Peter Rabbit: Esas esperadas, familiares y campestres vacaciones

Peter Rabbit es uno de los cuentos más recordados de la escritora a la que en su momento diera vida Renée Zellweger. Ya sabéis Beatrix Potter. Pues dejando a un lado la ñoñería del momento en el que este personaje imperecedero fue concebido, esta revisión de las carismáticas trifulcas ‘bucólico/conejiles’, en clave de comedia familiar amable, que diría aquel, juega más a parecerse al humor de mamporro, castañazo y retranca de cintas con Wallace & Gromit. La Maldición De Las Verduras o La Oveja Shaun ¿O será al revés? ¿Qué fue antes el huevo o las gallinas de Chicken Run?

Filosofías espacio-temporales aparte, en la cinta que nos ocupa el travieso roedor, enfundado siempre en su ‘cuchicoquetamolona’ chaqueta azul (¿Si hubiese sido escocés hubiese llevado falda tableada?) más que travieso es gamberrillo, siendo en su desfase campestre capaz de hacer frente a un ya mayor superviviente el primer Parque Jurásico, cinta esta precursora de los animales creados en calentintas oficinas de ciudad. Que sí, que la primera cinta con personaje por ordenador fue El Secreto De la Pirámide, pero como no se desarrollaba en el campo pues no nos vale, ¿O sí? Claro que sí nos cuadra: los protas eran unos jóvenes Sherlock Holmes y Watson. Mira, seguimos británicos. Seguimos en la senda, que lleva, claro está, al campo.

Bea (Rose Byrne) junto a Peter Rabbit y los demás conejitos
Bea (Rosa Byrne), junto a Peter Rabbit y los demás conejitos

Peter Rabbit, éste, el que nos ocupa, el de ahora, huyendo de la ciudad al campo deja atrás la flema británica y su forma de entender del amor, y como ya sucediera en la primera adaptación a imagen real/3d de Los Pitufos, contiene también historia de amor de manual. Porque la ñoñeria por algún lado tiene que salir. Incluso Roger Rabbit se metió en jardines por Jessica.

Aquí Roger pasa a ser un exasperante perfeccionista de ciudad y Jessica una pintora llamada Beatriz que dibuja casi igualito que las ilustraciones de los libros de Potter. La escritora, que no Harry. Hala, todo tan británico… y universal. Porque seamos sinceros, esta película resultará divertida para todos aquellos que disfrutaron en compañía de Babe y sepan dejar a un lado los prejuicios inherentes al cine familiar con animalillos parlantes. Dejándose llevar por un divertimento con malvado de corazón bueno y esqueleto a prueba de apocalipsis, con encantadora amante de los animales con pésimo gusto para la pintura abstracta y familia de conejos con las voces de Dani Rovira, Belen Cuesta o Silvia Abril. ¡Abril aguas mil¡ O también marzo, que para el caso…

Y ya que estamos bien encharcados y con los niños de vacaciones igual quizá sea este el momento ideal para ir a verla. Puesto que la opción de visitar el campo en plan picnic familiar no pinta bien. Tiene que estar de barro, con tanta lluvia, que pa´qué.  Vamos ni el set de rodaje de Ghost.

Luis Cruz

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