VOLTRON NEVERA: La obra maestra de Europa-Park
Voltron Nevera tiene dos años de vida y ya es un clásico. Si te gustan las montañas rusas y los parques temáticos tienes que ir a probarla porque se ha convertido en la principal referencia de nuestro continente. Con permiso de Batman Gotham City Escape, en Parque Warner, que muchos aficionados la sitúan en primer lugar en su ránking. Pero la lucha por el trono está entre ambas, cada cual elige la que prefiere y siempre va a ser una de las dos.
CÓMO ES VOLTRON NEVERA
Voltron Nevera fue inaugurada el 26 de abril de 2024 en el área temática de Croacia, dentro de un parque que cuenta con otras 19 desde que abrió sus puertas en 1975. Ha ido creciendo hasta convertirse en uno de los mejores recintos con atracciones y montañas rusas del todo el planeta, y cumplidos ya los 50 años se ha consagrado con una obra maestra incontestable, como es la que nos ocupa en este artículo.
Voltron, como se conoce más coloquialmente, fue fabricada por Mack Rides en su fábrica Waldkirch, Baden-Württenberg, muy cerca de donde está situado Europa-Park, en Rust, al suroeste de Alemania. MACK Rides, por poner un poco de contexto, es la empresa familiar de la que se hizo cargo en 1958 Franz Mack, que entonces se llamaba Mack GmbH & Co KG, y de la cual cogió las riendas junto a sus hermanos. En 1972 visitó Estados Unidos con su hijo Roland y decidió que quería hacer en Alemania un parque temático como los que vio por allí para situar en él las atracciones de feria que su compañía construía impulsado por el ayuntamiento de Estrasburgo, a 50 km de donde se encuentra el parque. Con los años se fue consolidando y últimamente ha sido considerado el mejor parque temático del mundo… durante 8 seguidos.
La familia Mack utiliza, ya lo hemos dicho, su parque como campo de pruebas para sus atracciones. Lo hacía entonces y lo sigue haciendo ahora, porque Voltron Nevera (no confundir con Voltron, el robot gigante animado de la década de los 80) es un prototipo que sólo existe en Europa-Park: una montaña rusa modelo Striker Coaster, es decir, de lanzamiento magnético, con 7 inversiones, un recorrido de 1.385 metros -Batman Gotham City Escape tiene 1.010- y 4 lanzamientos, que incluyen uno hacia atrás y otro, el de salida, con una inclinación más allá de la verticalidad que es único en el mundo.
Con todo esto tenemos que tener claro que estamos ante un monstruo, en el mejor sentido de la palabra, una montaña rusa descomunal que mezcla varios elementos y que eso hace que quien se suba va a estar situado de todas las formas posibles durante el recorrido: boca arriba, boca abajo, hacia los lados, va a experimentar giros de manera continua, y va detenerse durante unos segundos, porque Voltron cuenta con una Turntable -elemento que consiste en una plataforma giratoria- a mitad de su viaje gracias a la que vamos a girar para, a continuación, ser lanzados hacia atrás para emprender la segunda parte del trazado.
Una locura que técnicamente le permite a Voltron operar con 3 ó 4 trenes a lo largo de los 3 minutos que dura el recorrido. Una pasada que no se puede experimentar en ningún otro parque que no sea Europa Park.
TEMATIZACIÓN DEL MUNDO DE NICOLA TESLA
Voltron Nevera cuenta con una zona de colas espectacular diseñada por Universal Rocks, que cuenta, en su parte exterior, con turbinas móviles y detalles que remiten a la electricidad, integrando, también en el zig zag interior, motivos que nos llevan a la recreación de un laboratorio.
Y es que Voltron está inspirado en el mundo de Nicola Tesla, cuyo animatronic vemos claramente cuando ya estamos acabando la zona de colas interior. Tesla fue un inventor croata que se hizo célebre por sus contribuciones al diseño del moderno suministro de electricidad de corriente alterna. En concreto, Voltron está inspirada en los intentos del científico por transportar energía cósmica y personas mediante electricidad, algo que no llegó nunca a lograr, pero es por eso que encontramos esta fabulosa tematización en torno a una torre de energía y todos demás detalles que vamos a ir viendo desde que nos adentramos por su puerta.
Una vez comenzamos a caminar hacia la zona de colas ya nos encontramos con una tematización cuidadísima y en seguida accedemos a los zig zag del exterior, en los que durante varios metros nos cruzamos con reproducciones a tamaño humano de generadores eléctricos, por los que podemos pasar para ir acercándonos más al momento de montar.
Pero podemos ir disfrutando de ese tiempo ya que parte del recorrido de Voltron es visible desde donde estamos. Si subimos la cabeza podremos comprobar cómo tenemos casi encima la espectacular salida, ese lanzamiento más allá de la verticalidad que genera los primeros gritos de quienes hace un rato estaban pasando por el mismo lugar que tú. Y si giramos cabeza podremos contemplar parte del primer tramo del recorrido, que finaliza en la Turntable justo a nuestra derecha. Así que no nos vamos a aburrir aunque estemos avanzando con más lentitud de la que nos gustaría.
Pero como las operativas de Europa-Park son excelentes, no vamos a ir despacio precisamente. De hecho, por lo general, si en la puerta pone que vamos a tardar 40 minutos en montar, serán 40 minutos.
Y una vez que hayamos hecho la cola exterior, entraremos ya en el edificio, ese en el que la tematización de torna inmersión, porque vamos a adentrarnos en ese laboratorio en el que bobinas de Tesla reales situadas en el techo generan electricidad acompañadas de un sonido muy peculiar. Esto lo van a hacer periódicamente, no todo el tiempo, pero sí vamos a estar rodeados de ellas y cuando lo hagan debemos saber que sus efectos sonoros simulan el ‘cargado’ de los pasajeros antes de subir al tren, es decir, nuestro ‘cargado’, cuando nos toque el turno de montar.
También vamos a ver, en la zona de colas interna, en la parte de arriba, unas persianas que se van a abrir para proyectarnos una animación de gente ya sentada en los trenes y saliendo hacia la zona de lanzamiento. Pero no son personas de verdad, es una proyección, siempre la misma, aunque si es la primera vez que la ves, nada más llegar, puedes pensar que cada grupo que monta es el que la persiana deja ver cuando se abre. No, no será así, pero la verdad es que queda bonito como parte de la ambientación previa a subir tú.
EXPERIENCIA EN VOLTRON
Llegamos a la parte final. Acabamos nuestro zig zag interior y alcanzamos la zona de las taquillas. Un operario nos da una tarjeta para que metamos nuestras cosas en un casillero que tenga la luz en verde encendida, color que indica que está operativa, las introducimos y lo cerramos gracias a la tarjeta que nos han dado. Si recordáis el sistema de taquillas de F.L.Y., en Phantasialand, es el mismo con la salvedad de que aquí sí te dejan subir con gafas, aunque más vale que te asegures de que no vayan a caerse, con un cordón o con patillas que sepas que no se te mueven en ningún caso. Cuando la pasemos por el sensor la luz se pondrá en rojo y eso supondrá que ya hemos dejado correctamente nuestras pertenencias. Y tenemos que guardar la tarjeta en algún lugar que sepamos seguro, no se vaya a caer durante el recorrido de la montaña rusa.
Hecho esto, enfocamos la escalera que nos conduce al piso de arriba, donde tendremos que hacer el último tramo de cola, el de montar ya, ya mismo. Vamos viendo que nuestro tren se acerca, pero no va a parar, los trenes en Voltron no se detienen, quienes están montados bajan en cuanto la barra de seguridad se levanta, salen a la carrera porque la cinta bajos los pies sigue adelante, y entras tú corriendo igual, para pillar tu sitio, sentarte, poner los brazos cruzados sobre el pecho como te indican los operarios y que puedan bajar la barra de seguridad para ti. Y la cinta sigue en marcha, eso hace que la operativa vaya mucho más rápida que en otros parques.
Una vez en el tren, éste se dirige hacia la zona de lanzamiento, donde se va a detener porque ahí va a tener lugar un nuevo preshow: rayos de electricidad van a proyectarse en las pantallas que nos rodean y el tren va a simular una descarga de electricidad moviéndonos hacia arriba y hacia abajo un par de veces, un efecto que nos pilla por sorpresa porque esperamos que haga el lanzamiento directamente y no nos encontramos con eso. Pero estamos a punto de sentir la adrenalina de lo que nos espera en cuanto el efecto de la electricidad finalice.
Será entonces cuando salgamos disparados hacia más allá de la verticalidad que ya tenemos en mente que vamos a experimentar. En este punto es bueno aclarar que los trenes constan de 4 asientos por fila y que, parece ser, que en los interiores vibra menos que en los extremos, donde van las ruedas y donde puede hacerse más evidente la vibración. Nosotros no notamos nada, va como la seda, pero también parece que depende del tren que te toque, y si te toca uno que vibre mucho puede hacerse un viaje más desagradable. Para nosotros, insistimos, fue una delicia.
Sales de la estación y vuelas. Es mágico. Por muchos vídeos on ride que hayas visto en YouTube o en Instagram, te subes y se hace complicado separar los elementos cuando estás en pleno recorrido. Das vueltas, vas hacia todos lados, y no siempre eres consciente de en qué lugar con respecto a los vídeos estás exactamente. Sólo estás ahí arriba, yendo para la derecha, para la izquierda, para arriba y para abajo, y oye, que siga.
En seguida llegas a la Turntable. En seguida te detienes, paras, descansas, pero en realidad ese giro seguido de un brutal lanzamiento hacia atrás es el que permite que pueda haber más trenes en el recorrido porque los imanes encargados de los lanzamientos necesitan un espacio para poder operar con un solo tren, y teniendo tramos para coger ese espacio tener más operativos es factible.
Y enfocamos el final de Voltron, su segunda parte. Para entonces ya hemos estado más de un minuto haciendo el recorrido. Se pasa muy rápido. Y lo que queda por delante también. Más giros, más elementos entrelazados, inversiones como Immelmanns o Corkscrews, momentos de ingravidez conocidos como Zero-G… la diversión no para. Pero sí, sí se detiene.
Llega un momento en que se acaba y nos devuelve a la misma zona de precarga de la que salió, en la que nos subimos a la carrera y de la que nos tenemos que bajar igual. Lo bueno se termina pronto. Aunque haya durado tres minutos, más que la mayoría de montañas rusas.
Bueno, hay a quien se le hacen eternos. Si no te gustan las montañas rusas no es la más indicada para subirte. Es una locura pero tienes que saber dónde te metes porque no todo el mundo aguanta te tute que te mete. Para nosotros es muy parecida a Batman Gotham City Escape, es del mismo estilo de montaña rusa, llena de elementos entremezclados, sin mucho tiempo entre uno y otro, con un recorrido largo y unas sensaciones extremas maravillosas que para quien no esté muy acostumbrado a ellas, o le gusten las montañas rusas más suaves, puede suponer un rato muy amargo.
desde el mirador de la montaña rusa
Cuando enfilas la salida tienes que bajar unas escaleras y ya estás en la tienda. No hay muchas cosas apetecibles a la venta. La foto de recuerdo, que la puedes coger directamente en una máquina tipo fotomatón, y poco más, pero es interesante porque justo al lado de la puerta de salida de la tienda, al lado de la máquina de fotos también, han situado un monitor en el que puedes ver el proceso de construcción de Voltron, junto a los actores que interpretan a Tesla y al resto de gente que lo rodeaba, y es muy bonito porque es algo único. En qué otro parque encuentras esa clase de material audiovisual, del que mucha gente pasa, ante el que casi nadie se detiene, pero que si le prestas atención te resultará de lo más curioso. Las obras en esa zona hasta lograr ese mastodonte en el que te acabas de montar… me parece un detalle que nosotros sí apreciamos.
Para concluir, otro detalle asombroso de esta montaña rusa de por sí fabulosa: el mirador que tiene instalado a un lado del recorrido. Puedes subir a él si callejeas un poco alrededor de la zona, tiene unas escaleritas y en seguida ya estás situado en el mejor sitio posible para admirar la obra maestra de Europa-Park. Las vistas de Voltron Nevera desde allí son espectaculares. El parque sabe lo que tiene en la zona de Croacia y le saca el máximo partido. Desde allí arriba vas a ver incluso el tramo del lago por el que pasas en la segunda parte del recorrido y vas a oír los gritos de quienes van subidos en los trenes que te van rodeando. Las fotos que puedes sacar en ese mirador son tan increíbles que te puedes pasar un rato y no vas a hacer ni una mala. Es una gozada contemplar Voltron desde ese lugar.
La mires o la experimentes, estés subido o esperando a hacerlo, Voltron es un espectáculo. Es una joya absoluta que muchos tienen, con razón en su número 1 de montañas rusas favoritas. Nosotros no podríamos decidirnos. El número 1, desde luego, es razonable, no podríamos discutirlo mucho. En lo que sí estamos de acuerdo es en el hecho de que si te gustan las montañas rusas la tienes que probar. Y si puedes repetir, también daremos nuestra aprobación.
Silvia García Jerez




