Muertos S.L.: Una sitcom en la funeraria

Movistar Plus+ estrena el 4 de abril ‘Muertos S.L.’, una comedia original de Laura y Alberto Caballero que transcurre en el día a día de la funeraria Torregrosa.

Carlos Areces encabeza reparto de la serie que completan: Ascen López, Diego Martín, Amaia Salamanca, Salva Reina, Adriana Torrebejano, Gerald B. Fillmore, Aitziber Garmendia, Roque Ruiz, Lorea Intxausti, Manolo Cal, Bárbara Santa-Cruz, Lucía Quintana y Juan Miguel Bataller. 

Uno de los decorados que Movistar tenía dispuesto
para la presentación de la serie

El argumento es de lo más rocambolesco: cuando fallece Gonzalo Torregrosa, propietario y fundador de la Funeraria Torregrosa, Dámaso Carrillo, su mano derecha en la empresa, no duda en que lo mejor para la continuidad del negocio es que él asuma el mando. Pero, contra todo pronóstico Nieves, la septuagenaria viuda, decide ponerse al frente de la empresa familiar, ayudada por su inútil y entusiasta yerno, Chemi, experto en Marketing, y en contra de los planes de sus hijas de cerrar y montar un gimnasio.

Mientras, Dámaso conspira y manipula a sus compañeros contra la nueva dirección para intentar lograr sus objetivos, la empresa se enfrentará a la competencia, la funeraria Transitus, y a su plan para expandir su negocio, y a un caso a lo #metoo, que amenazarán el legado de Gonzalo Torregrosa. 

Y la serie, digámoslo ya, es espléndida. Es de los creadores de Aquí no hay quien viva, La que se avecina o Machos Alfa -que ya cuenta con dos temporadas en Netflix-, además de la sensacional A tortas con la vida, serie de Antena 3, del año 2005, en la que pudimos ver a un divertidísimo Luis Zahera en el papel del jardinero Cipri, antes de su descubrimiento generalizado en Celda 211. Que la firmen, como decíamos previamente, Alberto y Laura Caballero es una garantía, pero, también hay que decirlo ya, no sólo es espléndida, es un dramón.

Muertos S.L. no es una comedia al uso. Es una sitcom, sí, sus 8 capítulos, de media hora de duración cada uno, tienen un tono de comedia evidente, y trata de dar una visión lo más entretenida posible de un trabajo al que, como bien afirma el personaje de Amaia Salamanca, Vanessa, la competidora de Dámaso en el negocio, al final todos vamos a tener que recurrir a ellos, porque todos vamos a pasar por las manos de quienes regentan los tanatorios. Pero aunque se trate de una comedia, la casuística de cada personaje es un dramón tremendo.

Para muchos directores y guionistas el drama es un buen detonante para la comedia porque es en ella donde el drama se expone con una crudeza más aceptable. Si sólo fueran dramas, muchas historias serían muy complicadas de ver, pero pasadas por el tamiz de la comedia se hacen algo más ligeras. Algo, tampoco mucho más, porque cuando el fondo es muy dramático no se puede ocultar demasiado.

Y eso es lo que ocurre en Muertos S.L., que todo es muy dramático. Las situaciones que se generan son terribles incluso en el mejor de los escenarios. La sonrisa no deja de aparecer, pero es también como defensa a algo incómodo. Ideas que no funcionan (las que tiene Chemi, que son a cual más terrible para regocijo del resultado de la serie), giros que retuercen las situaciones ya de por sí surrealistas (ese tipo encargado de llevar las coronas a la funeraria), la manipulación constante de Dámaso, para bien y para mal… todo ello es terrible pero a la vez un acierto en el conjunto de los episodios.

Lo vamos a pasar mal por todos los personajes. Y a la vez les vamos a coger cariño. A Nino (Salva Reina), ese conductor de coches fúnebre con una situación personal más que delicada, o a Abel (Gerard B. Filmore), el maquillador de muertos, un tipo de lo más peculiar con el que, a pesar de todo, te encuentras empatizando.

Y por supuesto a Dámaso. Ese pobre hombre que por más que lo intenta no le salen las cosas. Carlos Areces lo interpreta con una maestría descomunal. Qué buen actor es y cómo lo demuestra a cada plano. Sus miradas, sus gestos, sus sonrisas congeladas cuando ha armado una idea pero ha de abortarla, todo en su trabajo es portentoso y convierte a su Dámaso en un ser tan entrañable como despreciable. No es fácil transmitir ambas cosas pero Areces convierte este reto en un logro aparentemente sencillo.

A cada capítulo vamos a ir viendo la progresión de los personajes y vamos a descubrir cómo se trabaja en un lugar tan poco llamativo. Lo que se necesita, los trámites que se requieren, el tipo de trato que hay que darle a los clientes… desde el punto de vista de cada uno de ellos, según lo que les corresponda hacer… y aquello a lo que sus planes personales los aboquen.

Y el Me Too. En Muertos S.L. el Me Too es esencial, es el leit motiv de la serie, la línea de puntos que va uniendo cada capítulo. Qué bien tratado está y qué humor negro genera cuando hace su aparición.

Casi todo el elenco de la serie acudió a la presentación. En el centro, abajo, Alberto y Laura Caballero

La Cronosfera estuvo en la rueda de prensa de presentación de la serie, de la que además de un rato divertidísimo obteniendo información de cómo fue el rodaje, nos enteramos, gracias a Laura Caballero, de que hicieron un casting de muertos. En efecto, dijo que en una ocasión les habían llevado a un actor para interpretar a un muerto y que se dieron cuenta de que no era nada fácil la tarea. Y es que, afirmaba Caballero, o mueven los ojos, o no saben estarse quietos o cualquier otro inconveniente. Así que decidieron, para esta serie, hacer el conveniente casting. Y nos aseguró, sin enseñárnoslos, claro, que tenía las fotos de cada uno de los actores en su móvil.

También les preguntamos por las tomas falsas. En La que se avecina, los créditos finales de cada capítulo cuentan con tomas falsas. Y de lo más divertidas. En esta ocasión, en Muertos S.L., hay créditos finales pero con más contenido argumental, un cierre al episodio, no tomas falsas. Laura Caballero, que una vez más respondió a la pregunta, contestó que sí, había tomas falsas, pero que no podían salir a la luz porque teniendo en cuenta la temática de la serie, los comentarios que se habían ido haciendo eran excesivos y era mejor mantenerlos apartados.

Por último, Alberto Caballero nos reveló que ya está rodada la segunda temporada, que el comienzo del rodaje prácticamente se juntó con la fiesta del fin de la primera y que, es de imaginar, en breve Movistar avisará de la fecha de estreno.

Por lo tanto, estamos ante una serie que merece la pena que se vea. La plataforma ha confiado plenamente en ella y el hecho de que ya esté en camino su segunda temporada lo demuestra. Y es está excesivamente bien cuidada, cuenta con un ritmo admirable y con unas tramas que enganchan desde el primer momento. Y que van a ir yendo a más. Es, por lo tanto, la elección perfecta para pasar un buen rato.

Muertos S.L. se podrá ver en Movistar+ a partir del 4 de abril a razón de dos capítulos semanales.

Silvia García Jerez

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