INSIDIOUS: FUERA DEL MÁS ALLÁ

Llega a nuestras pantallas Insidious: Fuera del Más Allá, la sexta entrega de la saga que comenzó en 2010 de la mano de James Wan, con Patrick Wilson y Rose Byrne como protagonistas. Éxito, merecidísimo, que tuvo gracias a un director que revolucionó el género cuando en 2004 estrenó Saw, que dejó al mundo impresionado y que, cómo no, también se convirtió en una saga de la que, desde la segunda película dirigieron otros realizadores y se producen entregas como churros con más efectismo que efectividad.

Wan también fue el creador de Expediente Warren, y se encargó de su segunda parte para luego dejar las demás a quienes el estudio decidiera que se la encargaba, igual que con Insidious, que a partir de la tercera ya no dirigiría. Pero sí las produce mientras se ocupa en primer término de otros proyectos, caso de Aquaman (2018) o Aquaman y el reino perdido (2023) o de su nuevo experimento con el terror, la fabulosa pero incomprendida Maligno, que estrenó en 2021 y de la que no se rodó secuela alguna.

Ahora vuelve a ser productor para Insidious: Fuera del Más Allá. La dirección corre a cargo de Jacob Chase, quien también ejerce de guionista junto a David Leslie Johnson-MckGoldrick y Leigh Wannell, amigo de James Wan desde sus épocas de estudiantes y colaborador desde entonces como actor y como escritor de guiones, ya que fue uno de los intérpretes de esa fascinante Saw que ideó y con la que empezó todo.

Los espectros del Más Allá aparecen en nuestro mundo

Esta sexta entrega tiene buenas ideas. Para haber llegado tan lejos no va mal la trayectoria. Aquí la protagonista es Gemma (Amelia Eve), una joven dentista cuyo pasado familiar ha sido para ella muy traumático, pero cuando parece que ya lo ha dejado atrás, comienza a tener extrañas experiencias sobrenaturales… en su propio barrio. Hasta en su consulta. Su contacto, tan directo, con los muertos le llama la atención y trata de descubrir qué está pasando, cosa que le aclara Elise Raynier, la medium interpretada por Lin Shaye a la que conocemos de entregas previas. Pero en este caso lo hace a través de sus sueños, porque Gemma es capaz de encontrársela en ellos. Elise será, a partir de entonces, fundamental para ayudarla, a ella y a su hija Maya (Island Austin) a enfrentarse al reto que las presencias del Más Allá suponen en el mundo terrenal.

Una historia repleta de espectros como ya vimos en el primer episodio de la saga, en aquella casa en la que tenía que adentrarse el personaje de Patrick Wilson, y con la que pasamos mucho más miedo que con la presente. Y no es que ésta esté mal, que es una película con escenas potentes y con un diseño de producción espléndido, pero se nota que el genio de James Wan no está tras la cámara, dirigiendo, como cuando todo comenzó.

Insidious: Fuera del Más Allá, cuenta con una buena atmósfera, con momentos brillantes y tensión latente que estalla en gritos o en risas en la sala. Sí, también las habrá. Y todo ello la convierten en un producto solvente y bastante recomendable. También es un poco un recopilatorio de lo ya visto en el universo de James Wan, algún susto es idéntico al que ya nos llevamos en The Conjuring, y vamos a tener de vuelta al demonio de la primera película, ese que se ha lanzado a modo de palomitero que puede encontrarse en los cines Cinesa. Si lo venden es porque en la cinta lo vamos a ver, es lógico pensarlo.

Pero lejos de que estos detalles que se repiten hagan de la película una entrega menor, están bien situados en el metraje y, además, forman parte de su idiosincrasia, por lo que en realidad es normal y esperable encontrarlos. Es la historia lo que resulta atractiva. Y adictiva, porque queremos saber más de cómo la protagonista va a lidiar con estas presencias del Más Allá que se está encontrando por la calle. Ahí el guión cumple su función de mantenernos pegados a la butaca.

Por lo tanto, el conjunto no logra que el resultado sea el de la mejor película de terror del año, pero sí que resulta muy estimable el esfuerzo de darle al guión un camino diferente, con reglas que no nos sabíamos de antes y que se lleve a cabo de una forma muy efectiva, con un tercer acto muy brillante en el que vamos a ver cómo los dos mundos se entrelazan. En menos de dos horas el público va a salir contento de la sala, no antes, esperemos, de asistir a la escena entre créditos que tiene la cinta. Seguro que más de uno sale deseando ver la siguiente entrega, y esperemos que se llegue a hacer, sea cual sea la recaudación de ésta. Porque siempre está bien volver al universo Insidious. Al menos, de momento, tenemos en cartel la sexta y debemos disfrutarla como se merece.

Silvia García Jerez

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