KILAUEA: El tobogán que revoluciona Aquopolis Villanueva
Aquopolis Villanueva está a punto de inaugurar su nueva temporada y lo va a hacer con una novedad espectacular: Kilauea, el tobogán que va a revolucionar el famoso recinto acuático de Villanueva de la Cañada, en Madrid. Kilauea está basada en el mito original del volcán hawaiano más activo de la Tierra y se pretende que el cliente sienta en ella la lucha entre dos diosas, la del Poder y la del Agua. El Poder con la aceleración y el Agua…
Recordemos que Aquopolis Villanueva abrió sus puertas en julio de 1987 y desde entonces lleva siendo un referente de los parques acuáticos, aunque años antes, en 1985, se abriera el de Cullera.
El pasado 7 de mayo, Aquopolis Villanueva organizó un evento muy especial, al que La Cronosfera fue invitada, para que pudiéramos ver de cerca este nuevo tobogán, fotografiarlo, ver su interior y conocer de primera mano, de la de los profesionales encargados de haberla hecho posible, sus secretos más técnicos, algo que los ‘frikiparques’ agradecemos no saben cuánto. O tal vez sí.
Nos invitaron a visitar el parque, estando cerrado, estando incluso sin agua en los toboganes de camino a la zona a la que nos dirigíamos. Todavía falta algo más de un mes para que dé comienzo su temporada 2026 y aún es pronto para llenar las piscinas en las que los visitantes caerán desde los toboganes. De hecho, a lo que nos invitaron fue a ver el estado de las obras en las que Kilauea se encuentra y nos dieron, es obligatorio hacerlo por ley, unos chalecos reflectantes para adentrarnos en ese terreno. Todo un privilegio, si nos preguntan lo que nos pareció poder ser testigos de algo tan único.
Kilauea se encuentra en la nueva zona temática de Aquopolis Villanueva que se llama Mana Nui. En la mitología hawaiana Mana significa fuerza, como fuerza espiritual, y Nui, Gran. Bienvenidos, por lo tanto, a la Gran Fuerza. Allí habrá 3 atracciones, dos que ya estaban (Boomerang y Río Lento), que se han retematizado, y la que fuimos a conocer, que es la incorporación al catálogo del parque gracias a una ampliación de 5.500 metros que ha tenido lugar sobre el terreno ya existente.
Se trata de una Water Coaster, es decir, que en realidad es una montaña rusa de agua, aunque su forma sea la de un tobogán, de la marca tecnológica ProSlide. Su lanzamiento inicial a ras del suelo es único en Europa gracias a su sistema Rocketblast, que impulsa la balsa con hasta 4 lanzamientos distintos que en este caso son de presión hidráulica en lugar de las tradicionales cintas que tiran hacia arriba de los trenes. A cada lanzamiento le corresponde una bomba hidráulica de las 5 situadas en la sala de máquinas, con capacidades de hasta 90 cv. La quinta bomba se aplica a la sostenibilidad y buen funcionamiento del conjunto.
Mide 180 metros y alcanza los 35 km/h., por lo que acaba teniendo una duración de 45 segundos que puede convertirse en la experiencia más brutal en un parque acuático que vayas a tener este verano. Es la única atracción de su tipo con recta de lanzamiento, de 10 metros nada menos, en nuestro continente. Una bestia disfrazada de diversión.
Sus balsas pueden llevar hasta 4 personas en línea por cada ciclo, siempre y cuando su peso conjunto, determinado por la plataforma que funciona como una báscula electrónica, disponible en la zona de carga, mantenga la luz verde y no pase a la roja que indica que hay un excedente inadecuado para su buen funcionamiento y una de las personas que se ha pesado con las otras tres tendrá que esperar al siguiente turno. Esta manera de ejecutar la carga de cada balsa está pensada para efectuarse de una manera sencilla y rápida, de tal modo que a lo largo de una hora puedan montarse en Kilauea alrededor de 750 personas.
