Las noches de cine saudí en Barcelona
El pasado mes de abril (del 22 al 28), la Saudi Film Comission presentó las Saudi Film Nights en las ciudades de Madrid, Barcelona y Sevilla, muestra de cuatro películas saudís contemporáneas; Mera, Mera, Mera (C), Hobal, Gum (C) e Hijra, con el afán de exhibir el talento nacional y estrechar la frontera cultural con el público europeo.
Probablemente, muchos de nosotros nunca habíamos visto una película saudí. En el evento de Barcelona, en el Renoir Floridablanca, después de un fastuoso catering de cortesía, se proyectó Gum, el cortometraje de Belal Al-bader, y Hijra, de Shahad Ameen, candidata de Arabia Saudí a los Óscar de 2026.
Gum, “Chicle” en inglés, narra el despertar romántico de Saad, un niño con síndrome de Down, y la dificultad que atraviesa para entender y gestionar asertivamente estas nuevas emociones tan complejas. Bonito cuento ligero, basado en las reflexiones sobre las relaciones y el amor del diario personal del director, nos invita a considerar la perspectiva según la cual escogemos interpretar las cosas. En palabras del director: <<Hay partes de la vida que no tienen sentido y hay que aceptarlas así>>. Destaca la carismática actuación de Azzam Alkharaan, también responsable de las animaciones que, en determinados momentos, reflejan los pensamientos del personaje.
Hijra (Hégira) – referido a la migración de Mahoma de La Meca a la ciudad de Yatrib (Medina), en la cultura islámica – es una road movie, clásica y crítica, con tintes de drama y de comedia. Abarca el viaje y las desventuras de tres mujeres musulmanas, una abuela muy conservadora y sus dos nietas adolescentes, de una punta a la otra de Arabia Saudita. El sueño de infancia de la abuela es completar el ritual sagrado de purificación del Ihram, por el cual hacen el peregrinaje del Hajj, pero ese sueño se ve truncado cuando su nieta mayor, Janna (Lamar Faden), se escapa para perseguir sus propios sueños. Entonces, la abuela decide ir en busca de ella y encontrarla antes de que se entere su padre, un personaje cuya severidad y frialdad quedan reforzadas por su ausencia física durante todo el film. Arrastra a su nieta menor, Sarah (Raghad Bokhari), y convence a un vendedor ambulante de dudosa moral, Rakan (Baraa Alem), de que las lleve en su coche en esta misión imposible de encontrar a una chica en medio del desierto.
Para interpretar a Sitti, el personaje de la abuela, Khairiah Nazmi se inspiró en su propia abuela, resultando en una interpretación contenida, pero intensa y muy emotiva. Su personaje solo trata de proteger a sus nietas, pero lo sórdido del mundo real le da unos cuantos golpes de humildad y tiene que dejar de lado su rigidez moral. Mientras tanto, el personaje de Sarah vive tremendo comming of age y claramente se siente que es la primera vez que pasa tanto tiempo fuera de casa. Tiene que aprenderlo todo del mundo que la rodea y nosotros aprendemos con ella.
La puesta en escena es realista y humanista y un despliegue de toda clase de paisajes, personajes y camellos. Con un lenguaje simple, claro y modestamente sabio, confronta valores generacionales y expresa las contradicciones propias de la religiosidad.
María Fernández Daranas


