Sofía López Cruz
SOFÍA LÓPEZ CRUZ se va abriendo camino en otra lengua que no es la suya. No se cansa de aprender, curiosa. Trabaja con la Compañía teatral Jolie Môme en París.
LA CRONOSFERA: ¿Qué es lo que hace que vayas a estudiar a París?
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: La ENAT tenía un espíritu crítico que yo aceptaba muy fácilmente y que me impulsó a buscar, quería
especializarme en teatro físico, clown, malabares, máscara. Me gusta mucho el teatro de texto,
pero me fascina el teatro del cuerpo y me di cuenta que eso es lo que quería hacer.
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: En México daba clases de teatro, ganaba muy poco y no tenía seguridad social, entonces eso me
animó para venir a Francia y prepararme con los grandes. No volvería a hacerlo, pero la
inconsciencia me hizo irme.
«Había mucha gente que estaba descubriendo, pero yo ya no quería descubrir, yo quería crear.«
LA CRONOSFERA: ¿Cómo fueron tus primeras sensaciones en el extranjero?
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: En París entré a la escuela de Jacques Lecoq y no me gustó nada. Nos hacían creer que era para
gente experimentada y en realidad había gente que no tenía nada de experiencia, había mucha
gente que estaba descubriendo, pero yo ya no quería descubrir, yo quería crear y desarrollar mi
técnica, intercambiar ideas, descubrimientos, montar un número.
El francés lo aprendo a fregadazos, mucha gente de habla hispana no quería hablarme en español
y los que lo hablaban me hablaban en inglés, para mí la lengua fue una barrera muy
grande. No podía comunicarme, no podía ni pedir un baguette. Terminaba hablando con señas. Los
franceses son muy celosos de su lengua, no les gusta que maltrates su
lengua, tienes que hablar bien, si lo haces lo tienes que hacer bien, protegen mucho su
lengua.
Como no me gustó Jaques Lecoq, me fui a la Sorbonne a hacer una maestría, y ahí me
pusieron a redactar a leer en francés y así fue como aprendí.
Fui a buscar trabajo a una compañía l’epéé de bois situado en La Cartucherie, recinto legendario
del teatro francés, me aceptaron y ahí y me exigían decir el texto en francés. Desde las 7 de la
mañana me ponía a practicar la articulación, todos los días, escuchar, asistir a todos los ensayos y
así fue como me lancé y aprendí, los cursos en Sorbonne me ayudó mucho, y
al mismo tiempo, hacía prácticas de entrenamientos de disciplinas circenses en la escuela Les
Noctambules. Fue muy intenso muy duro, pero tenía mucha sed de
aprender.
Todos mis compañeros actores latinos llorábamos porque estábamos igual, tristes, solos y a
veces teníamos hambre y nos ayudamos entre todos. Leíamos un texto y lo presentábamos donde
fuera. En la universidad se celebraban festivales universitarios y nos presentábamos, con eso iba
llenando mis vacíos.
LA CRONOSFERA: ¿Cómo le haces para desarrollar tu disciplina y al mismo tiempo cómo le haces
para mantenerte?
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: Me di cuenta de que es lo mismo, cuando vienes a Europa y nadie te conoce y tú no conoces a
nadie lo primero que haces es sobrevivir y tus pequeños ahorros se van rapidísimo porque todo
está caro y el frío es muy fuerte. Hice muchos trabajos de los que todo mundo hace, como cuidar
niños, trabajar en bares, en lo que fuera, aceptaba todo, pero me entristecía porque me generaba la
pregunta de ¿o sobrevivo o hago teatro?
Me vi con las mismas preguntas que me hacía en México pero al cuadrado, porque aquí ni familia, ni amigos tengo. Aquí no están mis antiguos profesores, aumenta el hecho de que esta es una ciudad fría y el cuerpo y la mente no te dan para salir, te
sientes entumecida. Todo estaba en contra: cuando digo algo me ven feo. Cuando salgo a la calle
tengo frío. No tengo trabajo… pero no te conformas y quieres hacer teatro. Con la ilusión de
aprender circo busqué la escuela Fratellini para entrenarme, pero cuando llegué ya no estaba en
la Villete , se habían mudado mas al norte de París en Saint Denis, entonces me fui a y descubrí
otra escuela Les Noctambules, la gente era muy buena onda, y trabajaba y estudiaba.
Conocí actores latinos, me invitaron a hacer lecturas dramatizadas en la Casa de la America
Latina y uno de ellos me invitó a hacer unas emisiones de radio en RADIO FRANCE y
gracias a este contacto continuo teniendo llamados para la radio.
Uno de esos días fui a tocar la puerta del Théâtre du Soleil y pude participar en el gran taller de
Arianne Mnouchkine.
«Todos mis compañeros actores latinos llorábamos porque estábamos igual, tristes, solos y a veces teníamos hambre y nos ayudamos entre todos. Leíamos un texto y lo presentábamos donde
fuera».
LA CRONOSFERA: ¿Cómo se trabaja como actriz en París?
