilary Swank en MILLION DOLLAR BABY

Las películas que ellos rodaron son y serán un ejemplo, y muchos de los actores con los que trabajan o trabajaron son iconos incluso para aquellos a los que el cine más comercial se les atraganta. Michelle Pfeiffer, Harrison Ford, Arnold Schwarzenegger, Michael J. Fox, Robert de Niro, Al Pacino, Sean Connery… nombres que son sinónimo de titanes, independientemente de que sus carreras hayan sufrido los estragos que los reveses de la existencia o de las malas elecciones de sus proyectos trajeran.
A pesar de que se nos hayan ido Stanley Kubrick, Carrie Fisher y Robin Williams, Philip Seymour Hoffman o Heath Ledger, todos los anteriores siguen con nosotros. La Tercera Edad de Oro del cine. Somos contemporáneos a la Tercera Edad de Oro del cine si contamos como la primera la época de su nacimiento y los éxitos que, siendo mudos, dejaron atónitos a los espectadores.

No vivimos los estrenos de Howard Hawks, de John Ford o de Billy Wilder, pero sí podemos contar lo que supuso el fenómeno de Thelma & Louise o cómo está siendo comprobar, mientras tiene lugar su mutación, la evolución del Alien que Ridley Scott paría, nunca mejor dicho, en la frontera con los 80.
Podemos recordar la contundencia con la que Clint Eastwood nos noqueó con Million Dollar Baby porque hace solo 13 años de su estreno, pero lo mejor no es la extraordinaria película que logró, sino que si nos lo cruzamos por la calle le podemos dar las gracias por haberla hecho. También a Woody Allen por hacernos reír o a Roman Polanski por… todo.
Creo que nos paramos poco a pensar en la cantidad de genios de los que somos coetáneos. El cine clásico es fundamental, de él han bebido todos ellos y grandes cinéfilos como Martin Scorsese, que ha dedicado buena parte de su vida a la restauración del cine en blanco y negro o Quentin Tarantino, que nunca niega su amor por quienes lo precedieron ni las influencias que han marcado su carrera, son muy conscientes del valor que tiene.
Pero nosotros también debemos, centrados como estamos tantas veces en qué estrenos vienen la semana que viene o en cuál es el calendario de tal productora de aquí a cinco años, parar un momento y caer en la cuenta de que estamos en un momento irrepetible, una fotografía única que la historia del cine no volverá a ver en mucho tiempo.
Sí, llegan nuevos nombres a la industria, sí muchos son admirados y reverenciados, pero ¿han revolucionado el cine como Alfred Hitchcock, Steven Spielberg o George Lucas lo hicieron? Tal vez por eso estemos ante un auge estratosférico de las series como ni en los 80 fuimos testigos, porque empieza a vislumbrarse que el cine, cuando ellos se retiren, contará con focos de mucha menos potencia.

Silvia García Jerez

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