THE BLACK MIRROR EXPERIENCE

The Black Mirror Experience ha llegado a Madrid, al Espacio Delicias, para que sus visitantes se adentren en una experiencia única que supone la inmersión en el espíritu de uno de los capítulos de la famosa serie de Netflix.

Lo primero que harás antes de colocarte las gafas VR es conocer la empresa Phaeton que fabrica tu Life Agent

Hasta el 9 de agosto, vas a poder vivir, por un rato, una experiencia virtual que te va a permitir ser uno de los protagonistas de esos episodios tan inquietantes en los que la tecnología suele jugar malas pasadas a sus personajes. Porque los adelantos tecnológicos son muy bienvenidos, divertidos en muchos casos, y nos ayudan una barbaridad en casa y en el trabajo. Somos incluso, aunque no queramos admitirlo, totalmente dependientes de ella. Y eso, a la larga, no es bueno. Todo tiene su lado oscuro y Black Mirror lo ha ido mostrando a lo largo de hasta 7 temporadas. Es decir, es un clásico de la televisión. Lo vemos en una plataforma, pero es televisión.

Y The Black Mirror Experience lleva el concepto de la serie a la realidad virtual que ofrecen las gafas VR de tal forma que por un rato, unos 50 minutos aproximadamente, te transportan a un mundo en el que te vas a enfrentar contigo mismo. Suena aterrador. Lo es.

Lo primero que vas a hacer cuando llegues a The Black Mirror Experience es conocer las instalaciones de Phaeton, la empresa que te va a dar la oportunidad de que tengas tu propio Life Agent, una IA que como te conocerá mejor de lo que te conoces a ti mismo, te podrá sustituir en las funciones que requieran de su ayuda. Si todo va bien y no se descontrola…

Pero no adelantemos acontecimientos. Lo primero que has de hacer en las oficinas de la empresa es observar las herramientas con las que trabajan. Y después, darles tus datos. Nombre, apellidos, email y firmar un contrato por el que cederás tu imagen en 3D y tu voz para que pueda crearse tu avatar. Y te van a hacer una foto para que el sistema cree a tu YO virtual, ayudante en todo lo que le pidas. Una vez pasas por aquí, que es la parte física de la experiencia, nos dirigimos a la parte virtual.

The Black Mirror Experience cuenta con el suelo señalado por zonas como las experiencias virtuales requieren. Las gafas VR necesitan ir conectándose a los diferentes diseños gráficos para que el mundo en el que te vas a adentrar se pueda ir cargando en las gafas a medida que caminas. Nada de lo que vas a ver es real, aunque lo parezca, y la superficie que vas a ir pisando, en la que no ves nada más que colores e indicaciones a modo de líneas si no te pones las gafas, tiene que ser grande si pretende contar con una historia larga y con escenarios variados.

Publicidad de tu Life Agent antes de enfrentarte
a la experiencia en la que lo conocerás

Aquí empezamos en un programa de televisión, un concurso en el que tienes que responder lo que consideres. No hay respuesta correcta, es tu parecer. Sólo así el sistema podrá conocerte. Luego pasarás por otras experiencias antes de que puedas conocer a tu Life Agent. Que, repito, eres tú con la foto que te has hecho a la entrada. Y a partir de aquí vas a ir de su mano en lo bueno y en lo malo. Y te vas a tener que enfrentar a la gran decisión que él, que es tú mismo, te va a plantear. Con tu voz, esa que consentiste grabar al inicio y que el sistema recogió para que tu avatar te hablara como si fueras tú. Todo muy Black Mirror.

Puede parecerte bonito, divertido o incluso una chulada. No deja de ser ninguna de esas tres cosas. Un trabajo tecnológico admirable en el que tu propio yo se ajusta a quien tú eres. Realmente un ejercicio de realidad virtual asombroso. Pero también da el mismo miedo que un capítulo de Black Mirror. Tal vez incluso más porque tú eres el protagonista.

Mal rollo sería el concepto. Sí, hay momentos en que caes en la cuenta de que la diversión es un poco relativa, de que estás en un límite bastante inquietante con querer escapar de un mundo virtual más real de lo que pensaste que sería. Pero sí, la trama de ciencia ficción continúa bajo tus pies. Tienes que seguir caminando hacia la conclusión de la historia que se va desplegando en tus gafas.

Y acabas The Black Mirror Experience con una sensación extraña recorriendo tu cuerpo. Has sido testigo de una experiencia fabulosa a nivel técnico pero inquietante a nivel personal. A muchos les parecerá divertido, insisto, cada cual tiene su percepción, pero a nosotros nos ha angustiado bastante. No estamos diciendo que no la recomendemos, todo lo contrario, es una barbaridad que si podéis tenéis que probar, pero estad advertidos de que lo que vais a experimentar ahí dentro es mucho más inquietante de lo que parece.

Cuando acabas, te quitan las gafas y puedes pasar a la tienda. Camisetas y algún producto más te esperan en ella. También un QR con tu vídeo, que tendrás igualmente en tu correo electrónico porque lo registraste al entrar. Un recuerdo estupendo de una experiencia única. Aunque hayas pasado por otras, con las gafas de VR, no podrás compararla con ninguna. Es lo que tiene que aquí seas tú el protagonista.

Silvia García Jerez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *