INSACIABLE: Adelgazar atiborrándose
Quién no ha querido adelgazar mientras se atiborra con todo tipo de comida. Pues en Insaciable eso es lo que le sucede a su protagonista, Hana (Midori Francis), pero lejos de ser algo bueno, no es nada recomendable…
Y es que, en Insaciable, Hana desea adelgazar sí o sí, pero no puede. Ya ha admitido que le resulta imposible. No está muy gorda pero lo está lo suficiente como para que sea evidente que debe parar. Es estudiante de Medicina y durante las prácticas de disección de cadáveres da con una fórmula que parece milagrosa. Y que funciona: cápsulas cuyo contenido, analizado y comprobado por ella, no es otro que cenizas humanas.
Se trata del reto viral del momento, y Hana se apunta a él, cuando se entera de que existe y de que es eficaz, como la única manera de poder alcanzar lo que sueña. Lo malo es que también descubre, cuando comienza a tomarlas, que un fantasma la está persiguiendo y sólo se tranquiliza cuando Hana comienza a comerse todos los platos a su alcance. Cuanto más la persigue el fantasma más lo mantiene a raya comiendo. Pero cuanto más come más adelgaza… y es un círculo vicioso del que Hana sabe que, de nuevo, tiene que hacer lo posible por salir. La cuestión ahora es cómo.
Insaciable es una producción australiana escrita y dirigida por Natalie Erika James, responsable de la estupenda Relic (2020), protagonizada por Emily Mortimer. Otra cinta de género fantástico en la que las mujeres contaban con todo el peso del reparto. Entonces eran tres miembros de una misma familia, ahora son alumnas y profesora de anatomía forense, con lo que supone de cara a la parte gore, de Body Horror, que le corresponde a ésta. Es decir, la deformidad del cuerpo humano adaptada a la historia que se quiere contar. Como en La sustancia. Llevarla o no hasta sus últimas consecuencias es ya decisión del director. O dependencia del presupuesto del que se disponga.
En Insaciable no resulta excesivo. Para tratarse de clases de anatomía forense y de un fantasma que engorda en demasía. Es un fantasma, no lo olvidemos, la parte que pertenece al fantástico en el film. Si no tenemos maquillaje aquí, a saber para cuándo lo dejamos. Pero no abusa de él ni lo hace desagradable, simplemente lo utiliza como una herramienta más para trasladar la historia a imágenes.
Lo malo de Insaciable es el guión, ya que plantea bien las situaciones pero no de la forma más clara posible. Hay momentos en que no nos ubicamos del todo. no sabemos muy bien, más allá de su planteamiento, dónde estamos. Son pocos y están, sobre todo, colocados en el tramo final, pero cuando nos adentramos en él no entendemos bien la mecánica planteada por la protagonista. Y en otros instantes es el espectador el que tiene que responderse a sí mismo acerca de lo que está viendo porque no siempre es tan lúcida en su desarrollo como la autora piensa.
Y a pesar de ese error, que no es pequeño, la película resulta interesante. Porque la historia es muy brillante, porque nos habla de cosas que están candentes en la sociedad, de las dietas milagro para gente que quiere adelgazar a cualquier costa, de los retos virales que están a la orden del día, de cómo ambas cosas, vistas por el prisma del cine fantástico, son peligrosas cuando se las toma en serio.
Insaciable es una película entretenida pero poco más. Y demasiado larga, más de lo que debería. Tenía material para haberse hecho mejor, y tendría que haber reducido su metraje para haber conseguido una excelencia que no ha logrado, pero no deja de ser una curiosidad en medio de una cartelera veraniega que ha tenido, y tiene, propuestas de género fantástico y de terror apabullantes. Insaciable es una elección menor dentro de todas ellas.
Silvia García Jerez

