JUEGO DE TRONOS, Temporada Final

Bienvenido Poniente 

De madrugada, disfrutamos del estreno de la última temporada de GoT con un episodio lleno de reencuentros y recuerdos, entre el romance y la nostalgia. 

Nada dura siempre. Ni siquiera el invierno… Ese que vuelve por Semana Santa y parece que siempre está llegando a Juego de Tronos, la serie más premiada de la Historia de la Televisión, que anoche estrenó su temporada final con un episodio cargado de reencuentros, recuerdos y una de esas frases que ya resulta memorable, en boca de Varys: “Con el respeto nos mantienen a raya los jóvenes, para que no les recordemos la desagradable verdad: Nada es duradero”. 

Buena reflexión del castrato acerca del paso del tiempo, al observar a “la bonita pareja que forman Jon Snow y Khaleesi“, al regreso de Game of Thrones.

Tras siete temporadas completas, este mayo se despide la serie basada en los libros de George R.R. Martin sobre traiciones, amores y venganzas familiares, que a través de una épica historia de fuego y hielo con salvajes, brujas, dragones y muertos vivientes, ha logrado conquistar a la crítica y a millones de espectadores con su soberbia adaptación de grandiosa ambientación, en esa mezcla perfecta de fantasía, sexo y violencia entre monarcas, aristócratas y vasallos. 

Tal ha sido su poder que hasta ha sido regalo político para nuestra Familia Real, y se utiliza como inspiración en la actual campaña electoral. Además, nuestra geografía fue el paisaje natural entre algunos de sus reinos… Siendo tal su influencia, también, que distintas generaciones han conseguido aprenderse los complicados nombrecitos de las siete dinastías, que se disputan el Trono de Hierro.

Un trono listo para las mujeres, según el último episodio, con el damero preparado por Sansa Stark como Señora de Invernalia, Cersei Lannister como Reina en El Desembarco del Rey, y Khaleesi, Daenerys Targaryen, uniéndose a Jon Nieve… Cuando el Rey de la Noche atacaba El Muro, a lomos de un dragón resucitado. 

Ha pasado un año de todo aquello, pero anoche comenzaba el principio del fin; sorprendiéndonos con esos nuevos créditos para la última temporada, que arrancaba con un niño gritando aquello que todos deseábamos: “¡Ya vienen! ¡Ya están aquí!” 

Y ahí, a Invernalia, llega “esa bonita pareja que forman” Jon Nieve y Khaleesi. 

La nueva pareja y alianza en Juego de Tronos Khaleesi y Jon Snow
La nueva pareja y alianza en GoT, Khaleesi y Jon Snow

Comenzaba, entonces, una emocionante sucesión de personajes lidiando con cada reencuentro y recordándonos por qué cada cual está donde está; empezando en el Norte con Ayra Stark junto a sus hermanos Sansa y Bran, pasando por el ingenioso Tyrion Lannister, el bueno de Samwell Tarly, Ser Davos, Los Mormont, Gusano Gris, Genfry y hasta El Perro. Mientras los últimos Greyjoy se encuentran navegando, El Muro ya ha caído y esos zombies medievales, los caminantes blancos, marchan hacia el Sur.

A los ocho minutos de episodio, los principales protagonistas ya se estaban sentados a la misma mesa, ante el Consejo Norteño, cuestionándose la amarga bienvenida a una reina forastera que ha hecho doblegarse a su rey. Sin embargo, es sabido que morirían por El Rey de la Noche sin el ejército de Daenerys y sus dos dragones adultos, que “además hay que alimentar”. 

El juego sigue entre esas damas -frías, supervivientes o negociantes- que optan a la partida final. Deslumbrando la belleza de Khaleesi, fascinando la inteligencia de Sansa y desconcertándonos la pequeña Ayra, que igual nos enternece con el abrazo a su hermano -bastardo, y ahora Rey-, que nos asusta en su primera seducción -al joven herrero por una arma nueva-, mientras aguanta impasible frente a El Perro, echándole en cara que le dejara moribundo la última vez que se vieron (aunque quizá por eso, sigue viva). 

