FEDE ÁLVAREZ: Lo perverso, en un cine, es legal y disfrutable

El nombre de Fede Álvarez es cada vez más imprescindible en el cine, tanto en el género de terror, donde ha sobresalido rodando un estupendo remake de Posesión infernal y un No respires que se ha convertido en film de culto, como en el cine de acción, para el que ahora estrena Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte, extraña traducción del original The girl in the spider´s web, o lo que en nuestro idioma quiere decir, La chica en la tela de araña.
El nuevo Millennium se basa en la novela publicada por David Lagercrantz, que siguió los dictados de un moribundo Stieg Larsson al no poder completarla él, novela en la que Lisbeth Salander tiene un protagonismo relativo, que se ha acentuado por completo al saltar a la gran pantalla.
La razón de esta película, dice Fede cuando se le pregunta por esto, era darle a Lisbeth Salander su propia película, porque en el libro es más secundaria. Me parecía fundamental y hasta embarazoso la idea de que hubiera tantas películas donde ella está ahí para ser el asistente de un hombre o ser la musa o el unicornio que anda corriendo por ahí, un poco como un mito.
Me parecía importante darle su propia película y parte del proceso de adaptación fue también eso, no hacer que de nuevo toda la historia sea a través de Blomkvist. Lo cual, yo sé que va a cabrear a todos los Blomkvistas, que es un sueño de personaje para los hombres que escribimos, que además tiene una novia de 20 años. Ese personaje es una fantasía masculina y por primera vez Lisbeth se convierte en una fantasía femenina.
De hecho, para Fede, Lo más difícil de adaptar la novela a la pantalla es ser fiel al personaje principal, que es lo fundamental. Todo el mundo espera que se adapte, nadie quiere un libro puesto en la pantalla, qué cosa más obtusa, y además casi inviable. Porque los libros funcionan a otro nivel diferente.
Lo más difícil, insiste, para dar una visión más completa y alabar el trabajo de Claire Foy, es ser fiel al personaje, pero a eso no me den crédito a mí porque el actor es el que se encarga de eso más que nada. Obviamente está en el guión pero lo que está en el guion cambia luego con la interpretación el actor. De las cosas más comunes es que el actor lea el guion y diga: yo esto no lo diría así, yo creo que Lisbeth nunca haría esto, y entonces hacen como un filtro de lo que está en guion antes de llegar a la pantalla. Pero hay que ser fiel al espíritu del personaje y no corromperlo.

Fede Álvarez en pleno rodaje
Fede Álvarez en pleno rodaje del nuevo MILLENIUM

Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte, es una película de acción y espionaje casi al nivel de las de James Bond, o de Jason Bourne, pero con una mujer al frente del caso a resolver, de descubrir qué, quién o quiénes están detrás de todo, y a esta observación, Fede Álvarez da su rotundo sí: No ocultamos que aquí Lisbeth Salander es como un 007 en mujer, o un Jason Bourne en mujer. De hecho nos divertimos con ese tono al poner una presentación gráfica como esa, que es bastante James Bond, y la música de Roque Baños está claramente haciendo alusión a ese romanticismo. Pero es algo que ya pasó en las novelas.
La primera novela es un estilo Agatha Christie donde hay una investigación de quién es el asesino, y eso define el Nordic Noir, que lo llaman. Casi que esa novela lo genera, además. De ahí a la tercera ya se mueve hacia el Pulp Noir, que es un poco más fantasía a lo James Bond. En la tercera novela de Stieg Larsson se está peleando contra su hermano, un gigante de pelo blanco sin sensibilidad en el cuerpo, y más villano que James Bond no se me ocurre. Fue una progresión natural que los libros tuvieron. Y el nuevo escrito sigue evolucionando esa idea, y también es más cercano al tipo de películas que hago.
Respecto al citado Roque Baños, compositor de la banda sonora de la película, con el que ya trabajó en Posesión infernal, Fede afirma que es muy bueno, y cuanto más trabajas con alguien más forma parte de tu voz como director. Y nos cuenta una divertida anécdota de su colaboración con él: Todas mis películas terminan en los créditos finales con una versión al piano del tema principal y yo he tocado el piano toda mi vida y esta vez me dejó Roque tocarlo a mí. Era mi sueño. Los amigos te dejan hacer estas cosas.