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: En Francia hay un sistema de intermitencia, si tienes ciertas horas trabajadas y contrato tienes un
seguro de desempleo que te ayuda cuando no trabajas y ese era mi objetivo. No es nada fácil
porque no les interesa una latinoamericana que no habla bien su lengua, pero poco a poco te vas
metiendo y hay compañías que te toman en cuenta, te vas haciendo una red de contactos y te van
conociendo. Un día me llamaron para audicionar en una Compañia de La Comedia Del Arte para remplazar a una actriz en la temporada en el Festival de Avignon, cuando leí el
texto no entendí nada, todo era muy disparatado y me decían: tu personaje hace esto, tu personaje
camina por aquí, hasta que me dijeron
ahora hazlo tú. La compañía se llama Le mystère Bouffe. Y me dieron el papel. La Comedia del
arte es muy precisa y va super rápido. La obra empezaba con un monólogo que yo interpretaba, así
abríamos la obra, con un ritmo desenfrenado, era una sirvienta que estaba todo el tiempo en escena,
cantaba, bailaba.
Con mucho esfuerzo, con muchas lágrimas, pero cuando entendí de lo que iba, empecé a
disfrutarlo. Terminé trabajando 9 años con ellos.
Me establezco y me dan el estatuto.
LA CRONOSFERA: Y la pandemia, ¿Cómo te pilla?
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: Estaba trabajando un texto de Veronica Matusalem. No me lo creía, había muchos rumores,
tampoco ponía mucha atención porque estaba muy ocupada dando clases de circo.
Di el último curso. Nos dijeron que el gimnasio se cerró y una de las niñas me preguntó ¿Qué es lo
que va a pasar? y no supe decir nada, solo les pedí que se cuidaran y desde hace momento no les
he vuelto a ver, porque no podíamos hacer actividades físicas y deportivas. Me dio mucha tristeza
porque ya no volví a ver a los chicos. En este lapso de tiempo de pandemia me contactan para
integrarme a otra compañía que se llama La compagnie Jolie Môme que es con quien trabajo
actualmente.
«Con mucho esfuerzo, con muchas lágrimas, pero cuando entendí de lo que iba, empecé a disfrutarlo. Terminé trabajando 9 años con la compañía.
Me establezco y me dan el estatuto».
Nos dijeron que en 15 días retomaríamos las actividades, pero el confinamiento trajo el cierre de
fronteras y yo no podía ir a ver a mi pareja a Marruecos ni él no podía venir a París.
Estaba con la crisis de siempre, se acaba la obra, se acaba tu proyecto y es volver desde el
principio. Todos mis amigos actores estaban igual y nadie sabía como hacerle para seguir
trabajando, la gente de teatro es gente no esencial, así nos catalogaron.
No sé hacer nada esencial por la gente, no soy médico, no soy enfermera y sentí culpa ¿Qué
puedo hacer que sirva? Hice cubrebocas de tela. Propuse hacer un servicio para ayudar a colegios
pero no me llamaron. La ayuda era quedarte en tu casa y no salir.
Participé con un video de 15 minutos para el el Centro Cultural Helénico, no gané nada pero me
mantuve atenta, ocupada. Seguí por internet a la gente que me interesa su trabajo. Escribí un monólogo. Ensayamos dos obras durante un año.
LA CRONOSFERA: ¿Qué diferencias encuentras entre ensayar en México y en París.
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: En México te preguntan: ¿Cuál es tu disponibilidad para ensayar? Y tú dices, tengo está
disponibilidad. En Francia te dicen vamos a ensayar y es todo el día, ensayo quiere decir de 10 de
la mañana a 6 de la tarde, comes con tus compañeros, entrenas, ensayas, preparas tu vestuario.
En Locoq se me hacía un ambiente muy competitivo, pero en las compañías que he
estado todos trabajamos parejo para el espectáculo, todos somos muy profesionales. Lo que me
llama la atención es que te piden mucha puntualidad, pero llegan puntuales y están tomando café o
fumando, ¿Para qué quieres que llegue temprano si voy a verte fumar? Pero es parte de, así
convivimos, discutimos, entendemos quien es el otro.
Algunos te piden el texto al otro día memorizado, tienen muy buena memoria. Hay buen ambiente si
tienes los deberes hechos. Si el espectáculo gusta, todos estamos bien, si no, vemos que cabeza va
caer.
LA CRONOSFERA: ¿Qué ha cambiado en ti, después de este confinamiento?
SOFÍA LÓPEZ CRUZ: Hay eventos que te hacen ver que la vida cambió. Muchas cosas se me fueron, personas se han
ido, movimientos se apagaron.
El público viene a cuenta gotas. La gente está más entretenida con sus teléfonos, con sus
televisiones en casa.
Yo me entrenaba para estar preparada, en Francia a diferencia que en México se preparaban para
salir de esto y de hecho cuando se terminó el confinamiento Las compañías estaban listas para
salir. Pero era espantoso ensayar sin perspectiva. Ensayar con la pregunta :¿Cuando vamos a
estrenar? Me parece que en México fue diferente, ahí se vive al día y el el teatro se hizo no
presencial para poder seguir existiendo. aunque vi muchos videos que se estaban haciendo.
El confinamiento nos trajo mucho individualismo. Me gustaría recuperar el colectivo.
Esta crisis que hemos vivido no la podemos entender bien en estos momentos, con el tiempo
veremos nuestros errores y nos daremos cuenta de otras cosas. Hay muchas paradojas. La vida
tiene que estar seguir con todos. Hubo quien la pasó muy mal ¿Y qué hizo el teatro por nosotros?
¿Por qué el teatro tiene que salir y buscar a la gente? El teatro tendría que salir a buscar a la gente
a su público e inyectarle la alegría.