MAG LARI: Magia repleta de humor

El momento final del espectáculo

Mag Lari, el Mago Lari, acaba de llegar a Madrid con su espectáculo Strafalari… sí, hay doble sentido ahí, como en todo el show, que estará a disposición del público en el teatro Marquina hasta el día 11 de enero de 2026. Hay, por lo tanto, mucho tiempo por delante para disfrutar de noventa minutos únicos en los escenarios de la capital.

Con más de 30 años de profesión dentro del ilusionismo, Mag Lari, nacido en Barcelona en 1973, ha recorrido teatros de Cataluña y de toda España con Secrets, Splenda, Ozom o ahora Strafalari. Y por qué se titula Strafalari este último estreno es algo que quedará muy claro a lo largo del espectáculo. Porque de por sí queda claro, pero es que además él se encarga de explicarlo cuando ya está acabando, para hacer una defensa del colectivo gay, por si algún espectador se sintiera que no puede ser todo lo libre que le gustaría. Y para que quienes no necesitan dar ese paso se pongan en la piel de los que sí.

Mag Lari es un mago excelente. Su espectáculo es una maravilla. Desde que llegamos ya estamos ambientados porque tenemos en cada una de las butacas un juego de cartas que ya veremos en qué momento decide usarlas. Que las usemos con él, en realidad. Y es que el público va a tener un protagonismo enorme en los 90 minutos de espectáculo. Podría decirse que el 90% de los trucos van a ir acompañados de alguien del patio de butacas. Y en alguno que otro incluso de varias personas.

A todas ellas les va a soltar pullas de lo más divertidas. Strafalari es un show repleto de humor, no siempre blanco, pero sí desternillante. Si te toca ser el blanco de las bromas del mago más vale que tengas la mente abierta para aceptarlo. Es sarcasmo, no pasa nada, pero hay quien no se lo toma bien. Pero lo cierto es que hay momentos en los que no puedes parar de reír. Es una continua cascada de carcajadas. El número con el niño que saca al escenario, da igual el niño porque el número va a ser así con el que sea, es de no parar de reír. Incluso de llorar de la risa.

Parece fácil mezclar magia y humor, pero no lo es. Y mucho menos que funcionen ambas con la fluidez y la precisión con la que lo hacen en Strafalari. Mag Lari demuestra ser uno de los grandes. Ese número para el que necesita una pareja es impresionante, hay que ser muy bueno para realizar algo semejante.

En cuanto acaba el espectáculo Mag Lari sale al hall del teatro a hacerse fotos con quien lo desee

No podemos contar detalles porque es obvio que es mejor disfrutarlos en el directo del espectáculo, pero os podemos asegurar que es un placer asistir al show de Mag Lari. Es original y muy divertido. El público le pide ‘¡Otra!’ continuamente. Eso es que su aceptación es enorme. Y sí, se nota, se siente. A lo largo de la hora y media que dura todo, y que se pasa volando, nos divertimos tanto que es alucinante pensar que se pueda mantener el ritmo y el nivel de esa manera. Pocos espectáculos tan brillantes en ese sentido. Es que no baja nunca, siempre estás riendo o admirando lo que ves. No es fácil conseguir algo así.

Y es que el número de la pareja, al que me he referido antes, o el de las pelotas en la bolsa son largos pero los lleva con tal maestría que no aburren nunca. Estás siempre en tensión, pensando si realmente le saldrá, y disfrutando por el camino porque su humor es escandalosamente bueno y el teatro se cae de la risa mientras los realiza. Y de largos nada. Nos damos cuenta de que se nos han hecho incluso cortos. Qué bien poder ver un espectáculo en el que todo cuadre de esa manera, en el que a pesar de la larga duración de los números de ilusionismo nos lo hemos pasado tan bien que no hemos notado que duraban por encima de la media. Porque ese es el tiempo que necesitan y Mag Lari los dosifica con una habilidad sensacional.

Insistimos en no poder revelar nada con mayor precisión, únicamente os emplazamos a ver el espectáculo en el Teatro Maravillas, donde estará hasta el 11 de enero. Es una gozada. Tal vez más para adultos que para niños, eso sí, porque los chistes tienen ese público, pero los niños se van a divertir también, sobre todo con los trucos, que esos son siempre universales y ver cómo el mago los resuelve siempre es un placer como espectador. Y si encima te pasas una hora y media riendo, mejor que mejor. Strafalari es una gozada, un espectáculo de primera clase realizado por un mago con un talento descomunal. Si lo conocéis, ya lo sabéis, y si no, vais a alucinar. Es, no creemos exagerar, de los mejores espectáculos de magia que hemos visto. Simplemente sobresaliente.

Saludos de Mag Lari y su ayudante al finalizar el espectáculo

Silvia García Jerez

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