Alejandro Sanz conquista el Metropolitano con un repaso a tres décadas de música


El pasado 20 de junio en el Riyadh Air Metropolitano, más de 60.000 personas acudieron no solo a escuchar, sino a compartirlas canciones. Desde el arranque con Desde cuándo, con el público todavía buscando su sitio en una noche llena de calor, se intuía que la propuesta no iba a apoyarse en el espectáculo, sino en la conexión.

Incluso con un público entregado, el concierto no fue ajeno al problemas del sonido que se mostró especialmente irregular durante los primeros compases. Si bien el audio se fue estabilizando, el arranque empañó parcialmente la experiencia para parte del público. No fue un factor determinante para el conjunto de la noche, pero sí lo suficiente como para recordar que cualquier problema técnico pesa

El concierto, enmarcado dentro de la gira ¿Y Ahora Qué?, tenía algo de regreso emocional. No era una fecha más dentro del calendario: era la parada central de un tour que, después de arrasar en México, Latinoamérica y Estados Unidos con llenos absolutos, aterrizaba en España convertido ya en un fenómeno de masas. Y Madrid, inevitablemente, es otra cosa. ¿Y Ahora Qué? funciona como una pregunta abierta, una forma de revisar su propio legado desde otro lugar, más consciente, más expuesto y menos pendiente del artificio.
Y sobre el escenario del Metropolitano esa idea se hace evidente. Canciones que funcionan como relato más que como simple setlist. La velada se convirtió, de hecho, en un viaje monumental por todas las etapas de su carrera, moviendose entre pasado y presente, pero basadondo su show casi en su totalidad en sus grandes e históricos éxitos, con apenas cinco temas de su último trabajo, y logrando un auténtico triunfo de la nostalgia ante un estadio completamente entregado. Una decisión consciente, que entiende perfectamente qué espera —y qué necesita— su público.

La gira —que ya ha pasado por Sevilla, Gijón o Bilbao y que continuará por Barcelona, Valencia o A Coruña antes de cerrar en Fuengirola— está planteada como un recorrido emocional más que como una presentación de disco al uso. Un tránsito entre los clásicos que han sostenido su carrera y las canciones más recientes que intentan dialogar con ese legado.

Es una elección plenamente alineada con el espíritu de la gira: si el viaje es emocional, lo importante está en cómo laten los temas en directo. En ese terreno, momentos como ¿Lo ves? al piano o Cuando nadie me ve brillan precisamente por su desnudez, porque no necesitan nada más que la verdad que contienen.

En un circuito donde los estadios se han convertido en sinónimo de superproducción, Sanz opta por lo contrario: una escenografía limpia, una banda poco numerosa, y con todo el peso puesto sobre la canción, sobre con el publico, y esa cercanía con la que va contandonos cosas. Que a veces uno está bien, y que hay días que uno no está tan bien y no pasa nada. También se puede decir: ‘¿Sabes qué? Hoy no me siento bien’”. La complicidad que buscó con el publico, por ejemplo, bromeando al preguntar si se dice Nuea Yol. Un guiño a Bad Bunny, que interpreto hace unos dias en este mismo estadio el Corazon partío.
Porque lo que sucede sobre el escenario —más allá del repertorio— es un reconocimiento mutuo: un artista que se reafirma en su historia y un público que la completa. Un contar cosas

Y ahí, en ese vínculo, está todo.

Alejandro Sanz no pretende recuperar al artista de hace veinte años, ni lo necesita. Ahora cada frase adquiere otro peso, porque un público mayoritariamente femenino y en algunos casos algo mas que cuarentañero, siente que esas historias también le pertenecen. Mi soledad y yo, Amiga mía, El alma al aire o Corazón partío dejan de ser simples canciones para convertirse en fragmentos de una memoria compartida, en capítulos de una misma vida escrita entre escenario y butacas

Es una de las claves de un éxito tan sostenido, sus más que seguidores, más que seguidore, son compañeros de vida, que se han ido viendo identificados a lo largo de los años en las historias de sus canciones. Esas canciones que van haciéndose un hueco cada vez más grande y más importante en su memoria.

Porque a estas alturas, la voz de Alejandro Sanz no es un instrumento para impresionar, sino para contar. Hay imperfecciones, incluso cierta fragilidad en algunos momentos. No es la misma voz de cuando empezó, pero el sentimiento es mayor y lo transmite de maravilla. No necesitamos que dé la nota que rompa la copa, porque lo que nos importa ahora, es saber quién nos va a curar el corazón partío.


Estas son las principales fechas confirmadas en España:

Fecha (2026)CiudadRecinto
6 de junioSevillaEstadio La Cartuja
12 de junioGijónParque Hermanos Castro
14 de junioBilbaoBizkaia Arena BEC
17 de junioMallorcaEstadi de Son Moix
20 de junioMadridRiyadh Air Metropolitano
27 de junioBarcelonaRCDE Stadium
9 de julioMurciaPlaza de Toros de La Condomina
11 de julioValenciaEstadi Ciutat de València
18 de julioA CoruñaCoruña Sounds
24 de julioFuengirolaMarenostrum Castle Park

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