Un Pingüino en mi Ascensor lleva su «nasal pop» a La Sala del Movistar Arena de Madrid

Los reyes del «nasal pop», Un Pingüino en mi Ascensor, un grupo con más de 40 años de trayectoria, actuarán el próximo 16 de octubre en La Sala del Movistar Arena, repasando sus grandes éxitos desde la Movida madrileña hasta nuestros días.

No sé qué me pasa, últimamente, no paro de espiar a mi vecina de enfrente. Y a la vecina le pasa lo mismo que a Farala, la chica de la oficina, que era divina, pero es que ya se ha jubilado. Más de 40 años, es un largo camino… (que conduce al Aconcagua, y Juan Valdés lo sabe mientras rema en su piragua). Sin embargo, Un Pingüino en mi Ascensor (UPEMA), se encuentra en mejor forma que nunca.

Un Pingüino en mi Ascensor nació en 1985, cuando el madrileño José Luis Moro, empezó a componer canciones en solitario con la única ayuda de un Yamaha PSR-60. Tras presentarse a distintos concursos de maquetas, en 1987 publicó su primer disco, un mini-LP homónimo de seis canciones grabado en apenas 18 horas, que incluía su primer gran éxito, «Espiando a mi vecina».

En 1988 se incorporó a la banda Mario Gil, antiguo componente de grupos emblemáticos de la Movida como La Mode y Aviador Dro, otra banda en activo en la que sigue colaborando. Además, produjo el segundo álbum del grupo, «El balneario», uno de los discos españoles más destacados de aquel año gracias a temas como «Atrapados en el ascensor», «El sangriento final de Bobby Johnson» o «Perestroika». Desde entonces, José Luis Moro, Mario Gil y Steve Jobs, forman el núcleo estable del proyecto, acompañados ocasionalmente a lo largo de los años por otros músicos, en teclados, guitarra y saxofón.

A esos primeros discos les siguieron nuevos trabajos a lo largo de los años noventa y dos mil, entre ellos «Piromanía» (2004). Tras una época menos fructífera en discos y conciertos, el grupo resurge con más fuerza que nunca después del éxito de «Sex & Drugs & Nasal Pop», realizado mediante crowdfunding. (Y sí, yo colaboré con ello).

Desde entonces ha sido un no parar. En 2025, la banda celebró sus cuarenta años de carrera con una serie de actuaciones por toda España en las que repasó sus grandes éxitos, coincidiendo además con la publicación de un libro que recoge las letras de sus canciones junto a material gráfico y documental de toda su historia: «Cuarenta años sin encajar muy bien en ningún sitio»
Conciertos especiales como el Only Fans Concert 2025, en Sala Rockville, el de caras b en siroco, además de numerosas apariciones en fiestas locales, como la participación en la celebración del 40 aniversario de la Real Casa de Correos, con el concierto «En Sol y sin playa, 40 años, vaya, vaya», en la Puerta del Sol, junto a Jeannet, Bernardez y nuevas caras como Paul Alone. (Por cierto, eché de menos que no cantaran «41 Películas Porno», pero también reconozco que era comprensible), o en el el memorable Partido de la Alegría, en el que compartieron escenario con Los Nikis.

Y este año Sevilla, Bilbao, Valencia, Plasencia… y tres sold out en La Sala El Sol de Madrid entre otras muchas actuaiones. El concierto navideño al que acudían los cuatro nostalgicos de los 80 de siempre, se ha transformado en un clásico en el que vuelan las entradas para poder escuchar la terrible realidad del Reno Rodolfito y la causa de su nariz roja, o descubrir que los reyes magos han frustrado el atentado contra mi vecino de al lado

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No podemos dejar de hacer una mención especial a su sección musical «Obra Social»: canciones que en su momento quizás pudieron pasar desapercibidas para muchos y a las que ellos han querido dar una segunda oportunidad.«Me han sodomizao» (versión de «In the Army Now», de Status Quo).«Piernas ortopédicas» (versión de «Breakfast in America», de Supertramp).«Foie gras, foie gras» (versión de «Voyage, Voyage», de Desireless). «El Bonobús» (versión en clave humorística de «Tú como yo», de José Luis Perales). Y el genial «Vuelo en Ryanair», de Un Pingüino en mi Ascensor, está basado en «Love Is in the Air», el famoso tema de John Paul Young, que incluye coreografía con el público.

Un grupo con una trayectoria marcada por su estilo desenfadado, letras mordaces y politicamente incorrectas, y su inconfundible sonido de teclados casiotone junto con su característica voz nasal. Porque quizás no sea la mejor voz sobre los escenarios, pero, Hace Sol y es Viernes, hoy voy a salir y marcharme a uno de estos conciertos, en los que a lo que vas es a divertirte.

No te lo pierdas. Lo pasarás bien, te gustará un montón porque, en la variedad, está la diversión.

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