Leonardo Sbaraglia: Félix es como Don Quijote
Leonardo Sbaraglia y Cesc Gay han vuelto a rodar juntos. Seis años después de Una pistola en cada mano coinciden en Félix, un proyecto mastodóntico de Movistar, una serie de seis episodios que podrá verse a partir del viernes 6 de abril en la plataforma. De su rodaje, de su complicado personaje protagonista y de diversas anécdotas del largo tiempo que han pasado dedicados a ella nos hablan en esta interesante y divertida entrevista.

Pregunta: Félix es un thriller, una historia de misterio, pero tiene más un tono de comedia, ¿por qué queríais ese tono?
Cesc Gay: Para que la gente sea feliz. (Risas) No lo sé, nació así ya. En mi cabeza al menos. Yo le contaba a Leo que era muy fan de las películas de Hitchcock y de esos personajes que tenía siempre perdidos por ahí, con problemas. Los Coen hacen eso también. El humor era importante y ya la concebí toda así. Me he divertido escribiendo personajes como el de Pedro Casablanc o el de Pere.
P.: Se habla de los Coen pero es un poco Fargo.
Cesc Gay.: Oye, es que me están hablando todo el día de El Quijote, ¿por qué? (Risas) ¿No te ha pasado a ti?
Cesc mira a Leonardo Sbaraglia en busca de una respuesta y encuentra una situación paradigmática, una actitud de haber sido él el que lanzara la idea.
Cesc Gay: ¿Has sido tú?
Las risas en la sala se multiplican. Cesc no puede creerlo.
Cesc Gay: ¿Has sido tú? (Repite) La que has liado.
Leonardo Sbaraglia: Fue culpa mía.
P.: ¿Qué has dicho?
Leonardo Sbaraglia.: No sé cuándo lo dije, en otra etapa de entrevistas.
P.: ¿Lo de Fargo?
Cesc Gay.: No, no, lo de Fargo…
P.: Pero sí que recuerda.
Cesc Gay.: Sí, por la nieve, no sé qué, pero yo llevo toda la mañana con El Quijote y El Quijote. (Risas) Y claro, ver a Sancho Panza… (No puede parar de reír) El personaje de Óscar es Sancho Panza. Pero yo decía: ¿de dónde sale esto?
Leonardo Sbaraglia: No, lo he dicho en algún momento…
Las risas de Cesc siguen siendo apoteósicas y Leo detiene su discurso.
Leonardo Sbaraglia: Perdón. Lo he dicho, ¿sabes por qué? Porque todo el mundo cree que Félix ve molinos de viento, cuando en realidad está viendo cosas de verdad, y el personaje de Pere es tan Sancho Panza…
Cesc Gay.: Está bien.
P.: ¿Pero lo de los Coen es un homenaje, o querías rodar en la nieve?
Cesc Gay.: Quería rodar en Andorra, en la montaña, quería un paraíso fiscal, quería fronteras, quería gente que hace cosas, esconde dinero, y me pareció un lugar fantástico. Es verdad que la podíamos haber rodado en verano, pero la nieve es interesante, me gustó y como pudimos llegar a tiempo, que la íbamos persiguiendo, porque se iba escapando la nieve…
P.: La nieve es un personaje más.
Cesc Gay.: Nos daba la atmósfera. Creo que es en el 5 lo de Leo con el jabalí, disfrazado como va, en la nieve… sí, es bonito.
Leonardo Sbaraglia: Es cierto que en Fargo la nieve es un personaje más, ¿no?
Cesc Gay.: Sí, ahí es brutal.
Leonardo Sbaraglia: Fargo, por ejemplo, no la había visto…
Cesc Gay.: ¿La serie?
Leonardo Sbaraglia: La serie.
Cesc Gay: Yo he visto la primera solo.
Leonardo Sbaraglia: La peli yo sí la vi, pero la serie me parece que tiene mucho de esta. Yo no la había visto, la vi el domingo, porque me enfermé y todo el domingo vi la primera temporada de Fargo.
Cesc Gay: Luego cambia, luego hacen como otra cosa.
Leonardo Sbaraglia: Y me parece que está bueno, porque tiene como esa distancia, ese humor, esos personajes que… el personaje principal de la primera
Cesc Gay.: Como la película.

