TOMÁS DEL ESTAL: No estamos educados para cuidar enfermos

Tomás del Estal y Sonia Almarcha son los actores que interpretan al matrimonio de Yo no moriré de amor, la ópera prima de Marta Matute que ganó en el Festival de cine de Málaga. Obtuvo la Biznaga de Oro a la mejor película, y dos de sus actores también se alzaron con premios en el palmarés, la debutante Jùlia Mascort como mejor actriz y Tomás del Estal como mejor actor secundario ganaron la Biznaga de Plata y el cuarto fue el Premio Feroz Puerta Oscura que otorga la crítica de AICE a la mejor película de Sección Oficial. A su criterio, claro.

La película deslumbró, gustó muchísimo pero también fue calificada de película bonita, tierna incluso. Tiene sus momentos, pero por lo general, tenemos que avisarlo, es un drama muy duro con escenas sobrecogedoras que duele mirar porque es la historia real de la experiencia de la directora en los años en que tenía 18 y su madre enfermó de Alzheimer, con el consiguiente deterioro tanto mental como físico que sufrió. Sonia Almarcha interpreta a su madre, Tomás del Estal a su padre, ese señor paciente, el cuidador que hace lo que puede en una familia en la que todo está yendo a peor, con una hija mayor (Laura Weissmahr) que se marcha a trabajar a Barcelona y con una hija pequeña que quiere vivir su vida al margen de lo que está ocurriendo.

Dura no, más bien demoledora. Pero Sonia Almarcha nos asegura que fue un rodaje muy gustoso de hacer por el cuidado con el que se ha tratado todo, y Tomás del Estal le da la razón y añade que ha sido placentero y muy meticuloso a la hora de indagar en la enfermedad y a la hora de poder ensayar, porque tuvieron tiempo para el trabajo previo y siempre se nota a la hora de rodar, los actores siempre lo prefieren.

Les preguntamos por las escenas impactantes de la película, por cómo se pudieron llegar a rodar. Hubo que naturalizar el proceso del deterioro y eso conlleva un trabajo que las actrices y la directora estuvieron dispuestas a asumir. Y eso nos lleva al tema de las residencias y Tomás del Estal nos dijo algo que es cierto, y muy real: No estamos educados para cuidar a las personas enfermas. Los cuidados los tienen que proporcionar los profesionales en lugares adaptados para ellas. Sonia Almarcha incide en la necesidad de invertir más en los trabajadores y en la Sanidad para que no recaiga todo sobre las familias.

Para terminar, los felicitamos a los dos por el éxito en el festival de Málaga y les preguntamos cómo fue para ellos pasar por allí. La respuesta que dan te pone una sonrisa en la cara, y nos alegramos tanto porque consiguieran triunfar porque la película es excelente y lo merece. Eso sí, es dura porque le hace justicia a una experiencia que golpea de lleno a las familias que la sufren. También por eso es tan valiosa y tan recomendable.

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Tomás del Estal y Sonia Almarcha

Silvia García Jerez

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