El Ministerio del Tiempo estrena su tercera temporada

El Ministerio del Tiempo es la excepción que confirma la regla. Para alguien como quien esto firma, que se suele acercar a las series casi por error, que considera las series un terreno inabarcable lleno de temporadas y decenas de capítulos en cada una de ellas de un tiempo estimado en una hora de media aproximadamente, que se marea solo con pensar en el tiempo que va a tardar en acabar una para tener pendiente veinte por mes, el hecho de que se haya rendido como King Kong ante la belleza de la mujer de la que se adueña a un ejercicio de viajes en el tiempo para mantener intacta la Historia de España como es El Ministerio del Tiempo, es algo digno de admiración. De admiración hacia los creadores de semejante genialidad: el tristemente fallecido Pablo Olivares y su hermano Javier.
Los dos nos presentaron hace un par de temporadas a una patrulla que se encargaría de atravesar las puertas del Ministerio para acceder a las misiones que éste les confería y nos han llevado a lo largo de los episodios a conocer nuestra Historia, a acercarnosla con una mezcla de humor y suspense absolutamente insuperables.
Que la tercera temporada se hiciera realidad fue complicado. La reticencia de TVE a renovarla y el deseo de los ‘Ministéricos’, como se nos conoce a los fans de la serie, chocaban de forma continua y no fue hasta que la plataforma Netflix entrara en escena para formar parte de la producción que ésta no obtuvo la luz verde para salir adelante. Una vez rodada también ha sido heroico que se llegara a emitir. Pero se ha logrado, y el primer capítulo, titulado Con el Tiempo en los talones, ha resultado ser todo un éxito.
Hacerle un homenaje a Alfred Hitchcock no es fácil porque no lo es estar a su altura, pero Marc Vigil, el responsable del episodio que abre la temporada, lo ha logrado. Aunar en poco más de una hora Vértigo, Psicosis, La ventana indiscreta, Los pájaros, La soga y Con la muerte en los talones no lo hace cualquiera, pero es que El Ministerio del Tiempo tampoco responde a la definición de una serie común.
Recrear la visita real que Hitchcock realizó al VI Festival de cine de San Sebastián para presentar Vértigo y usarla para elaborar la misión que la patrulla tiene que llevar a cabo, consistente en impedir que los rusos secuestren al genio para que se ponga a dirigir para ellos, y de ese modo salvar la filmografía que Alfred aún no había rodado, como Psicosis o Los pájaros, es, para comenzar los nuevos capítulos, un tributo maravilloso de la pequeña pantalla hacia la grande.
Recordemos que la patrulla está compuesta generalmente por Amelia Folch (Aura Garrido), una de las primeras mujeres universitarias de España, Alonso de Entrerríos (Nacho Fresneda), soldado de los Tercios de Flandes y Julián Martínez (Rodolfo Sancho), médico del Samur que es reclutado por el Ministerio cuando está a punto de suicidarse tras haber perdido a su mujer en un accidente.
A ella se le unió Pacino (Hugo Silva), policía de los años 70 apodado Pacino por su parecido con el personaje que el actor norteamericano interpretó en Serpico. Su aparición se produjo en los episodios de la segunda temporada en que Julián desapareció… para buscar a su mujer, aunque lo cierto fue que Rodolfo Sancho se marchó a rodar La Corona Partida. A su vuelta, tomó el relevo de Pacino, pero es en esta tercera temporada en la que los roles han cambiado y será Pacino quien tome el protagonismo frente a la muerte del personaje de Rodolfo, a cuyo entierro asistimos en el prólogo que abre la temporada.
A partir de aquí, y a pesar del cambio de día de emisión de la serie -de los lunes a los jueves- y a pesar también de su tardío horario -las 23:00 horas-, nos vamos a seguir encontrando con estos fabulosos personajes y con las misiones que les sean encomendadas. Demos la bienvenida a El Ministerio del Tiempo, T3. Los ‘ministéricos’ os estábamos esperando.

Silvia García Jerez

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