AMBULANCIA: Adrenalina en las carreteras

Ambulance. Plan de huida, remake de una película danesa que se titula igual, cuenta lo mismo y dirige Laurits Munch-Petersen, es el nuevo trabajo de Michael Bay tras la cámara y de Jake Gyllenhaal delante de ella. Una historia trepidante en la que un par de hermanos se enfrentan al mayor robo en la ciudad de Los Ángeles, al que perpetran en un banco del que se llevan más de 10 millones de dólares, pero en el que todo va saliendo mal hasta que la huida se hace especialmente complicada y no les queda más remedio que secuestrar la ambulancia en la que una enfermera, Cam (Eiza González) está intentando salvar a uno de los policías a los que uno de los hermanos ha acabado disparando.

La trama, a partir de aquí, se centra en dejar atrás a la policía mientras la enfermera trata de hacer lo imposible con el que, además de agente herido es tan rehén como ella. Kilómetros y kilómetros de carreteras los esperan hasta que puedan llegar al destino que Danny Sharp (Gyllenhaal) tiene estipulado con el tipo con el que tiene en negocio del robo, en el que ha involucrado a Will (Yahia Abdul-Mateen II), su hermano adoptivo de color que no tiene dinero para que en el Sistema de salud norteamericano atiendan a su hijo, lo cual es un problema que quiere solucionar. Una crítica a la Sanidad estadounidense que da paso a la caza de los criminales a la fuga.

Los dos hermanos tratando de controlar la situación

Ambulancia, como película dirigida por Michael Bay que es, es un festín lleno de acción. Adrenalina que corre por las carreteras de Los Ángeles. Otra cosa es si vale la pena asistir al espectáculo de tanta persecución, tanto diálogo sin provecho, tanta acción en montaje frenético que acaba cansando, tanta actividad en la parte médica de la ambulancia que llega a ser de un órdago un tanto desmesurado… De acuerdo, no pedimos precisión dramática, no hemos venido a eso, pero la acumulación de ejercicios imposibles llega a ser tan excesiva que satura y nos harta.

Posiblemente para fans de Michael Bay sea la película perfecta, con ese uso de drones para mostrarnos planos inéditos hechos con ellos, sin ordenador mediante, lo cual es un avance aunque ahora mismo cueste un poco diferenciar con qué se han rodado los planos, tal es el grado de producción que alcanzan estos títulos. Aún así, el director de Pearl Harbor, Transformers o La Roca, con la que se hace un chiste bastante efectivo al comienzo del film, tiene otros trabajos bastante mejores, caso de Armageddon, una obra maestra incontestable del género de la ciencia ficción, o Dolor y dinero, uno de los mayores aciertos de su carrera.

Con Ambulancia consigue que sus actores no paren un segundo, la rapidez de Speed en las venas. Sí, la película protagonizada por Keanu Reeves y Sandra Bullcok. Es una referencia clara, pero todo en la cinta de Jan de Bont era mejor. Incluso el carisma de sus protagonistas: aquí olvidables, allí referentes. Una lástima que Jake Gyllenhaal, que es un actor consolidado cuando tiene proyectos adecuados, se deje llevar por el acelerador de la forma menos estimulante dentro de una carrera en la que cuesta encontrarle títulos que no sean de prestigio.

Silvia García Jerez

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