THE BLACK PHONE: Conexión con el Más Allá

The Black Phone llega a los cines con el aura de ser una película de culto. Un clásico del terror… puede que también. Fue la película que inauguró la Muestra Syfy de Cine Fantástico de Madrid, donde se convirtió en una de las favoritas de entre todas las películas proyectadas, y ahora se estrena comercialmente en los cines para que todos los espectadores pasen miedo con su terrorífico teléfono.

Y es que ese teléfono negro, que está situado en la habitación donde The Grabber (El Captor en castellano, interpretado por Ethan Hawke) tiene a Finney (Mason Thames) secuestrado, está desconectado, no tiene línea, pero suena. Y cuando Finney lo coge, le hablan. Las llamadas son para él. Son los chicos anteriores que The Grabber ha secuestrado y que han desaparecido en ese barrio de Denver donde viven. Y quieren hablar con él.

El pequeño Finney (Mason Thames) recibe llamadas del Más Allá, en The Black Phone
El pequeño Finney (Mason Thames) recibe llamadas del Más Allá

Basada en una historia de Joe Hill, The black phone supone la nueva colaboración entre Ethan Hawke y Scott Derrickson tras la sensacional Sinister, una cinta que conseguía aterrorizar de verdad. En esta ocasión no lo hace. Bueno, el miedo es muy personal, si te lo da, estupendo, el género de terror es para eso, pero The Black Phone no se centra en darlo. Algún susto tiene, claro que sí, en el fondo ha de seguir unas normas dentro de la estructura y la definición del terror, pero Derrickson quiere algo más.

Ese algo más está en el retrato, este sí, terrorífico, de los años 70 en que se encuadra la película. Unos 70´s oscuros en los que la infancia es un infierno, no solo porque un hombre del saco con una camioneta negra con globos negros en su interior se lleve a los chicos del barrio, también porque la convivencia en la superficie es asfixiante y puedes sufrir malos tratos sin necesidad de estar secuestrado. Ese concepto sí que da miedo, lo demás, como digo, pertenece a la definición del género.

Tras una secuencia de créditos inicial absolutamente prodigiosa, llena de referencias a la película que vamos a ver, a la textura del cine en súper 8 que se grababa entonces y recordando lejanamente a la de Se7en, nos metemos en el día a día de Finney, que es horrible. Y luego llega el personaje de Ethan Hawke para acabar de rematarlo. Pero una vez que esa parte dé comienzo lo hace otra que mezcla lo sobrenatural con el survival que en realidad es esta película. Y si la miramos más como una cinta de aventuras, una especie de scape room, que como una de terror nos va a funcionar mejor. Porque aquí se trata de sobrevivir al villano, y cuando eres el héroe tienes muchas posibilidades de lograrlo. Y queremos saber cómo vas a hacerlo.

Ethan Hawke, un actor con una carrera de lo más interesante, que comenzó con Exploradores y siguió con El club de los poetas muertos… casi nada, tiene en su haber películas míticas como Reality Bites o la trilogía del Amanecer, además de cuatro nominaciones al Oscar, dos de ellas como guionista por esa trilogía, es un tipo que siempre ha sabido moverse entre el cine comercial y el de autor. Y en el género de terror no solo protagonizó Sinister, también La purga, cuyo éxito dio lugar a varias secuelas y a una serie de televisión. Ahora se mete en la piel de un personaje carismático, con máscara incluida (diseñada por el maquillador Tom Savini), que le da a The Black Phone parte de la dimensión malvada de la que la cinta puede presumir.

Pero no es una película perfecta. Tiene sus fallos, como el hecho de que si aciertas en la máscara del personaje que rapta a los niños, no le añadas imaginería del payaso de It, eso le quita intensidad porque Pennywise es demasiado icónico como para que otro malo tenga también globos. Aunque les cambies el color. También es un error el personaje de Terrence, interpretado por Jeremy Davies, un drogadicto que trata de ayudar a la policía en su investigación. Su inclusión en la historia es escasa y tiene poco sentido. The Black Phone no la necesitaba.

En términos generales es una película muy interesante por el retrato de la época que abarca, y por cómo plantea la inmersión al mundo sobrenatural. Es muy original en ese aspecto. Y se le agradece, porque prácticamente el metraje al completo se basa en ella. Errores y aciertos hacen de The Black Phone una de las propuestas más estimulantes de la cartelera y es de imaginar que se convertirá en otro clásico del género.

Silvia García Jerez

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