DA 5 BLOODS: HERMANOS DE ARMAS o Spike Lee en Vietnam

Da 5 Bloods: Hermanos de armas, es la última película de Spike Lee. Las películas de Spike Lee son tan personales, alguien podría recordar que en eso consiste el cine de autor, que el nombre de su director es como un género en sí mismo. Siempre dentro del marco reivindicativo de su raza, Lee se acerca en su último trabajo a la guerra de Vietnam, y lo hace de la mano de una ficción que mezcla con la realidad del pasado para recordar a quienes intervinieron en él y en memoria de su lucha para que no se olvide su gesta.

Con títulos como Malcolm X o Infiltrado en el KKKlan, por ejemplificar una del comienzo de su carrera y justo su estreno anterior a este que ahora nos ocupa, Lee ha sido siempre un hombre entregado a la causa de los afroamericanos, y precisamente en Da 5 Bloods: Hermanos de armas, su título completo en España, que a partir del día 12 de junio llega a la plataforma Netflix, no solo reivindica su valía sino que acude a las sabias palabras de Muhammad Alí o Martin Luther King para unificar el relato.

Da 5 Bloods: Hermanos de armas cuenta la historia de cuatro excombatientes de Vietnam que vuelven a la zona de guerra para hacerse cargo de los restos de su líder, fallecido en la contienda, y para recuperar el tesoro que encontraron y que también dejaron allí, escondido,  a la espera de poder recogerlo.

Da 5 Bloods: Hermanos de armas
El viaje comienza para todos los que regresan a la zona de guerra

Spike Lee es un director desigual que lo mismo firma un film insoportable, como Malcolm X, que era pesadísima, o Bamboozled, como estrena joyas imposible de perderse, caso de La última noche, protagonizada por Edward Norton y en la que intervenía Philip Seymour Hoffman, o de Plan oculto, una de las mejores películas sobre robos de la historia del cine, con Denzel Washington en uno de sus papeles principales.

Capaz, por lo tanto, de lo mejor y de lo peor, en 2018 se hizo con el beneplácito de la crítica, del público y la Academia, que la nominó a 6 Oscars y le otorgó el de Mejor Guión Adaptado, por contar la historia real del hombre que se infiltró en la organización racista a principios de los años 70.

Demostró entonces que este mal que aqueja Estados Unidos, y al mundo en general, si somos rigurosos, no está todavía ni siquiera lejos de ser erradicado, y en Da 5 Bloods: Hermanos de armas, vuelve a ponernos un espejo ante los ojos para que nos demos cuenta de que el movimiento Black Lives Matters que está tan presente en las protestas norteamericanas estos días, debería haber sido recurrente desde tiempos inmemoriales.

Ambas películas, por mucho que Infiltrado en el KKKlan fuera tan alabada, adolecen del mismo mal, cinematográficamente hablando, y es que las dos cuentan con tramos en los que el relato baja de intensidad y deja de interesarnos. Altibajos narrativos se llaman. Y en una película de 2 horas y media como esta  (Infiltrado en el KKKlan duraba solo quince minutos menos) has de medir muy bien los tiempos para que el ritmo no decaiga.

Paul (Delroy Lindo) hace un descubrimiento importante para el grupo  Da 5 Bloods: Hermanos de armas
Paul (Delroy Lindo) hace un descubrimiento importante para el grupo

Pero Da 5 Bloods: Hermanos de armas, una vez que a partir de la mitad ha mostrado toda la información preliminar que necesita, con el reencuentro de los excombatientes y la exposición de sus vidas, sube el nivel y da paso a una segunda parte con escenas de una potencia y de un dramatismo que nos hace desear que el tramo inicial se hubiera reducido para que no sobrara nada y se quedase en una película tan ejemplar como las que merecen la pena de su filmografía.

Da 5 Bloods: Hermanos de armas, es un título que hay que aclarar. En su inglés original es únicamente Da 5 Bloods que supone la expresión en jerga militar de Los cinco hermanos de sangre, con ese Da que es The pero adaptado a lenguaje de batalla, de la calle si se prefiere, porque ese Da es también una forma rapera de referirse al pronombre. Y Blood, cuya traducción literal es sangre, pasa a ser en la jerga de la guerra el Hermano que también la comunidad afroamericana considera como tal cuando se refieren unos a otros entre ellos.

Una vez contextualizado el título vayamos a los innegables aciertos, que no por floja la película deja de tenerlos: su aspecto formal, sus cambios de ratio cuando usa material de archivo y cuando vuelve al pasado, una vez establecido su formato narrativo en el presente.

A ello le sumamos el uso de fotografías cuando los personajes hablan de algo en concreto de la historia o de alguien, también en concreto, dentro de ella. Y no pensemos que cuando se cita a Aretha y se inserta una foto suya para aclarar quién es no hace falta, la hace. Cuántos espectadores no sabrán quién es la reina del Soul. A lo mejor los mismos que estos días se está sabiendo que no han visto Lo que el viento se llevó y por lo tanto se decide retirarla de otra plataforma por su mala interpretación por parte de quienes desconocen la Historia y por extensión la de la película de Víctor Fleming.

Independientemente de que el espectador puntual sepa de quién se habla, de a qué se refiere cuando se cita tal pasaje, el efecto que producen en Da 5 Bloods: Hermanos de armas esas imágenes de archivo dan un carácter demoledor a una cinta que aunque no sea la mejor de Spike Lee desde luego debe ser un referente para un mundo que sigue enfrascado en las mismas luchas, en los mismos odios, que no parece que vaya a superar porque por parte del opresor, la raza blanca, quienes tienen la posibilidad de hacerlo, de no seguir esa senda e inculcar a las próximas generaciones la idea de caminar por la correcta, deciden, desde hace siglos, mantenerse en la tenebrosa.

Por lo demás, un film rutinario, que por momentos no es más que otro del género de acción, y que por lo tanto no ayuda nada a elevar la grandeza que la película debería tener. Tal vez con una duración de hora y media, de haberse dejado en ese metraje, habría tenido un ritmo mayor sin que el mensaje se hubiera resentido. Pero hay que juzgar la obra que tenemos, no la que nos habría gustado que se exhibiera y siendo así, no hay más remedio que bajarle la calificación a cinta interesante, muy por debajo de excelente.

Silvia García Jerez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *