D’A 2025, en el ecuador del Festival de Cine de Autor
Ariane Labed dirige September Says, On becoming a guinea Fowl de Rangano Nyoni, Love de Sag Johan Haugerud y El origen del mundo de Rosella Inglese.
Llegamos al ecuador del D’A 2025 en donde hemos sido sorprendidos por grandes propuestas fílmicas. He aquí nuestro resumen de lo que, hasta la fecha, hemos vislumbrado en este gran festín cinematográfico.
Historia de dos hermanas
La directora francesa Ariane Labed llegó al D’A de este año armada con su extraordinaria cinta September says. Situada en Irlanda, cuenta la historia de dos hermanas con particulares nombres, Julio y Septiembre, que viven con su madre, cursan el instituto y son objeto de bullying en el colegio.
Pero si esperas una película sobre acoso escolar, ésta no lo es; si buscas un dulce relato familiar, tampoco y, sobre todo, si buscas una narrativa de redención y buen rollo, September says no es tu película.
Rodeada de una atmósfera extrañísima, el film nos introduce en una peculiar dinámica familiar entre las tres mujeres, pero sobre todo en una relación de dependencia absoluta entre las dos hermanas. Conforme transcurre el relato, no podemos dejar de pensar en aquella película de terror coreana del 2003, Dos hermanas, de Kim Ji-Woon, en tanto que el amor entre las dos adolescentes es, en ambas, más que incondicional: enfermizo, extenuante e irrompible.
Consideramos el filme de Labed como uno de los mejores títulos del D’A de este año. Se estrena en salas a finales de abril. No dejéis de ir a verla. Imprescindible.
Por tierras africanas
On Becoming a Guinea Fowl, de Rungano Nyoni, seguimos a Shula (Susan Chardy) una chica de Zambia que, después de salir de fiesta, encuentra en la carretera de regreso a su tío muerto.
La cinta muestra el recorrido de la protagonista, a partir del hallazgo y el funeral de su tío fallecido, al lado de su familia mayormente compuesta por mujeres y de clase media lo que constituye un acierto ya que no solemos ver retratada a este rango social en películas situadas en el continente africano.
Shula, a quien no parece dolerle mucho el deceso de su familiar, recorre un camino, a través de distintas mujeres que aparecen en la trama, lo que acabará desvelando el terrible secreto que esconde su parentela, un secreto que se centra en el tío en cuestión, que todas conocen, pero del que ninguna habla. Ahora es hora de destaparlo.
Rungano Nyoni por momento parece que conducirá su filme por caminos fantásticos, otras veces por el drama familiar, o por el costumbrismo mortuorio zambiano, pero no logra concretar nada. Se queda a medio camino. Aún así, On Becoming a Guinea Fowl resulta curiosa de ver.
Volviendo a Europa
En El Origen del mundo, la italiana Rosella Inglese nos narra el día a día de Eva (una sobresaliente Giorgia Faraoni) después de que se filtre entre sus conocidos un video sexual con ella como protagonista. Intenta suicidarse pero lo que consigue es provocar un accidente automovilístico con fatales consecuencias donde muere la esposa de Bruno (Fabrizio Rongione).
Inglese retrata la vida centenial en una Italia actual en donde los problemas que sufren los jóvenes están muy alejados de los de sus padres. Acoso, exposición en redes, destierro social casi obligado y soledad. Eva atraviesa esta sucesión de eventos desdichados que la apartan de lo que integra su reducido universo. Y luego la culpa, que se tornará en el peor de sus conflictos internos. Por ello se acerca a Bruno.
Aunque la narración es, por momentos, interesante, llega un punto en el que se ralentiza a tal punto que se siente interminable. Además de que esta historia y la hemos visto infinidad de veces en el cine.
Y entonces llego el amor del noruego Dag Johan Haugerud. “Love” narra las vicisitudes de un grupo de divorciados/solteros que buscan, o no, el Amor del título en la ciudad de Oslo. Los personajes parecen tan monótonos como el filme; viajan de un lado a otro en ferry antes y después de vivir sus aventuras amorosas/sexuales. Nada más, excepto, claro, los interminables diálogos entre los intérpretes que, aunque ambicionan acercarse a Linklater, parecen más diatribas pseudo/filosóficas/pretensiosas, llenas de lugares comunes y que no llevan a ningún lado.
En fin, la que esto escribe tiene claro que no verá las dos películas que cierran la trilogía del director. Os la podéis ahorrar.
Y acercándonos a la recta final del D’A 2025, seguimos informando.