NOCTURNA 2019: La edición de las buenas ideas

Nocturna 2019 ha supuesto la VII edición del Festival Internacional de cine Fantástico de Madrid. Celebrada entre los días 22 y 26 de octubre, este nuevo Nocturna ha tenido como invitado internacional a Álex Proyas, al que se le ha hecho entrega del premio Maestro del Fantástico, que también ha ido a parar al director Eugenio Martín en la distinción nacional del premio.

Pero como festival de cine que es, además de invitados y eventos paralelos, incluyendo un homenaje a Chicho proyectando algunas de las Películas para no dormir producidas en la última hornada producida por Tele 5, en la Sala Berlanga, de presentaciones de cómics, de libros y revistas, se han visto películas en la sede principal del festival, en el cine Proyecciones de Madrid.

Nocturna, como festival internacional que es, es un certamen competitivo, con una sección oficial en la que hay ganadores, y con otra llamada Dark Visions que también distingue, en ese caso, solo a la mejor película de su sección. Por último también hay una sección, la Panorama, que también opta a premios.

De hecho, precisamente en la sección Panorama se proyectó el cortometraje español ganador de este año, Hopes, una historia que nos dejó más bien fríos y que no vamos a destacar en el artículo correspondiente a los mejores cortometrajes, cosa que sí haremos con el premiado a nivel internacional, Lay Them Straight, una absoluta maravilla.

Urubú
URUBÚ, de Alejandro Ibáñez

LO MENOS DESTACABLE

En cuanto a las películas presentadas, lo cierto es que este año ha sido el de las buenas ideas pero con malos resultados. La mayoría de títulos vistos por nosotros dejaban en evidencia que los argumentos son estupendos, ideas de las que podrían haber surgido películas maravillosas, pero cuando uno se sienta a ver cómo quedan plasmadas en la pantalla, lo cierto es que o son aburridas, caso de Dead Sight, la historia de un hombre que despierta ciego en una ambulancia y que cuando sale de ella descubre que está en un mundo colonizado por los zombies, o directamente desesperantes, como la danesa Koko-Di Koko-Da, una historia sobre la perdida que, pudiendo haber sido ejemplar, era solo exasperante.

El primer día Nocturna inauguró con Urubú, ópera prima de Alejandro Ibáñez, hijo de Narciso Ibáñez Serrador, que le quiso hacer con ella un homenaje a su padre, pero lo cierto es que resultó ser bastante fallido, porque donde Chicho, en ¿Quién puede matar a un niño? nos cuenta una historia de terror donde prima la atmósfera y en la que desde los primeros minutos ya vemos a la pareja aterrorizada, Urubú se compone de una primera hora de drama familiar, no demasiado atrayente, para acabar copiando la obra maestra de los niños monstruosos sin la magia de la cinta original.

Ese mismo día, ni la argentina Piedra, Papel y tijera, ni la española El cerro de los Dioses, trajeron buenos resultados. Ideas, espléndidas mal concebidas y excesivamente alargadas, la tónica del festival, para cintas de las que había buenas referencias que no se acabaron materializando.

I trapped the devil, vista el jueves 24, supuso una nueva decepción, aunque no de las más grandes. Su punto de partida, un hombre que asegura, en plenas celebraciones navideñas, que tiene atrapado al Diablo en el sótano de la casa, es de lo más interesante. Y lo cierto es que la resolución de la película es espléndida, pero el camino hacia ella no lo es.

Alargada en exceso, es otro título que en formato cortometraje habría quedado de premio, pero no tiene tanto que contar para hacerla llegar a su escasa hora y veinte. El trayecto al final se hace agotador y al ver el desenlace da rabia que no se hubiera llegado a él antes, o en mejores condiciones narrativas.

Por último también decepcionó, y mucho, la española Fuel, en la que tantas esperanzas había puestas, pero que minuto a minuto iba defraudando. Israel González, guionista y director, nos propone una idea estupenda que no cuaja en ningún momento. Y es una lástima porque el concepto de la película, de haberse desarrollado correctamente, nos habría dado una de las grandes cintas no solo del festival sino del año, de este año tan boyante de cine fantástico español en que estamos, pero la dirección de la película camina, lamentablemente, en sentido inverso.