Fede Álvarez presentando la película en Madrid
Fede Álvarez presentando la película en Madrid

Una característica de este nuevo Millennium es que es una película más tranquila respecto a las anteriores del director, llenas de adrenalina todas ellas. A esta circunstancia comenta que en mis películas ha sido todo muy rápido, las construí como montañas rusas de emociones, que empiezan lento y van subiendo a partir de los veinte minutos. Y cuando empiezan no paran hasta el final. El desafío en esta es ir un poco más lento y sin perder el ritmo de la historia, tener esos momentos para parar con los personajes y ralentizar la narrativa.
Otra característica de la cinta respecto a anteriores de Fede es que aquí no hay violencia gráfica. Toda la que contiene es más subliminal, más oscura que la violencia explícita y que para Fede es un indicativo de que uno madura y se pone un poco más conservador con estas cosas. Lo que me sigue fascinando de estas películas, y por lo que esta película, de alguna manera, sentía que conectaba con las otras, es que es un mundo donde lo perverso tiene su lugar, y eso me fascina más que la sangre o la violencia gráfica.
Y añade algo sobrecogedor: Lo que está en la sala de cine parece ser que es algo que la sociedad dice que está bien. Puedes verla y es legal si está en una sala de cine, así que si es oscura y es perversa, la gente piensa que puede permitirse disfrutarlo o que su subconsciente lo disfrute. La sensación es que estás viendo una cosa negativa pero el subconsciente lo está disfrutando. Eso es lo que tiene la perversión y mis películas tocan esos lugares.
Respecto a que podamos ver a Lisbeth Salander como una superheroína del cine, y al preguntarle si le parece que el mundo de los superhéroes se está infantilizando, asegura que en el género de los superhéoes se han hecho demasiadas cosas. No están malas, me parece que tienen su mérito pero a mí la parte de superhéroe que me interesaba en esta película es muy específica, y es que en mis películas nunca hay buenas personas. Solo hay malos y peores.
No hay nadie de buen corazón. Porque me parece más interesante contar historias de personajes reales. En esta película a Lisbeth se la presenta como una superheroína en la primera escena y luego vamos a descubrir quién es realmente, como quitarle la máscara. Ella decide a quien ajusticia y a quién no y quería mostrar cuál es su pecado, qué es lo que ella no sabe de sí misma. No hay nada mejor para mí que empezar en el superhéroe y bajarla al ser humano. No como algo negativo sino como algo inspirador.
Para terminar, al plantear el hecho de que la saga pueda continuar y no se detenga, como parece que está pasando con ella, Fede lo tiene claro: El público nos dirá si con esta entrega la franquicia puede resurgir. La de Fincher tuvo un público muy grande pero era particularmente cara porque él es un director que filma con muchos recursos y alguien consideró que no era negocio a nivel de industria hacer más, pero espero que con esta sí se pueda.
Tenemos que volver a contar los cuentos, si no, desaparecen y mueren. Sobrestimamos a veces grandes personajes que creemos que van a vivir para siempre pero uno, envejeciendo, se da cuenta de que personajes que amamos… yo le hablo de Robocop a un chico de 15 años y no sabe qué es eso. Ya murió, no hicieron más películas. Sea el personaje que sea. Si no hicieran más películas de James Bond, en 10 años nadie sabe quién es. Yo creo que hay una cierta responsabilidad, que es seguir contando historias de estos personajes para tenerlos vivos en la conciencia colectiva.

Silvia García Jerez

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