LA ABEJA MAYA estrena su figura en el Museo de Cera

La abeja Maya, aquel dibujo animado alemán nacido en 1975 gracias a la productora japonesa Nippon Animation Co., Ltd, que adaptó el libro del escritor alemán Waldemar Bonsels, que fue quien creó al personaje, y a sus amigos, en 1912.

La abeja Maya en el escenario de su presentación

Maya, una abejita inquieta y de lo más simpática, tenía a Willy, el zángano, como su mejor amigo y a Flip, un elegante saltamontes, como guía en su entorno, más allá de las clases de la señorita Kassandra, la abeja Mayor que se ocupaba de instruir a los pequeños protagonistas en la colmena y que no quería que se marcharan al bosque porque es un lugar muy peligroso. Pero Maya no le tenía miedo a nada y siempre que podía no perdía la ocasión para volar alto y descubrir qué había más allá, llegando a vivir las aventuras que muchos conocimos en sus dos temporadas estrenadas ya en los años 80 en TVE.

En 2014 se estrenó una película de animación dirigida por Alexs Stadermann que tuvo dos secuelas, de modo que los niños que no conocieron a los personajes en los 80 pudieran familiarizarse con ellos. Un dibujo que ya no era aquel precioso diseño a lo Hanna y Barbera, con una animación bastante limitada y un doblaje que encajaba como podía sus diálogos con el escaso movimiento de las bocas de los personajes. Ese dibujo casi primitivo que era una delicia. Las películas ya estaban animadas por ordenador, como mandan los nuevos tiempos, y eso, aunque comprensible, le quitaba parte del encanto original.

Así, en 2025, cuando se cumplen 50 años del estreno de la serie, no de la creación del personaje, el Museo de Cera ha estrenado una nueva figura en su galería, ya enfilando la salida, en su sección infantil: la figura de la abeja Maya. Sólo de ella, no tiene a sus compañeros, ni a Willy ni a Flip a su lado, ella solita saludando con efusión a niños y mayores.

Es curioso, no parece de cera porque una abejita es amarilla y negra, no tiene la piel humana gracias a la que puede apreciarse con más claridad la textura de la cera, pero sí, es una figura de este material, igual que lo es la de Pocoyó y sus amigos Elly, el elefante y Pato, que tiene Maya justo enfrente. Ellos sí están presentes, ya llegarán los amigos de Maya, pero de momento damos la bienvenida a la abeja que da título y fama a la serie.

El Museo de Cera inauguró la figura de la abeja Maya el pasado 17 de diciembre en un evento especial al que fue invitada La Cronosfera. Allí, asistimos a la apertura del telón tras las palabras de los representantes del museo y de DeAPlaneta, la distribuidora encargada de sus películas en España.

Aplausos y mucho asombro al descubrir que la figura de la abeja Maya era una preciosidad. Enorme, la verdad. No va a tener el tamaño de una abeja real, claro, pero debe rondar el metro de altura.

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El momento de descubrir la figura en el escenario del Museo de Cera

Una vez vista, la cantante Laura Moreno nos deleitó con un fragmento del tema de la cabecera de la serie, una preciosa reinterpretación de una letra ya mítica y sabida por todos los que crecimos junto a la abeja Maya.

Tras este gran momento, los invitados pasamos a disfrutar de un cóctel exquisito y posteriormente procedimos a dar un paseo por el resto de las salas del museo, incluyendo la parte de arriba, en la que los personajes del cine de terror son los protagonistas. Una galería que da auténtico pavor por la ambientación que tiene y porque las figuras están tan bien hechas que parece que vayan a asaltarte. Hannibal Lecter, las gemelas de El Resplandor -a las que les han añadido un audio diciendo ‘Ven a jugar con nosotras’-, la madre de Psicosis, el espectacular payaso de It o la galería de los horrores de Wax Experience.

En el resto de salas, las tradicionales, las del piso de abajo, podemos hacer un interesantísimo e ilustrativo recorrido por la Historia de la humanidad, desde los Reyes Católicos hasta los años más actuales de nuestra cultura, con figuras tan famosas como la de Lola Flores, la de los mediáticos Cristina Pedroche y su marido, o algunas de las estrellas más rutilantes de Hollywood, como George Clooney, Tom Cruise o Woody Allen. Faltan muchas que nos vienen a la memoria pero el espacio del museo tampoco es tan grande como albergarlas a todas.

Tras realizar el recorrido, pudimos ver, al fin, a la abeja Maya colocada en su sitio. Y lo cierto es que queda preciosa. Lista y preparada para que todos los visitantes puedan contemplarla y hacerse fotos con ella. Con cuidado de no saltarse la catenaria que la protege, porque es una figura muy sensible, teniendo en cuenta que tiene la cabeza más grande que el cuerpo.

Y salimos del evento con un regalito: una bolsa adornada con el logo de los 50 años de la abeja y unos caramelos de miel. Qué detalle más bonito. Acorde con lo que el Museo de Cera había preparado para enseñarnos su nueva figura, que es de esperar guste a todos, a grandes y a pequeños. A los que veíamos la serie en los 80 y estuvimos presentes para ver a Maya en primicia nos ha fascinado.

Silvia García Jerez

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