Jon Nieve y Ayra Stark  en Juego de Tronos Temporada Final
Jon Nieve y Ayra Stark

Completa el damero, Cersei Lannister, esa reina capaz del incesto, matricidio y asesinato, que temporada tras temporada ha ido poniéndonos la piel de gallina, incluso desfilando desnuda en un paseo de humillación con la cabeza bien alta… Cersei, ahora en El Desembarco de El Rey, se muestra como una malcriada, tan decepcionada por no disponer de los elefantes que quería para la lucha final, como encaprichada por el hombre más insolente que conoce (quien en un ególatra pis-pas post-coital, consigue que repasemos todos los amantes de una reina, que suele regalarnos frases tales como: “Si quieres una zorra, págatela. Si quieres una reina, gánatela”) 

No podemos, por lo tanto, olvidarnos de los hombres que entran en el juego. Ni de aquellos que siempre han estado; destacando la conmovedora intervención de Samwell Tarly al conocer a su nueva Reina y es presentado como “aquel que salvó a Ser Jorah Mormont, en la Ciudadela, cuando nadie más podía”, descubriendo a la par la crueldad de su reciente monarca, responsable de la muerte su padre y hermano por no reconocerla como tal.  

También es Sam quien se reúne con Jon Nieve para revelarle el secreto, que los espectadores ya conocimos al término del último capitulo; quiénes son realmente sus padres (Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen) y quién es verdaderamente el heredero del Trono de Hierro -que no es otro que él, su amigo y señor; ese que nunca quiso ser coronado, y volvió a la vida tras una mortal puñalada-.

Y hete ahí su nuevo alias, Aegon Targaryen, junto al quid de su relación con Khaleesi, ahora más familia que nunca… Veremos si triunfa la sangre, la boda, o El Trono. No sin antes habernos divertido con ese fantástico vuelo de Daenerys y Jon, montando a la pareja de dragones que en cada plano, parecen más humanos -mientras el resucitado, todavía no ha reaparecido-. 

Juego de Tronos Temporada Final

A estas alturas del capítulo, se intuye que llega el cierre. Pero aún hay tiempo para impresionarse con el brillante reparto, el majestuoso vestuario y la puesta en escena de un episodio más tranquilo y moderado, de lo que Juego de Tronos nos ha acostumbrado. Sin batallas ni matanzas gore -que hay que recuperarse de las pasadas, para el enfrentamiento definitivo- y apenas con un chispa de sexo y un puntito de terror -con un chaval ardiendo, a gritos y vivo, por haberse convertido en caminante-. 

Juego de Tronos Temporada Final

No obstante, para acabar este regreso, la escena final nos deja casi sin respiración, o congelándonos el aliento; con esa llegada de Jaime Lannister a Invernalia, cuando Bran Stark en el patio, inmóvil en su silla, intuye por sus visones tal reencuentro -nos acordamos, entonces, que este adolescente tullido era el niño al que tiró por la ventana, en el episodio piloto, allá por 2011-. 

Impresionante, ¿no? Cómo pasan los años, y qué mayores nos hacemos.

Expectantes estamos ante lo próximo, aunque no tanto para la despedida. Porque nada dura siempre…

Tampoco esta última tanda de aventuras -más creada por guionistas, que sacada de la saga de relatos- con los mismos rencores, respetos y ambiciones que, entre tormentas de espadas y danzas de fuego con dragones, nos devuelve a un fenómeno histórico y televisivo, dentro y fuera de las pantallas.

Game Of Thrones es una serie de HBO disponible en diversas plataformas, que personalmente disfruté de madrugada -una vez más- y en emisión simultánea con su estreno oficial, a través de Movistar +. 

¡Viva Poniente!  

Mariló C. Calvo 

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