EJÉRCITO DE LOS MUERTOS: Zombis en Las Vegas

Ejército de los muertos supone la vuelta al cine de zombis de Zack Snyder. Ya está. Esa es la noticia.

Porque que Zack Snyder, uno de los directores más llamativos de la actualidad, se haya dedicado a rodar historias de superhéroes tras su fulgurante debut, que fue Amanecer de los muertos, una de las mejores películas de zombis que hayamos visto, reconocida como tal por todos los amantes del género, y que, años después de hacerse con la taquilla del mundo entero con Batman v Superman: El amanecer de la Justicia o Liga de la Justicia, decida retomar el mundo de los zombis, es un acontecimiento.

Y como tal se va a recibir. Hay ganas de comprobar cómo es ahora su acercamiento a los muertos vivientes tras haberlo bordado en el 2004 con su ópera prima, y Netflix, su productora, ha llegado a la conclusión de que además de tenerla en su plataforma, a la que llegará el 21 de mayo, también la podamos ver antes en salas. Desde el viernes 14, de hecho. Y es probable, por lo tanto, que haya un ejército de espectadores que llenen las salas en las que se proyecte.

Es importante destacar que Ejército de los muertos nada tiene que ver con Amanecer de los muertos. No es una secuela ni un remake, es independiente de aquella.

Aquí comenzamos con un prólogo, seguido por una secuencia de créditos que nos va a recordar mucho las intenciones que tenían los de Watchmen, también dirigida por Snyder, que era ubicarnos en el universo que nos esperaba, porque en ellos se nos narra, con acompañamiento de tema legendario, cómo Las Vegas llega a ser el centro neurálgico de la invasión que nos ocupa.

Una vez puestos al día, vamos con lo que en Ejército de los muertos nos espera: el encargo a Scott Ward (Dave Bautista) de componer un grupo de mercenarios que se encargue de llegar a la caja fuerte de uno de los más importantes casinos de la ciudad y repartirse los 50 millones de dólares que contiene su caja fuerte.

Las Vegas está sitiada por los zombis, pero la oferta es tentadora y Ward la acepta. Comienza a reclutar a todo el que conoce válido para la hazaña y se pone en marcha. Pero si la tarea parece complicada habrá que esperar a comprobar hasta qué punto es una misión imposible de realizar, por mucho que Ward y su equipo estén dispuestos a todo con tal de alcanzar el objetivo.

Ejército de los muertos. Las Vegas es un escenario mortífero abarrotado de zombis
Las Vegas es un escenario mortífero abarrotado de zombis

Ejército de los muertos, una auténtica lástima, no es como Amanecer de los muertos. Me refiero a la calidad, argumentalmente ya hemos dejado claro que no se le parece aunque tengan el punto en común de que los muertos vivientes sean el enemigo a batir.

En este caso todo comienza de una manera muy atractiva, lo cierto es que Snyder domina como pocos los prólogos y las secuencias de créditos, que aquí es, una vez más, fabulosa.

Pero luego nos adentramos en un desarrollo que no aporta nada al cine de zombis que tantas veces hemos visto. Excesivamente plana, sin personajes potentes más allá de su carisma y con un par de escenas un poco más destacables de las demás, Snyder incluso se atreve, sin éxito en la propuesta, a saltarse las normas que rigen en el universo de los muertos vivientes.

Y es que, si hacemos un análisis del título, Ejército de los muertos, traducción exacta del inglés Army of the dead, ejército puede indicar una cantidad desmesurada, sin más, que es lo que suelen ser los zombis, una masa en grupo sin otro objetivo que cazar humanos vivos y morderlos, o una cantidad desmesurada, porque igualmente lo va a ser, con líderes más o menos organizados. Y ahí es donde Ejército de los muertos traiciona su condición dentro del cine de género, porque esto segundo no tiene cabida en la definición de zombis. A no ser que esté muy justificado. Y justificado no es lo mismo que explicado. Matiz importante.

De resto, asistimos, sin aburrirnos pero sin entusiasmarnos, a un relato en el que hay que conseguir un fin y en el que hay que trazar un trayecto para lograrlo. En el camino, alguna escena especialmente brillante, como esa en la que los ascensores tienen un especial e intrigante protagonismo, pero nada reseñable que logre perdurar en el género por encima del disfrute momentáneo de estar viendo la resolución de ciertas situaciones.

Y para incidir en sus escasos aciertos podemos acudir al metraje, uno de los puntos débiles de Zack Snyder. No por alargar una película ésta va a ser mejor, creo que es algo que no le acaba de quedar claro. Y que a veces es incluso peor, tampoco. Dos horas y media tienen que estar muy exprimidas para que no sobre nada y salvo por el hecho de que no aburra, la sensación que va dejando Ejército de los muertos es la de que alargar el tiempo no está sirviendo para hacer avanzar la historia. Nos pasamos mucho rato en el mismo sitio, con los zombis remoloneando alrededor de las inminentes víctimas como luchadores de sumo. Y no es necesario.

También es verdad que hay demasiados personajes. El equipo de mercenarios de Ward es enorme y aunque se dividan para concentrarse en los puntos importantes no dejan de ser muchos personajes que solo están presentes para cubrir un objetivo, y no hace falta decir cuál es.

Aunque a mí me gustaría destacar, entre todos ellos, al de Tig Notaro, la actriz que interpreta a Marianne Peters. Creo que todos pediríamos un nuevo montaje de la película en la que la piloto de esta historia tenga un protagonismo mayor porque es un personaje fascinante.

Ejército de los muertos. Tig Notario, la auténtica estrella de la película
Tig Notario, la auténtica estrella de la película

Ejército de los muertos es una película concebida para levantar la taquilla, y a pesar de sus fallos tiene potencial para lograrlo. Porque Zack Snyder nos ofrece acción de sobra, momentos gore que el espectador agradece y una meta que nos hace preguntarnos cuándo, cómo y quiénes la alcanzarán sin llegar a ser mordidos antes.

El esquema del cine de zombis es siempre el mismo, y la intención de sobrevivir, también. Otra cosa es que la película funcione a la hora de ofrecerlo, y Ejército de los muertos, aún renqueando por sus grietas, consigue sacarnos una sonrisa que no durará mucho, solo hasta que salgamos de la sala y nos demos cuenta de que aunque la dirija alguien con mucho peso en la industria, no ha acabado de convencernos.

Por mucho que la repasemos y creamos que ha sido así, en realidad tenemos que admitir que es de sus trabajos más flojos. Pero no pasa nada, porque seguro que todos estamos ya esperando la nueva entrega de otra historia de zombis en la que de nuevo llegue a la altura de Amanecer de los muertos. El talento para lograrlo Snyder lo tiene. Si lo hizo una vez puede volver a conseguirlo.

Silvia García Jerez

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