Little Monsters
Little Monsters

LAS IMPRESCINDIBLES

Pero en Nocturna 2019 también hemos visto grandes películas, y hay que citarlas porque son de lo más recomendable. Algunas tienen distribuidora pero no fecha de estreno y otras ni siquiera cuentan con distribución y sería bueno que la visibilidad del festival se la otorgara, porque merecen que el gran público las vea.

Es el caso de la cinta ganadora del certamen: Amigo, de Óscar Martín. Un trabajo que ya fue presentado en Austin, Estados Unidos, con un éxito que precedió al que ya tuvo en Sitges y al que le ha hecho ganar en Madrid el Premio Paul Naschy a la Mejor Película, con Óscar Martín nombrado también mejor director y David Pareja como el mejor actor de la competición.

Pareja es coprotagonista con Javier Botet. Los dos son los amigos de la película y los dos se llaman en la ficción como sus nombres en la vida real, David y Javi. Y es el personaje de Pareja el que cuida al de Botet porque ambos han sufrido un accidente y uno de los dos ha quedado prácticamente inmovilizado. En casa de su amigo David, la convivencia será un infierno, y la película va mostrando una opresión cada vez mayor hasta llegar a un clímax tan espectacular que despertó una ovación en la sala.

Pero vayamos con una de las primeras películas que despertaron la aprobación del público en Nocturna 2019, Il Signor Diavolo, una producción italiana, dirigida por el mítico Pupi Avati, con la atmósfera setentera del cine que hizo famoso al realizador. Un film lleno de misterio que concluye con uno de los mejores finales vistos en el festival.

Casi acabándolo, nos encontramos con otra joya. Una de las películas más esperadas. Se trata de Little Monsters, protagonizada por Lupita Nyong´o, actriz que después de estrenar a principios de año Us, ahora se reúne con zombies y se convierte, por derecho propio, en una de las musas del género fantástico.

Porque en Little Monsters la ganadora del Oscar a la mejor actriz secundaria por 12 años de esclavitud y premiada como mejor actriz en esta edición de Nocturna, se convierte en el film que nos ocupa en una profesora de guardería que en una excursión con los niños se encuentran asediados por los zombies que surgen del campo de pruebas del ejército americano que está justo al lado del campamento al que van a jugar al golf.

Caroline, la profesora a la que interpreta Lupita, hará todo lo posible por hacerles la estancia agradable a los niños mientras cuenta con la ayuda dl tío de uno de los alumnos, que se ha quedado prendado de ella, y el inconveniente de la presencia del un famoso presentador de programas infantiles que resulta ser más bien un estorbo en medio de todo el jaleo.

Little Monsters es una fiesta, una película para disfrutar con la sala llena, una comedia con referencias frikis al cine más comercial, y una película con toques musicales porque a los niños con un poco de música se los relaja mejor. Uno de los aciertos de la programación del festival, en los que se cantó durante la proyección, se acompañó a los niños en las canciones y se aplaudió a rabiar al final.

Jesse Eisenberg e Imogen Poots
Jesse Eisenberg e Imogen Poots en VIVARIUM

Y por último, el día de cierre fue un absoluto triunfo. Comenzamos con Andhadhun, la primera película india en los VII años de festival, que supuso un disfrute absoluto. Cine negro mezclado con comedia negra que despertó las carcajadas y el aplauso de los asistentes. Una gozada de cuya cinematografía esperemos descubrir más títulos.

Y llegamos a la película de clausura. Vivarium, ganadora en el reciente festival de Sitges del premio a la mejor actriz para Imogen Poots, quien interpreta a la chica de una pareja, de Jesse Eisenberg, que está buscando piso. Y encuentran uno en una urbanización en la que todas las casas son iguales. Les lleva a conocerlo el chico de la inmobiliaria, un hombre realmente extraño que les hace ver que están en una casa única que no pueden dejar pasar. Y no lo hacen, o no tienen más remedio, porque en ese momento, comienza su pesadilla.

La cinta, un tanto alargada en metraje, acaba funcionando cuando todo adquiere su sentido y vemos el conjunto de lo que Lorcan Finnegan, su director, nos cuenta. Una metáfora terrible sobre la vida en los chalets de apariencia tan similar, sobre la maternidad y sobre, en definitiva, la vida moderna. Un film que quedará en el recuerdo como uno de los grandes títulos de Nocturna.

Silvia García Jerez

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