CAMPEONES de Fesser
Sin perder su asombroso surrealismo caricaturesco, la nueva película de Javier Fesser es una comedia muy seria con personajes muy de verdad, sobre un equipo de baloncesto formado por un grupo de discapacitad@s intelectuales metidos a jugadores e intérpretes. Capitaneados en la cancha por Javier Gutiérrez como su entrenador por orden judicial, al triplicar la tasa de alcohol al volante, estos Campeones consiguen con sus pelotas el auténtico triplete en esta cinta realista, justa y necesaria.
Sin correcciones ni prejuicios; mostrándonos lo diferente con ternura y mucho humor, enseñándonos a mirar con normalidad y naturalidad.
Ganando tod@s en visibilidad, aprendiendo a ver nuestras capacidades y discapacidades en la vida real.
¡Qué empeño con que todos somos iguales! ¡Que no, no lo somos!
Y aún queda mucho por aceptar y valorar de esas diferencias que todos tenemos; de las unas y de las otras, siendo capaces e incapaces según se mire.
Pero hay que dejarse ver y mostrarlas, que unas discapacidades no anulan las otras capacidades, aunque haya que acostumbrarse a una mirada diferente... Y ahí está el juego; tener en cuenta lo distinto con naturalidad, con total normalidad, y sin pasarnos la pelota entre la compasión, la indiferencia y cierta condescendencia.
¡Que ya no hay defensa que valga por ignorancia! Ni ataque que se justifique -salvo las faltas personales en pleno partido-, si nos vemos como iguales…
Como estos Campeones que con sus distintos grados de discapacidad -la mayoría intelectual y uno, con una visual severa- viven alegremente sus diferencias con humanidad y paciencia; siendo capaces de una emoción y sinceridad auténtica, sin ser profesionales de la interpretación ni del basket.
Mientras el necio entrenador -genial Gutiérrez- que se considera un sobraó para todo, es incapaz de aceptar sus limitaciones por su complejo de estatura y sus diversas taras emocionales.
El resto del reparto está estupendo (esa madre, Luisa Gavasa, preguntando la diferencia entre subnormal, retrasado y tonto), y se disfrutan grandes momentos entre la comicidad de la mímica y esos diálogos absurdos que sorprenderán por su lógica verdadera y literalidad (esa primera tirada del balón, o esa linea recta siguiendo el primer entrenamiento). Pero además está ese viaje en bus a una competición, donde como en cualquier equipo son normales las anécdotas anormales…
Estos Campeones triunfan y es un buen resultado para Fesser, director y guionista del film, quien después de habernos presentado ese universo personal y de cómic que sólo él ha sabido plasmar con Mortadelo y Filemón, y El milagro de P. Tinto, ya se ganó el cielo del cine y de la tierra por esa obra maestra que es Camino.
En Campeones nos invita a una gran jugada, con un divertido y brillante retrato de la discapacidad social que conmueve, conciencia, educa y reivindica esa humanidad que debemos recuperar, y esa inclusión todavía necesaria -como en ‘Yo, también’ con Pablo Pineda, ¿recuerdan?-.
Mariló C. Calvo