LAS OVEJAS DETECTIVES: Investigación en el prado
Basada en Las ovejas de Glennkill, la novela de Leonie Swann, la película que la adapta a imágenes cuenta con un guión de Craig Mazin y con Kyle Balda en la dirección, un especialista en el campo de los efectos visuales –La máscara (1994), Jumanji (1995) o Agárrame esos fantasmas (1996)- que se pasó al de la animación –Chicken Run: Evasión en la granja (2000) o Monstruos S.A. (2001)- y después a dirigir largometrajes también de animación, caso de Los minions (2015), Gru 3: Mi villano favorito (2017) o Minions: El origen de Gru (2022) antes de hacerse cargo de Las ovejas detectives, película en la que la animación -digital- también tiene un papel fundamental.
Porque el film narra la historia de un rebaño de ovejas que está al cuidado de George (Hugh Jackman), un pastor que se desvive por ellas, que las adora, tanto es así que les ha puesto nombre a cada una cuando los demás sólo ven ellas a ovejas sin más, iguales entre sí, sin nada que las diferencie. Todos los días les lee un fragmento de una novela policíaca mientras el rebaño se sienta atento a escucharlo. George, por su actitud, piensa que pueden entenderlo, sin creérselo demasiado. Lee, les desea buenas noches y se mete en su caravana a dormir. Las ovejas, lejos de querer acostarse, comienzan su particular foro de lectura, intentando averiguar, con los datos que George les lleva leyendo desde días atrás y les ha leído hoy, quién puede ser el asesino de la novela. Jugando a ser detectives, una de ellas, Lily (voz de Julia Louise-Dreyfus), sí ha dado con el culpable de la historia.
Pero una mañana, George aparece muerto en el prado. Qué cosa más extraña. Las señales no evidencian que hubiera muerto de manera natural y en breve acuden al lugar el oficial de policía Tim Derry (Nicholas Braun), la detective Lydia Harbottle (Emma Thompson) y la hija del pastor, Rebecca (Molly Gordon), que se convierte en la principal sospechosa del crimen. Hay personas investigando lo sucedido, las ovejas detectives son conscientes de ello, pero el rebaño está convencido de que puede llevar a cabo una investigación mejor, más precisa, conociendo como conocían a George y su propio entorno. Y como son conscientes de que las ovejas no pueden resolver nada por ellas mismas, le van dejando pistas a Tim, que parece mucho más perdido que ellas, para ayudarlo a que se pueda esclarecer el asesinato de aquel al que tanto querían.
Las ovejas detectives supone, por lo tanto, una mezcla de cine de animación y de acción real que la hace deliciosa. Y su conjunción entre la intriga y la comedia también funciona de maravilla. Es una de esas producciones británicas tan bien cuidadas y tan bien hechas como aquellas a las que nos tenían acostumbrados en décadas pasadas, con una elegancia apoteósica y un buen gusto, hasta en los gags que en otras películas habrían resultado zafios y ordinarios, que corrobora la enorme clase que desprende cada fotograma del film.
Y cuenta con Hugh Jackman y Emma Thompson en papeles secundarios pero imprescindibles. Son auténtica realeza del cine y se nota. Porque inundan el metraje con su talento y su personalidad, y porque no hay un relevo generacional muy amplio para personalidades como ellos, cosa que los hace más grandes aún. Verlos en la pantalla es un auténtico disfrute que debemos celebrar como espectadores.
Y es que parece que no porque nos tienen acostumbrados a que las películas en las que aparecen brillen más, pero es muy poco común encontrar una comedia que sea realmente una comedia, en la que el drama no domine por encima de ella, en la que nos riamos, en la que haya un buen guión y el resultado no se ciña únicamente a la presencia de dos estrellas de ese calibre. Por lo tanto, debemos tener en cuenta que si ellos han dicho que sí a un proyecto es porque han visto en él algo en lo que merece la pena participar. Y cuando la vemos entendemos que hayan aceptado hacerlo.
El problema es que en el presente el público no es el mismo que antaño y la recepción no es igual. En los años 90 Las ovejas detectives habría sido un exitazo de taquilla y en 2026 les cuesta, a las pobres, ser el centro de la atención en una cartelera en la que la comedia británica no es la elección número 1 de los espectadores. Posiblemente coseche más éxito en plataformas, porque es una cinta muy adecuada para ver en familia, muy divertida para niños y mayores, pero con esa mezcla de animación y acción real se hace más complicado que un público mixto la vea como una opción para las salas.
En cualquier caso, se vea cuando y donde se vea, Las ovejas detectives es una gozada de esas que se disfrutan desde el comienzo hasta su desenlace, con un guión delicioso, una dirección espléndida y unos actores a los que admirar, una vez más, por su buen hacer para darnos una pieza de puro entretenimiento.
Silvia García Jerez


