STAR WARS
STAR WARS, EL DESPERTAR DE LA FUERZA
Episodio VII
No ha sido un sueño
Por Mariló
Que sí, que no; que lo lamentamos, que a lo mejor; que si en 3D y VOS, o en doblada y 2D, que si la acreditación implica embargo de texto y rapto de móviles hasta el fin de la proyección…
Durante esta semana, periodistas y bloguer@s hemos estado bombardeados de mails con normas, pautas, rumores y bulos, para ser aceptados o no, en la galaxia de los pases de prensa…
Muy muy lejana les debe quedar toda esa parafernalia, y mejor, porque fuera como fuese, en LaCronosfera hemos visto el VII Episodio de Star Wars. Y aceptando todo ese lado oscuro del marketing como animal de (la)compañía -quiero decir, como un extra más de la película-, con sólo saber que Han Solo -es decir, Harrison Ford– volvía a pilotar el Halcón Milenario, todo lo demás, vale la pena.
No ha sido un sueño.
La Fuerza acompaña a este despertar de Star Wars. Y es una gozada.
No sabemos cuánto durará del lado de la luz El despertar de la Fuerza, porque Disney -detrás de este último producto George Lucas- ya avisa que los siguientes capítulos de la nueva trilogía serán en breve y habrá más, muchos más que en las anteriores; aunque este séptimo episodio durará en el imaginario mucho tiempo.
Quienes nos hemos criado con las tres iniciales secuelas (episodios IV, V, VI) y obviando esos últimos primeros capítulos que son como de otro universo y mejor ni comentar; quienes alguna que otra vez, nos hemos puesto ensaimadas en las orejas emulando a Leia, o hemos jugado sin espada láser y un simple ziuuum, jadeando con las manos haciendo eco y diciendo yo, soy tu padre; nos hemos reencontrado con La Fuerza, creyéndonos Jedis un vez más… sintiéndonos en casa.
En este despertar se siente a J.J. Abrams como el auténtico artífice de la resurrección de la legendaria saga -también de la revisión de la otra galáctica Star Trek y creador de Lost, punto y aparte en la ficción televisiva- aunque Laurence Kansdan también aparezca en los créditos como guionista, -no olvidemos que colaboró en las anteriores El Imperio Contraataca y El retorno del Jedi; pero personalmente prefiero recordarle por El turista accidental, Fuego en el cuerpo y sobre todo, Grand Canyon-.
¡Y viva lo vintage! Porque en este Episodio VII se recupera, homenajea y recrea en su propia mitología, sin desconcertar a las nuevas generaciones, que como bien dice la promo, cada una tiene su historia; la clásica del bien y el mal -y la grieta que queda entre ambos con la esperanza del JEsusDIsciple-, el tremendo embrollo familiar y la magnífica colección de fantásticos seres y fabulosos androides de un mundo aparte.
Volvemos a sentir lo mismo que de pequeños pero con el criterio de adultos, y es una gozada. Porque funciona este reciclaje de ideas originales con guiño ecologista y chispas de Mad Max, Wall E y hasta Games of Thrones, siendo tal la impronta estética y argumental de la saga, que engulle cualquier referente anterior o posterior.
El Despertar de la Fuerza es divertida, emocionante y emocional, con esos créditos del principio y la atemporal sintonía de J. Williams, el bar más cool de la galaxia y los restos de las naves espaciales que nunca has sabido si son modernas o antiguallas prehistóricas.
Más de dos horas que pasan casi en un ziuuum entre dunas, nieve y distintos cielos.
Humor blanco y familiar, heredado de cuando la tele y el cine eran más amables (ahora que Disney hasta prioriza a sus villanos en los cuentos infantiles); y como novedad, el liderazgo femenino (que últimamente aparece en casi cualquier película porque todavía no llega ser una realidad). Ella es la absoluta protagonista de la nueva entrega; la casi desconocida Daisy Ridley, que algo recuerda a la también británica Keira Knightley y brilla en cada plano aún sin ser estrella todavía.
Y sin apenas darnos cuenta, se resuelve el deseado y esperado final pero es que…
Es un nuevo comienzo…
Tan, tan, tatan- tan, tataaan….
Vayan entonando.