EN LA ZONA GRIS: El regreso de Guy Ritchie

El director británico Guy Ritchie vuelve a estrenar en cine y lo hace con En la zona gris. La última película de su filmografía que llegó a nuestras salas fue Operación Fortune: El gran engaño (2023), con Jason Statham como protagonista, como al inicio de las carreras de ambos en Lock & Stock (1998), que al resultar ser muy inferior a lo que se esperaba de un director como él, sus siguientes trabajos fueron a parar directamente a plataformas, caso de El ministerio de la guerra sucia (2024), con Jake Gyllenhaal, y La fuente de la eterna juventud (2025), en la que reunió a John Krasinski, Natalie Portman y Eiza González para una producción de AppleTv que defraudó en masa a quienes la vieron.

Ahora sí consigue un estreno en los cines y nos presenta En la zona gris, en la que coincide de nuevo con Jake Gyllenhaal y con Eiza González, además de repetir con Henry Cavill, con el que ya trabajó en Operación U.N.C.L.E. (2015), película que gustó y que sigue gustando mucho, aunque no todos nos hayamos rendido a ella. Con ésta que ahora nos ocupa es justo el caso contrario: está provocando mucho rechazo pero hay quienes, como nosotros, la defendemos.

Jake Gyllenhaal y Henry Cavill, los dos protagonistas de la película

Aquí nos presenta una trama en la que un par de agentes de élite. exsoldados, Bronco (Jake Gyllenhaal) y Syd (Henry Cavill), que son contratados por Rachel (Eiza González) para recuperar mil millones de dólares prestados a la empresa a la que representa Bobby Sheen (Rosamund Pike), una fortuna que está en manos de un contrabandista despiadado llamado Manny Salazar (Carlos Bardem), no muy dispuesto a devolverla. Así que Rachel se pone manos a la obra. No será fácil pero cuenta con los mejores para lograrlo.

Lo cierto es que el argumento no puede ser más común, no puede estar más manido y en ocasiones no está del todo bien dibujado por un guión algo errático, pero una vez planteado que hay que Rachel quiere recuperar su dinero, todo va como la seda y resulta una película de lo más entretenida. Con locuras y acciones imposibles, pero qué mas da, lo importante es la diversión.

En la zona gris nos devuelve al Guy Ritchie de los inicios. No tan excesivo, bastante más comedido que entonces, pero ha recuperado algunos de los efectos de postproducción que caracterizaban sus películas a finales de los 90, y se le agradece porque el relato queda más dinámico y, aunque él no lo supiera hace un par de décadas, tan actual como los grafismos que hoy se usan en los vídeos más virales de las redes sociales. Todo un creador de contenido adelantado a su tiempo fue, y hoy vuelve a recurrir a aquella fórmula.

También es asombrosa la planificación de lo que van a hacer, los planes A, B y los que surjan. Nos introduce de lleno en el modus operandi de esos dos agentes de élite que no tienen problema en utilizar todos los explosivos que tengan a mano o las soluciones más ingeniosas para abandonar los lugares más peligrosos. Cómo no, con un toque de humor que por momentos la convierten en una comedia de acción.

Porque En la zona gris es básicamente una cinta de acción. Se trata de atrapar a un contrabandista para que te devuelva el dinero con todos los métodos a tu alcance, así que sí, va a haber mucha acción en la película. Y va a ser muy divertido comprobar hasta qué punto cada locura se disfruta desde la butaca.

Lo que da pena es ver a Carlos Bardem como ese contrabandista, qué tópico ver a un actor español metido en papeles de villano latino cuando su hermano Javier puede llevar a cabo interpretaciones bien diferentes en películas internacionales, y bien variadas, que nada tienen que ver con malos de estilo clásico que sólo pretenden torcerle el brazo a los protagonistas. Claro que Javier ha dado vida a villanos, de hecho ganó el Oscar por el de No es país para viejos (2007), que era ficticio, pero también fue Pablo Escobar en Loving Pablo (2018) y recientemente ha interpretado al de El cabo del miedo, Max Cady, para la serie de AppleTv, retomando el personaje de Robert de Niro o de Robert Mitchum, que lo hicieron antes que él. Malos, sí, pero nada tópicos. El actor es el que tiene que convertir en clásico al villano, en ningún caso al revés, de modo que el villano le pase al actor por encima sin dejarle un ápice de construcción de capas que lo haga más interesante.

Sus compañeros protagonistas tampoco están muy alejados de tener personajes estereotipados. En una película de acción no cabe demasiado despliegue de talento, pero sí tienen en sus manos el lucimiento de ser los responsables de los trucos que nos van a dejar con la boca abierta.

En la zona gris puede gustar más o menos, ahora Guy Ritchie divide muchísimo y la fama que ganó al comienzo de su carrera se ha diluido bastante, pero nosotros nos decantamos por defenderla y recomendarla. Posiblemente antes de entrar ya sepas a qué tipo de película te enfrentas y lo cierto es que no le da al espectador nada que no espere. Eso es bueno en cierto sentido, aunque si esperas más y obtienes menos será decepcionante, pero en este caso apostamos por aplaudir a Ritchie y felicitarlo por haber conseguido algo muy aparente. Una película juguetona que, ésta vez sí, pueda recuperar a buena parte del público que hace tiempo le dio la espalda.

Silvia García Jerez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *