VIGILADOS: En el punto de mira

Vigilados puede parecer la típica película de terror en la que dos parejas, para que haya más gente y no solo sea una, o lo que es lo mismo, dos personajes, se van de vacaciones a un lugar espectacular, una casa enorme con vistas al mar y jacuzzi… no hay mejor plan para un fin de semana previo a un montón de trabajo que, al menos a dos de ellos, los va a dejar sin tiempo para verse ni estar juntos más allá de ser compañeros de proyecto.

Las dos parejas, dos hermanos y sus chicas, intentan alquilar el mismo sitio, pero una de ellas no puede hacerlo porque se le deniega la petición, según ella porque su apellido llama al racismo al no ser precisamente muy americano, pero con una reserva van los cuatro y se preparan para unas mini vacaciones que prometen mucho, con todo tipo de ayuda para pasarlo bien.

Tras vicisitudes varias que aquí no contaremos, una de las chicas se dispone a ducharse y en ese rato, presumiblemente agradable, se da cuenta de que la alcachofa de la ducha tiene algo raro. Tras fijarse un poco más cree confirmar que se trata de una cámara, y lógicamente se pone nerviosa.

El hallazgo va a ir desembocando en una situación cada vez más acorralada para los cuatro, que tendrán que enfrentarse a sus propios miedos y lo que es peor, a sus propias conciencias ante los hechos que han ido sucediendo en el chalet desde que llegaron y a los que tendrán lugar después de encontrar la cámara.

Los protagonistas van a descubrir que están VIGILADOS

Vigilados es la ópera prima de Dave Franco, hermano del actor James Franco e intérprete, como él, en películas como Malditos vecinos, Ahora me ves y su secuela, El blues de Beale Street o The Disaster Artist, la exitosa cinta que relata el rodaje de The Room, con su hermano como director y como compañero de reparto.

Ahora él toma los mandos de una película pero ni la protagoniza ni se reserva para él papel alguno, deja que sean otros actores los que sufran las consecuencias de los actos de sus personajes en este ejercicio de voyeurismo y responsabilidad personal.

Posiblemente el rostro más reconocible del reparto sea el de Dan Stevens, visto en series como Downton Abbey o Legión y en películas como El quinto poder, The Guest o La bella y la bestia de acción real, donde él era la Bestia cuando ésta deja de serlo.

Aunque una de las chicas, Michelle, su novia en el film, la interpreta Alison Brie, esposa de Franco en la vida real y a quien este fin de semana también se asomará a los cines en el estreno más importante que tendrá lugar en salas: el de Una joven prometedora. Es, para que la ubiquen cuando vean la película protagonizada por Carey Mulligan, la chica con la que queda para comer.

Los problemas se van a ir sucediendo para los protagonistas de Vigilados
Los problemas se van a ir sucediendo para los protagonistas

Unos y otros, las dos parejas de Vigilados son situadas por el guión en unos extremos muy interesantes. Más que un film de terror o un thriller, que ahora la definición del género no está tan clara, es una película para psicoanalizar personajes, exponerlos a momentos de los que se puede o no escapar, a según la fortaleza del individuo, pero que una película necesita explorar para llevarlos a situaciones en las que cada uno se defina.

Por eso, Vigilados parece una cinta más del género, y tal vez lo sea en muchos aspectos, porque sigue un patrón para que todo funcione, pero en realidad nos está dando una receta nueva y nos está situando ante una sociedad enferma y, a veces, encantada de serlo y sin intención de remediarlo.

Este Gran Hermano con un giro en su planteamiento, es una manera de decirnos, a través del terror, que más allá del slasher de turno en que se pueda convertir, a la salida del cine hay una realidad a la que no queremos enfrentarnos, y es que en la era de internet, la tecnología en su forma más avanzada, no siempre es tan inocente como creíamos.

Todo depende del uso que se haga de las cosas, por supuesto, pero una película de este género no siempre está dispuesta a abordarla desde puntos de vista comprometidos, y Vigilados lo hace, de tal manera que cuando acaba nos planteamos cosas más allá de la mera diversión inicial a la que pensábamos que el film se iba a ceñir.

Dave Franco, uno de los guionistas y creadores de este fin de semana tan movido, junto a Mike Demski y Joe Swanberg, nos meten en un universo que no por tratarse de una ficción deja de ser un peligro fuera de ella, y lo hacen con el atractivo de un género que nos atrapa pero que no nos suelta cuando acaba el film, algo muy necesario para lograr que el mensaje que contiene se difunda.

Vigilados está distribuida por Diamond Films, pero solo podrá verse en la plataforma Amazon a partir del 15 de abril, y quienes dispongan de ella van a obtener la experiencia que buscan como espectadores pero además van a añadir el espejo que supone verse o no reflejado en las actitudes de cada uno de los personajes. Toda una propuesta de reflexión para una cinta que en realidad no deja de ser de lo más entretenida.

Silvia García Jerez

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