P.: A mí lo que me gusta mucho de tu personaje es que yo creo que es uno de los personajes más naïf que has interpretado en toda tu carrera. Tiene una inocencia…
Cesc Gay.: El más blanco, ¿no? Es que es muy buena persona. Félix y Leo. Esto fue una guía para nosotros a la hora de trabajar. Era una guía de comportamiento. de cómo encarar el personaje, que es un tipo honesto.
L.S.: A mí una de las primeras cosas que me ayudó a entender el personaje es que nosotros nos juntamos con Cesc un mes antes de rodar y leímos todos los capítulos y ahí yo entendí mucho el tono que él quería que yo le diera, porque yo leyendo el guión no lo entendía, la claridad que él tenía en relación a cómo contar ese personaje. Y sobre todo el humor, y sobre todo esa transparencia. Y una de las primeras cosas que hablamos, yo no me acuerdo de si estuvimos hablando de mujeres o qué, y me habrá salido una cara un poco de galán, y me dijo: eso… no lo puede tener nunca Félix.
(Risas)
Cesc Gay.: Sí.
Leonardo Sbaraglia: Porque claro, él no tenía nada de seducción, en ningún momento él se siente lindo.
Cesc Gay.: No, porque es un personaje que está en falso desde el primer minuto. En falso disimulando.
Leonardo Sbaraglia: Claro. Y otra guía que a mí me ayudó mucho, hablando como de guías, fue la idea de estar todo el tiempo como un poco incómodo. Como si estuviera todo el tiempo resbalándose el personaje. Y otra cosa que me dijo Cesc cuando empezamos a trabajar fue: estaría bueno hacer cosas en catalán. Porque cuando hablás en catalán se te pone una cara de imbécil… (Risas)
Cesc Gay.: Pero al final no lo hicimos.
Leonardo Sbaraglia: (Entre risas) No, pero me pareció una buena referencia, como pensar en cuando uno habla otro idioma que no domina, como un islandés hablando en alemán. Como que este tipo está hablando en castellano pero que no lo están entendiendo. Eso también fue una buena referencia. Estás todo el tiempo como con un ridículo personal. Yo todo el tiempo, yo a mí mismo, me ponía en situaciones de ridículo. Pero no como actor, como si tuviese yo que estar incómodo conmigo mismo. Y esto fue muy importante también para el personaje. Y para la propia vida, ojo. Se lo recomiendo. Son experiencias.
Cesc Gay.: Sí, porque te vas de ti, te vas a otro lugar.
Leonardo Sbaraglia: Intuitivamente uno tiene ese instinto de supervivencia, de pararse en lugares y estar cómodo. Si no te gusta ser mirado te ponés en un lugar donde no te vea nadie. Y el ejercicio interesante es todo el tiempo ponerse en un lugar donde no te pondrías. Actoralmente, el actor eso lo tiene que hacer siempre. Siempre tiene que moverse. Si sos el caballo, ser la torre, si eras la torre, ser el peón, si te creías que eras el Rey, no, sos el peón.
Cesc Gay.: Y cuando eres un personaje y la gente te trata como si fueras idiota… Porque eso que te dicen todo el rato: será que pasa de ti. La comicidad también viene de ese absurdo. De pez fuera del agua.

P.: Hablando de idiomas, lo que sí haces en hablar en francés.
Leonardo Sbaraglia: Bueno, lo del francés era… con el francés ahí estaba literalmente y claramente eso. Porque aparte el personaje… yo tuve que practicar mucho.
Cesc Gay.: No, pero lo hablabas bastante como Félix, que no sabías ni demasiado mucho ni demasiado poco.
Leonardo Sbaraglia: Sí, sí, pero lo tuve que practicar igual. Las líneas. Y de pronto me quedaba… (Y ejemplifica un ralento de Oes que nos hace reír a todos) Lelelelele.
Cesc Gay.: Sí, hablabas un idioma… es que tienes que interpretar.
P.: ¿Fue Leonardo tu primera opción?
Cesc Gay.: Es que ya había algo de Félix en el personaje que hizo Leo en Una pistola en cada mano. Era una película de fragmentos y había algo de ese personaje muy frágil, como más sentido, que aunque no tenía el humor sí había algo que le unía a Félix. Cuando piensas en actores te los imaginas. Debe ser como buscar pareja con las aplicaciones. Te encuentras con alguien, y la miras, y quedas un día en un bar, y luego con otro o con otra. Los directores hacemos eso. Intentamos imaginar cómo sería Truman con Leo. Pues distinto a con Ricardo. Y lo que más me atrajo de todo fue que pensé: un argentino en Andorra ya es como ridículo, ¿no?
Leonardo Sbaraglia: Al principio, cuando yo lo leí, no estaba para argentino.
Cesc Gay.: Claro, yo no lo escribí pensando en eso.
Leonardo Sbaraglia: Cuando dije que podía hacerlo ya lo adaptó.
Cesc Gay.: Como Truman, igual. Y quedó un vínculo trabajando en ‘la pistola’, que luego tienes ganas de repetir. Con otros actores, que no voy a dar nombres, no tienes ganas de repetir. O actores que con otros directores, que piensan que si les llaman no van a ir. Son como las relaciones.

