CECILIA, UNA LUZ DE MAÑANA: La artista truncada por el destino
La figura de Evangelina Sobredo Galanes, más conocida artísticamente como Cecilia, ha transcendido en el acervo de la música popular española desde los años 70. Su muerte prematura en el verano de 1976 marcó a la sociedad española, una vez que había alcanzado cotas de popularidad con canciones como Dama, Dama, Mi Querida España, Amor de Medianoche (con la cual participó en el festival de la OTI, el festival de música iberoamericana) o Un Ramito de Violetas, por mencionar sólo unas pocas. Tomando precisamente una fecha señalada en la letra de esta última (el 9 de noviembre), se ha escogido este día para el estreno en salas de cine de CECILIA, UNA LUZ DE MAÑANA.
La película documental sobre la cantante y compositora madrileña está dirigida por Chema De La Peña, quien ya tuvo en su anterior carrera contacto con la música con películas como Shacky Carmine o Isi Disi Amor a lo Bestia y Alto Voltaje, si nos fijamos en la inspiración en el grupo australiano de rock AC-DC para denominar a los dos protagonistas. Con su productora Tu Luz y Mi Calma Chema también se ha adentrado en el documental musical y artístico con Marisol, llámame Pepa, tambiéndirigido a otra estrella musical mítica.
Aunque la corta carrera de Cecilia (de 1971 a 1976) podría haber condicionado la existencia de poco material documental, Chema de la Peña se ha apañado para exprimirlo y complementarlo muy brillantemente con algunos documentos inéditos, como por ejemplo un cortometraje del fotógrafo Pablo Pérez-Mínguez así como otros documentos aportados con la base de la biografía Equilibrista: la vida de Cecilia por su autor José Madrid, en lo que es el primer y único libro dedicado a la artista que precisamente ahora se reedita en Efe Eme ampliado respecto a la edición original, con motivo del 50º aniversario del fallecimiento que se ha cumplido en este 2026.

El resultado emociona y deja un buen sabor de boca gracias al planteamiento: Partiendo de que es una historia de la que sabemos su desgraciado final (no sólo murió nuestra protagonista sino también el músico Carlos Manuel de la Iglesia que viajaba también en el vehículo), la película pivota sobre una recreación fiel del accidente de tráfico en la provincia de Zamora de vuelta a Madrid, tras la última actuación la noche anterior en Vigo, acudiendo a ello en varios momentos del film. La recreación decimos que es fiel cuidando detalles hasta con la matrícula del automóvil en cuestión, el vestuario que llevaba Cecilia en el viaje, etc.
A partir de ello, la película repasa el perfil personal y artístico de la compositora acudiendo al testimonio de su familia -mención especial para su hermana pequeña Teresa-, amigos y compañeros como Julio Seijas, Francis Cervera, Joaquín Diaz -su descubridor-, críticos musicales como José Ramón Pardo -que ha rescatado su legado discográfico inédito con su sello Rama Lama-, Eduardo Bravo o Santiago Alcanda, y otras artistas de nuevas generaciones que se sienten inspiradas por su figura, como es el caso de Rozalén, Vega, Sole Giménez etc. El testimonio del músico y compositor Luis Gómez-Escolar, quien fuera última pareja, está también presente indirectamente gracias al valioso material personal aportado en su tiempo al biógrafo José Madrid para su libro.

Si bien uno podría pensar que poco se podría sacar nuevo de lo que conocemos de Cecilia, el largometraje de casi 90 minutos logra alumbrar o más bien desmoronar la imagen de una compositora que aun naciendo en una familia más o menos conservadora, pero a su vez liberal, siempre desde pequeña sintió la llamada de la música, apoyada por sus antecedentes familiares (padre, madre y abuelos intérpretes de música de modo aficionado) y que convivía con sus contradicciones internas personales.
La intercalación de citas textuales extraídas de diarios, cartas y artículos tienen un potente impacto en presentar así a nuestra protagonista. Por un lado, dando su imagen tímida y sensible capaz de parir músicas y letras que tocaron fibra de los espectadores españoles de la época. Por otro, dejando ver un carácter divertido y con fuerte personalidad que le llevaba a protestar por arreglos musicales y criterios de la discográfica, o al atrevimiento de defender letras de dobles sentidos de crítica social envueltas en la dulzura de su música, que despertaban las correcciones de los censores del tardo franquismo (y enmiendas en las que su familia, casi a modo de diversión, le ayudaba a sortear, según nos declara su hermana Teresa).
Quizá por ello Cecilia se ha erigido en referente feminista con sus letras reivindicando a la mujer, pero el documental deja claro que ella ante todo se sentía espíritu libre, donde, en palabras de su hermana Teresa aportadas a La Cronosfera, sería previsible que hoy tuviera una visión independiente donde no necesariamente apoyaría las maneras del feminismo actual. La portada del primer disco con la foto de Francisco Ontañón retratando a la cantante con un guante de boxeo es absolutamente icónica igualmente.

Este carácter poliédrico de la compositora -también pintora, como se desvela- se aborda en el documental, también fruto de su biografía donde formó parte de una familia numerosa que viajó y vivió por diferentes países como Reino Unido, Estados Unidos, (que le dejaron impronta no solo con su conocimiento del inglés sino con inspiraciones musicales como los Beatles y Simon & Garfunkel -estos últimos inspiraron la elección de su nombre artístico-) Portugal o Jordania, que también la terminarían marcando estéticamente. El paso por España le marcaría igualmente con la afición al flamenco o a la cultura popular -su ultimo proyecto musicando poemas de Valle-Inclán es otra muestra de ello
También hay espacio en el documental para detalles sugerentes como su amor por el esoterismo, humanizando a alguien que vivía por y para la música de modo casi obsesivo. No en vano, la prisa por querer meterse en el estudio al día siguiente del concierto para terminar la grabación del último disco fue el desgraciado detonante del accidente que le llevaría a perder la vida.
CECILIA, UNA LUZ DE MAÑANA, en suma, ayuda a comprender y conocer mejor a una figura encumbrada por muchos como la mejor compositora de música popular española de la última mitad del siglo XX, a pesar de su corta vida y formando parte del extraño club de los artistas muertos a los 27 años. Su visionado conmueve, y por otro lado reconforta en la idea de lo que hubiera podido ser una carrera más larga. Preguntando a su hermana, legataria principal de la figura, si por ejemplo la imagina haciendo tecno hoy, por ejemplo, nos señala a La Cronosfera: “Si, podría hacer tecno, perfectamente. Pero siempre un tecno melódico. Otra de sus pasiones era la música clásica, no lo olvidemos”
JAVIER SAN VICENTE