La normativa de atracciones en parques exige que sólo pueda haber un vehículo -coche, tren, barco- en movimiento a la vez sobre una zona determinada del recorrido en la que éste pueda ser detenido con seguridad. Los 4 lanzamientos que tiene Kilauea corresponden a esas 4 zonas de seguridad y control independientes, lo que posibilita tener varias barcas en funcionamiento simultáneamente en la atracción y, de este modo, aumentar la cantidad de gente que puede subir a la hora. Es el mismo caso de Voltron, la montaña rusa de Europa-Park, que cuenta con varios tramos y la posibilidad de tener varios trenes en funcionamiento a la vez por sus vías, cada uno de ellos en su tramo de seguridad.
Podemos identificar cada una de estas zonas tan solo fijándonos en los conjuntos de tuberías de color negro dispuestas a lo largo del recorrido en su parte inferior. Estas son las que proporcionan el agua a presión que servirá de colchón hidráulico para el movimiento de la barca.
Como podemos ver en las fotos, acaban ramificándose en pequeñas bocas de salida cada una calibrada para dar la presión y la dirección precisa. En algunos casos de menos a más presión, como en el primer lanzamiento horizontal, y en otros casos de más a menos presión, como en las subidas.
Por otra parte, las tuberías de color naranja serán las que recojan el agua utilizada y la devuelvan al depósito principal para comenzar su ciclo vital de nuevo. En total se dispone de un acumulador de 300M3 de agua filtrada y tratada para asegurar que siempre habrá caudal suficiente para que no pare la diversión.
La compañía canadiense ProSlide es la responsable del diseño, montaje, puesta a punto y soporte técnico. Actualmente está realizando el calibrado de las velocidades y presiones hidráulicas de los 5 conjuntos de lanzadores para toda la gama de pesos admisibles de las barcas. Estas alcanzarán hasta los 280 kg, aproximadamente, de carga máxima. Además prestará, cuando la atracción entre en servicio, soporte remoto continuado ante el eventual fallo de algún sistema o componente.

el segundo con chaleco reflectante empezando por la izquierda
Ofrecidos los datos técnicos de Kilauea, tenemos que decir que para nosotros fue una gozada caminar, en absoluta primicia, por el terreno de la atracción, aún en pruebas, e ir aprendiendo del personal que nos iba guiando por sus rincones, con Jorge, el Comunity Manager, que nos iba explicando los trabajos realizados en la nueva zona, al que podéis ver en el primer plano de la foto de la entrada a Mana Nui, o con Juanjo, el jefe de mantenimiento, el hombre situado a la izquierda de la misma foto, un profesional que nos explicó no sólo el funcionamiento de la maquinaria de Kilauea, también su fascinante trayectoria en el grupo Parques Reunidos, como responsable del montaje de algunas de las atracciones que más nos gustan del clásico parque de Madrid, como Tarántula o Abismo. Alguien tenía que ser el encargado de llevar su mantenimiento y tuvimos la oportunidad de conocerlo y de felicitarlo por su trabajo y por su entrega.
Un personal que se nota que ama lo que hace, que es capaz de estar hablando de ello horas con quienes se interesen por los detalles de sus labores en el recinto. Para que os hagáis una idea, comenzamos la visita a las 18:30 y dos horas más tarde aún estábamos en la zona del tobogán estrella de esta temporada. Y es que, parece una cosa lógica y habitual, pero no a todo el mundo le gusta su trabajo y no a todo aquel al que le gusta le resulta fácil transmitir sus conocimientos. Cuando se dan ambas cosas hay que felicitar a la persona en cuestión, y en este caso hemos observado a un equipo ejemplar del que muchos otros, se trate del ámbito del que se trate, deberían tomar nota.
Para terminar, añadiremos que Aquopolis, según nos contó Mariano Valverde, su director, dispone aún de espacio libre en sus terrenos para seguir ampliando en el futuro el número de atracciones de las que poder disfrutar y sabemos que ya les ronda algún proyecto por la cabeza. Mientras tanto, a partir del 12 de junio dispongámonos a pasarlo muy bien con el estreno de Kilauea.
Silvia García Jerez
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