COMETA SOY YO: El espectáculo de las Navidades
Cometa soy yo es espectacular. Partamos de esa base. Es un show que protagoniza Cometa, la súperheroina galáctica que lleva volando, desde Saturnillo, su planeta de origen, hasta la Tierra, cuatro años seguidos, desde 2019. Entonces lo hacía en el Circo Price pero en 2022 su vuelo se desvía y llega a la Carpa de Cometa, situada en la calle Silvano esquina con Avenida Machupichu, enfrente del Palacio de Hielo de Madrid.
Desde que Cometa apareció en Gospel Circus, adaptación circense de Cuento de Navidad, de Charles Dickens, su personaje tuvo una repercusión enorme y ha sido ella la que ha regresando año tras año para reencontrarse con los terrícolas. Más de 160.000 ya han disfrutado con sus aventuras, su chispa y su buen humor.
Porque Cometa, además de superheoína galáctica es un personaje graciosísimo. Las risas se escuchan por toda la carpa. Su intérprete, la actriz Carla Pulpón, le imprime un desparpajo encantador con el que niños y mayores se lo pasan de maravilla.
A Cometa la acompañan sus padres, a los que dan vida Tomás Pozzi como su padre e Íñigo Sádaba como su madre, convenientemente caracterizado como ella, dándole un aire muy gracioso al personaje. Los tres forman una familia con la que el público lo pasará de fábula, porque se pican entre ellos, sus conversaciones son muy ágiles, muy rápidas y sus réplicas funcionan como rayos una detrás de otra. No te dan tiempo sino a reírte y a admirar su enorme talento para arrancar la carcajada de los allí presentes con chistes desde atemporales hasta repletos de la más rabiosa actualidad.
Pero no solo vamos a verla en familia. Cometa tiene muchas sorpresas guardadas para mostrarnos en Cometa soy yo, y vamos a alucinar con lo que nos va a ir contando de ella misma. Vamos a conocerla en profundidad y, de paso, a asombrarnos con la manera en la que el show nos la presenta. No podemos desvelaros nada pero os damos una pista: el espectáculo tiene la mejor utilización de pantallas, de imágenes proyectadas en ellas, que hayamos visto instalada sobre un escenario.
Y no solo eso, además de las imágenes, que acompañan a la perfección a lo que vemos en la pista, a la historia de Cometa que nos cuenta el fragmento correspondiente, ésta está perfectamente hilada con los números acrobáticos que se intercalan en ella. Todo tiene relación con lo que ha pasado y con lo que pasará.
El show no está estructurado al azar sino muy bien organizado para que todo vaya cuadrando y cuanto veamos en la pista tenga sentido cronológico y estético. Es impresionante, pocos espectáculos cuidan mejor al público que este.
Cometa soy yo dura 2 horas, con un descanso de 15 minutos entre medias. Uno entiende que el descanso es necesario, no solo para que niños y mayores repongan fuerzas sino para que los técnicos puedan ir preparando la segunda parte del espectáculo, pero lo cierto es que uno se lo está pasando tan bien que querría verlo todo seguido, sin pausa alguna.
Pero también es verdad que hay un cambio de tono en la segunda parte de Cometa soy yo. Es, por decirlo de alguna manera que no desvele nada, más dicharachera en lo que a Cometa y su familia se refiere. Y los números acrobáticos van a seguir siendo espectaculares, tanto los que tienen lugar en el suelo como los que requieren de más altura.
Cometa soy yo es un acierto. Quienes vayan a ver el espectáculo que la compañía PERFORDANCE tiene preparado para todos los públicos van a pasar un rato emocionante. Será, para ellos, uno de los mejores eventos de estas navidades, ya que acaban sus funciones el 15 de enero y pueden encontrarse entradas para dos horarios distintos, dependiendo del día.
En su web www.cometasoyyo.com encontraréis toda la información al respecto que necesitéis. Coged las entradas antes de que Cometa regrese a Saturnillo.
Silvia García Jerez