P.: Leonardo, ¿cómo fue esta reunión seis años después de hacer la película? ¿Cuando te llamó él, encantado, así de primeras, tras leer el guión?
Cesc Gay.: No, ya te lo digo yo. Él no quería salir de Buenos Aires. Estuvo ‘a las puteadas’, como dicen ellos, porque había tomado la decisión, por cosas suyas, de que no podía y ya está. Y entonces viene lo que pasa en la vida, que tomas decisiones…
Leonardo Sbaraglia: No, fue increíble, porque yo estaba trabajando en Uruguay, en Montevideo, haciendo la segunda temporada de El hipnotizador, y estaba realmente cansado de estar fuera de casa y entonces yo venía tomando la decisión de que el año que viene estoy en Buenos Aires todo el año. Además por mi hija. Y acababa de tomar la decisión de hacer una función de teatro con Veronese, que me había llamado para estrenar en el teatro municipal Gogol, el inspector. Y a los dos días que tomo la decisión recibo el email de Cesc, que me escribe con la posibilidad. Le dije la situación que tenía, que acababa de decir que sí a la obra y le dije que me diera dos días para pensar y para hablar. Y obviamente leí y a los dos días le dije que sí porque me pareció una cosa increíble. Este año logré lo que quería el año pasado. Este año sí, voy a trabajar todo el año en Argentina. Pero es que esto no lo dudé.
Cesc Gay.: Pero es que son viajes largos. Por una película te da menos miedo, pero si es rodar una serie, nos fuimos a 20 semanas de rodaje, más tres de ensayos, al final es medio año de tu vida casi.
P.: Pero es una serie con final. No es de decir que igual hay una segunda parte y se pillan los dedos.
Leonardo Sbaraglia: No, no, ojalá hubiera una segunda parte.
Cesc Gay.: Ahí estamos.
Leonardo Sbaraglia: Al margen de eso, yo nunca dudé. Una vez que tomé la decisión, me pareció una decisión increíble. Me encantó. Y yo no tenía dudas. Si hubiese sido otro director no sé si me hubiese metido en esa historia, a eso me refiero.
P.: ¿Insinúa que es posible una continuación?
Cesc Gay.: Yo le he enviado un mensaje a Félix, y él también. No sé si te ha contestado a ti. Félix, ¿qué hacemos? Ahora está descansando. Ya veremos qué hacemos. La verdad es que es una temporada cerrada, que eso era lo importante, y segundas temporadas se pueden hacer de muchas maneras, y el personaje es el que manda. Pero yo, cuando me llamó Movistar, no quise pensar en una serie que no fuera así. Hemos estado a gusto con Movistar, ha sido un proceso bonito, nos hemos entendido muy bien, cosa que podía no haber sido así, y eso nos ha llevado a eso que estamos ahora valorando: encontrar algo que nos ilusione para darle forma.

P.: A mí si me dicen hace dos años que Cesc Gay hace una serie de televisión, lo flipo. Y ahora mismo que hay una explosión de series de televisión. ¿Por qué lo has decidido?
Cesc Gay.: Porque hay que pagar la hipoteca.
P.: Pero es que hay una burbuja ahora mismo de series.
Cesc Gay.: Porque el cine, ¿quién va al cine ya? Estamos todos viendo series, enganchados en nuestras vidas de una forma brutal. Con las plataformas. Y nos vienen a buscar. Han sido tan amables… Porque ha sido así, dándome una libertad absoluta, unos buenos medios. Y a mí también me pasó, que antes contaba Leo su historia, que yo estaba a punto de estrenar Truman en Donosti, con toda la tensión que supone, porque yo ya sabía que esa película iba a dar, porque lo notas. Y cuando vino la propuesta de Movistar para mí fue un descanso no tener que pensar en qué iba a hacer luego. No, hago esto. Me fui a un lugar nuevo, pero eso es interesante, meterte en líos nuevos. Y yo me acuerdo de toda la promoción de Truman y de la gala de los Goya pensando en Félix.
Leonardo Sbaraglia: ¿Ah, sí?
Cesc Gay.: Sí, porque haces esto. Como ahora estoy… y eso te ayuda mucho a equilibrar las cosas.
Leonardo Sbaraglia: ¡Qué fuerte!
Cesc Gay.: Sí, es que ellos me pedían material ya para avanzar. Y fue tan largo lo de Truman, que empezó en septiembre en Donosti y en febrero aún estábamos en Madrid, que son muchos meses y tenías que ir dando material. Y en los Goya yo estaba en otro mundo ya. Y me fue muy bien. No sé, son cosas que te pasan.
Silvia García Jerez