Madrid Carnavales 2026
Si hay una semana en la que Madrid se permite ser un poco más gamberra de lo habitual, es esta. Del 14 al 18 de febrero, la capital se llena de plumas, sátira y ese humor tan nuestro que no deja títere con cabeza. El pistoletazo de salida lo da el Gran Desfile de Carnaval a las 13h del sábado14, que este año vuelve a tomar la zona de Madrid Río. Es un espectáculo visual increíble porque no solo verás las típicas carrozas, sino que se mezclan figuras gigantes de cinco metros con el folclore de medio mundo, desde comparsas bolivianas hasta ritmos colombianos, terminando todo en la explanada de Matadero. Recorrido: Puente de Toledo → Plaza de Matadero (Madrid Río)
Precisamente Matadero Madrid se convierte en el corazón de la fiesta durante todo el fin de semana. Es el sitio ideal si vas con niños o si simplemente te apetece un plan más creativo, con talleres para fabricar tu propia máscara o yincanas que te llevan de viaje por la historia de los disfraces. Pero lo que realmente hace especial al Carnaval de Madrid es ese aroma castizo que llega el domingo. No te puedes perder el Manteo del Pelele; ver a la gente lanzando el muñeco de trapo al aire mientras suenan las coplas es volver a la esencia de la ciudad. Justo después, las chirigotas y comparsas toman el relevo para sacarte una carcajada con sus rimas afiladas sobre lo que ha pasado este año.
El 14 de febrero se han organizado los talleres Disfrázate Bauhaus (10:45–11:30h / 11:45–12:30 h), donde crear disfraces desde cero inspirados en las fiestas de la Bauhaus y el ballet triádico de Oskar Schlemmer; La máscara que habita en mí (10:30–11:00 h / 11:15–11:45 h / 12:00–12:30 h) para diseñar una máscara única que exprese una emoción, un clima o un personaje inventado; Máscara mecánica Flip-Flip (10:30–11h / 11:15–11:45h / 12:00–12:30 h) que explora la máscara en clave cinética: ojos que pestañean, bocas que cambian, rasgos que parecen respirar; y Mini héroes del Carnaval (10:30–11:00 h / 11:15–11:45h / 12:00–12:30h), donde crear un alter ego con nombre, símbolo y gesto propios.
El Escenario Plaza Matadero acoge tambien el 14 de febrero a las 11:00 h al colectivo Chico-Trópico, con un set tan bailable como inclasificable: psicodelia mestiza, ritmos fronterizos y hallazgos sonoros que conectan tradición y vanguardia. Y en Plaza Matadero podrá verse el espectáculo familiar de pompas de jabón Magic Bubble; el espectáculo La magia de un trotamundos; la yincana El fascinante mundo de las máscaras; y el show de títeres Escondidos en la fuente de la compañía Ángeles de Trapo, entre otros.
Para los que buscan algo más nocturno y sofisticado, el Círculo de Bellas Artes mantiene viva la llama de su mítico Baile de Máscaras la noche del sábado, una cita obligada para lucir el mejor disfraz en uno de los salones más bonitos de la ciudad. Y, por supuesto, entre baile y baile hay que reponer fuerzas. Olvida la dieta por un momento y busca en las pastelerías la Sardina de Carnaval, ese dulce de chocolate que ya se ha convertido en el emblema comestible de estos días.
Todo lo bueno se acaba, y el Miércoles de Ceniza nos toca despedirnos con el Entierro de la Sardina. Por la mañana de ese mismo día, de 11:00 a 15:00 horas, la Alegre Cofradía del entierro de la Sardina recorre el Madrid de los Austrias hasta la plaza Mayor, donde termina su desfile con la lectura del pregón y una pequeña actuación musical. A las 10 de la mañana, antes de comenzar, los podréis encontrar en la Plaza Generel Vara del Rey, en Casa Calores.
Por la tarde, a las 18h, el recorrido sera:Ermita de San Antonio de la Florida → Puente de la Reina Victoria → Paseo del Comandante Fortea → calle de Santa Comba → calle del Doctor Casal → túnel de salida a M-30 → Fuente del Pajarito, Casa de Campo.
La jornada finalizará en la Fuente del Pajarito de la Casa de Campo con la tradicional hoguera, en torno a las 21 h, gesto de purificación y renacimiento que despide el invierno festivo y deja encendida la promesa del próximo carnaval.
Es una estampa curiosa: la Alegre Cofradía desfilando de luto por el Madrid de los Austrias hasta llegar a la Casa de Campo. Allí, entre hogueras y un poco de pena, quemamos a la sardina para decir adiós a la fiesta y dar paso a la Cuaresma. Son cinco días para romper la rutina, ponerse una máscara y recordar que, en Madrid, hasta la despedida es una celebración.

