AGENTES 355: El mundo en sus manos
Agentes 355 une, en la ficción que plantea, a mujeres pertenecientes a organizaciones de todo el mundo, caso de la CIA y el MI6, para ponerlas al frente de un caso delicado, el de unos mercenarios que desean hacerse con un arma tan práctica para malos usos como peligrosa si quieres defender los buenos.
El arma en cuestión parte de Colombia, donde comienza la acción de la película, y de ahí irá siguiendo el periplo que nosotros, los espectadores, vamos a hacer con las agentes que quieren detener a los mercenarios.
Jessica Chastain es Mace, de la CIA, Lupita Nyong´o interpreta a Dij, antigua compañera de Mace en el MI6 que ha cambiado de vida pero a la que Mace le vuelve a pedir ayuda porque es la mejor en lo suyo: localizar a la gente a través de los móviles y la informática que tanto y tan bien domina.
Por otro lado están Marie, la agente del BND, único servicio de inteligencia alemán con autoridad para operar en el exterior, a la que da vida Diane Kruger, una mujer experta en artes marciales que no se detiene ante nadie, y la psicóloga Graciela, Penélope Cruz, una profesional de su especialidad que al formar parte del DNI (Dirección Nacional de Inteligencia de Colombia) pero no tener experiencia como agente se ve inmersa en todo el embrollo, queriendo salir de él continuamente y volver a casa con su familia.
Falta una quinta, Bingbing Fan, quien interpreta a Lin Mi Sheng, una mujer que rastrea todos los movimientos de las agentes sin que ellas sepan por qué ni para qué.

Agentes 355 llega ahora a los cines tras retrasarse su estreno por la pandemia, pero su periplo antes de este retraso ha sido largo. Primero, las cinco actrices presentaron el proyecto en Cannes, hace varios años. En concreto, en 2018. Era una producción muy potente que capitaneaba Jessica Chastain, y que Penélope Cruz presentaba en Cannes junto a sus entonces compañeras de reparto un par de días después de haber inaugurado el festival con Todos lo saben, de Asghar Farhadi. Y digo bien, con sus compañeras de entonces, porque la francesa Marion Cotillard, por problemas de agenda, no pudo permanecer en el proyecto y la sustituyó la alemana Diane Kruger, posiblemente, una vez vista la película, la mejor de todo el reparto.
Agentes 355 es una entretenida película de espías en la que las escenas de acción están a la altura de cualquier cinta protagonizada por agentes masculinos. Ya sabemos que las mujeres pueden ser las cabezas de cartel de cualquier película en la que ellas sean las jefas, pero todavía hay mucho público que no lo ve con la normalidad con la que sí lo hace el hecho de que solo haya hombres al frente de las operaciones de Inteligencia. Y eso, Jessica Chastain, quería cambiarlo y tener su Ocean´s Eleven solo con mujeres.
El film no ha funcionado en Estados Unidos. Pero eso no debería ser un dato a tener en cuenta a la hora de no confiar en su calidad, ya que actualmente cualquier película que no sea de superhéroes resulta ser un fracaso. Lo ha sido el West Side Story de Steven Spielberg, El último duelo, de Ridley Scott o la mejor que algunos de los más grandes directores estrenaron en 2021: el Cry Macho de Clint Eastwood. Agentes 355 se une a esa lista, y no porque lo merezca sino porque ahora el mercado es este. Hace algunos años, la segunda película de Simon Kinberg tras X-Men: Fénix Oscura, habría sido un taquillazo, aunque solo hubiera sido por la curiosidad de ver a cinco mujeres guapísimas, admitámoslo, dando patadas y pegando tiros.
Como película de espías es una más. Un objeto a recuperar como objetivo y un recorrido en el que lo importante es ver a las actrices enfrascadas en la resolución del caso y en encontrar a los mercenarios a los que hay que detener. Tanto es así que llega a ser un poco agotador verlas dando un paso para adelante y otro para atrás sin que parezca que se vaya a resolver nada. Hay varios momentos en que da la sensación de estar ante un videojuego, con pantallas que se consiguen pasar para luego estar un poco en las mismas pero en otro escenario. Es la única pega que cabe ponerle.
Porque de resto, Agentes 355 es un entretenimiento muy correcto. No es una gran película pero ofrece la diversión que se espera de un producto de estas características, con cinco mujeres, sobre todo cuatro en buena parta del metraje, llevando a cabo la resolución de la misión.
Y como dije antes, tal vez la mejor sea Diane Kruger. La fuerza que transmite su presencia y su interpretación de mujer despiadada que te deja helado solo con la mirada son suficientes para hacerse con el liderazgo de este quinteto. También brilla Lupita Nyong´o, la hacker del equipo, una profesional que aunque parezca que es menos válida porque su función no sea dar patadas, realiza su labor con la precisión de un reloj suizo.
Y luego está la destreza de Penélope con los acentos, una vez más. Agentes 355 está rodada en alemán, inglés, chino, italiano, árabe o español. Una película que se localiza en tantos lugares y con tantas agentes de nacionalidades distintas ha de tener también esa diversidad lingüística, y a Penélope le toca interpretar a una colombiana, para lo cual ha de modificar su acento. Y alcanza una perfección espectacular. Aunque recordemos que no es la primera vez que Penélope se acerca al colombiano porque en Loving Pablo ya bordó el que allí le tocaba, en concreto el rolo, el colombiano que se habla en Bogotá.
Eso es lo mejor del personaje de Graciela porque como tal es un poco agotador. Ya sabemos que es el pez fuera del agua pero sus quejas continuas a estar ahí, en esa misión, nos sacan un poco de la película. Si no te queda más remedio que enfrentarte al peligro, hazlo. Por muy real que sea el que un personaje que no tendría que estar ahí se queje siempre de que lo está, cinematográficamente hablando no es lo más adecuado. El cine tiene que ser creíble, y si estás en una película de acción, y ya hemos entendido que no estás preparada para la situación, no hace falta que hagas hincapié porque lo que te ocurre sigue siendo ficción y estás inmersa en ella.
Agentes 355 no es perfecta, pero tampoco le hace falta. Nació para ser un entretenimiento y lo consigue. Tiene momentos fabulosos, como la secuencia de persecución en Marruecos, y cuenta con escenarios clásicos como el del hotel, pero una vez acabada deja la sensación de que, protagonizada por mujeres o no, ya la hemos visto muchas veces, de que ésta es una más de las películas de espías que no pasarán a la historia.
Silvia García Jerez