LA AZOTEA. Prisión o refugio

La azotea, de Fernanda Trías (Tránsito)

¿Existe el amor a primera vista? Como todos, me lo he preguntado en varias ocasiones. Sería bonito que existiera, pero esa idea del amor tan idealizada apenas tiene sentido en mi cabeza. Hablo de personas, claro. No me ocurre lo mismo con, por ejemplo, los libros; con ellos tengo amores a primera vista, flechazos o infinitos idilios. Cómo iba a ser menos con La azotea. Este pequeño librito amarillo cuidado hasta el último milímetro me ganó nada más verlo.

La azotea nos habla de Clara, una mujer que retiene a su familia –padre, hija y canario- en un pequeño apartamento. Rectifico. En La Azotea habla Clara. Ella narra y protagoniza la historia, por lo que su óptica impera en todo momento. Muestra algunos trazos de su situación, de la enfermedad, que logramos atar hasta conocer el estado subversivo en el que se encuentra. La protagonista lucha por el bienestar de su familia al ver que el exterior rezuma tan solo maldad. Decide que lo mejor es recluirse en su hogar, no necesitan más. Pero todo se tambalea poco a poco. Clara intenta aparentar normalidad, mostrarse fuerte. Mientras, su mundo interior se viene abajo al intentar normalizar una forma de vida que no lo es. El único lugar en el que puede respirar es en la azotea, un recóndito espacio al que acude cuando la carga que soporta es demasiado grande. Es su única vía de escape momentánea a la claustrofóbica vida que lleva. Es su pequeño nexo de unión con un mundo que repele y que no la puede alcanzar desde ahí.

Portada La azotea

Fernanda Trías nos regala una historia intimista que se forja, prácticamente, en un único espacio con pocos personajes. Crea un relato perfecto en el que nos atrapa gracias a su estructura circular y su prosa magnética de la que es imposible escapar. Nos sume en un ambiente cargado por el hedor a pájaro enjaulado así como opresivo por el germen del trastorno que anida en Clara. Trías lleva al límite la toma de decisiones de la protagonista basada en sus momentos de delirio; está presa de dichas decisiones y no puede hacer otra cosa salvo seguir adelante. Este desencadenamiento de hechos hace que Clara se pregunte –y también los lectores- cómo ha podido llegar hasta ese extremo, cuando en un pasado tuvo una vida completamente normal.

La editorial Tránsito, capitaneada por Sol Salama, nació en 2018 y ya posee una trayectoria poderosa. La primera criatura de papel por la que apostaron fue esta breve novela. Y sus inicios no han podido ser mejores. La azotea es una obra que te deja sin aliento, te embauca de tal forma que no puedes hacer más que devorarla de una sentada. Te lleva a hacerte preguntas y a buscar tu propio espacio en el que aislarte de una realidad que, a veces, supera a cualquiera. Es uno de esos libros que merece la pena ser leído y recordado.


Link al perfil de Instagram de Fernanda Trías y de la editorial Tránsito.

Alba González

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