Xavier Legrand: He hecho un thriller con una receta distinta a la de Hollywood

Xavier Legrand ha llegado a Madrid, triunfante, con una sonrisa de oreja a oreja como otros llevan puesta la gorra, porque sabe que viene a presentar algo grande. Se trata de su primera película como director, esa joya francesa alabada en festivales titulada Custodia compartida, un film sobre el divorcio pero sobre todo acerca de los malos tratos en el matrimonio con un niño en medio de los cónyuges. Una propuesta dura pero merecedora de verse. Una obra necesaria de la que Xavier nos cuenta, a La Cronosfera y a otros medios que compartimos mesa en la entrevista, hasta qué punto fue complicado el rodaje de este drama terrorífico.

Thomas Gloria, actor primerizo en CUSTODIA COMPARTIDA
Thomas Gloria, actor primerizo en CUSTODIA COMPARTIDA

Pregunta: ¿Fue un rodaje lineal, cronológico? Y si fue así, ¿cómo manejaste las emociones de los actores a lo largo de la historia hasta el final?
Xavier legrand: Efectivamente, está rodado en orden cronológico, por una parte para ayudar a Thomas Gloria, el niño que hace de Julien, porque cuanto más avanza la película más difícil es, y era su primera película, así que quería que estuviera seguro y adquiriera confianza. Y también porque logísticamente la película lo permitía, porque tengo muy pocos decorados diferentes, asi que era la solución para todos.
Pregunta: ¿Cómo has trabajado con Thomas Gloria, siendo su primera película, para que no se traumatizara?
Xavier Legrand: (Xavier ríe) Bueno, lo acompañé muchísimo, estuve a su lado. Y también está la confianza. Él quiere ser actor y creo yo, que soy actor, que se puede entregar lo mejor de uno mismo si te sientes cómodo y confías en los demás. Esto lo hice con él, pero también con los otros actores. Quise que estuvieran cómodos y seguros para que pudieran dejarse ir. Volviendo a Thomas, no podía robarle cosas que él no quisiera darme y el niño lo entendió muy bien. El proceso del rodaje de la última escena forma parte de eso. Él sabía que no había nadie detrás de la puerta, pero como se sentía seguro se dejó ir en la situación totalmente con su compañera de rodaje.
Pregunta: Me pregunto si ha hecho Custodia compartida por la necesidad de contar la historia del maltrato desde el punto de vista de un niño, ya que los niños son los olvidados de este problema.
Xavier estira el brazo hacia el periodista que ha hecho la pregunta y hace un gesto afirmativo como indicando que precisamente por eso la ha hecho. Las risas de los medios que compartimos entrevista vienen como consecuencia.
Xavier Legrand: Sí, sí, claro. Era muy importante mostrar el punto de vista del niño porque ellos son las víctimas olvidadas de este tipo de conflictos. Se piensa que el niño no está en peligro. En Francia se habla de violencia conyugal, así que siempre es el hombre contra la mujer. Pero cuando empecé a trabajar con este tema descubrí que cada dos días y medio una mujer era asesinada por su marido, y también hay niños que mueren en esos conflictos. En 2016, 123 mujeres en Francia y 35 niños. No está mal.
Pregunta: Denis Ménochet tiene un papel muy complejo. Algunas veces es muy tierno, pero él también es una víctima, tal y como se muestra al principio. Luego se vuelve bruto, luego vuelve a ser tierno. Pero el actor, ¿cómo ha aceptado este papel?
Xavier Legrand: Tiene la respuesta en su pregunta. Es que este tipo de personas se vuelven como víctimas. Son ellos las víctimas porque son gente que niega que son violentos, rehúsa a la violencia. Pero no solo son violentos, porque antes que violentos son manipuladores. Entonces saben perfectamente utilizar la máscara, la ternura, la compasión, la brutalidad, el terror, todo para conseguir su fin. Realmente eso es lo que detecté cuando estuve delante de jueces en juicios con parejas. Tienen muchísimas facetas y las utilizan. Con Denis pensamos que era bueno atravesar toda la situación de forma sincera y pensar en que durante toda la película él iba a hacer de víctima.

Xavier Legrand presentando su película en Madrid
Xavier Legrand presentando su película en Madrid

Pregunta: Es una película muy sobria. Cuenta lo que ocurre pero no se recrea. ¿Cómo trabajaste esa fina línea de ser intenso y no recrearte con lo que contabas?
Xavier Legrand: Es que desde el guion pensé que no podía hacer concesiones. Tenía que ir directamente al tema, y como se dice en francés ‘llegar al hueso’. Es decir, quitar toda la grasa. No intentar ir a la fantasía o quedarme en lo poético. Ir a lo esencial. De hecho, había muchas cosas técnicas que lo permitían. Se puede decir que es un thriller, pero un thriller que no utiliza las mismas recetas que los de Hollywood, con un montaje espectacular o música que subraya la situación o que anuncia el peligro. También utilizar los ruidos cotidianos y partir siempre de situaciones muy banales. De la vida de cada día. Porque las mujeres, que son víctimas de este tipo de violencia, están siempre alertas. Cualquier pequeña señal de la vida cotidiana las aterra porque el peligro puede llegar en cualquier momento. Siempre tomo el ejemplo de una mujer que me dijo que cuando su marido llegaba a casa por la noche, por la forma en que metía la llave en la cerradura sabía si le iba a pegar o no. Entonces pensé en que eso era la esencia de la película.
Pregunta: La película es un thriller y el final es una película de terror, que es algo bastante arriesgado. Me gustaría saber cómo rodó ese tramo final.
Xavier Legrand: Lo es, fue muy difícil. Lo rodé a tiempo real. Primero la totalidad de la escena desde el punto de vista del padre. Dos días de rodaje para esa parte. Y grabé todo el sonido. Luego pasé al interior del piso y puse el sonido en directo para que lo oyeran la madre y el hijo. El actor que interpreta al policía está en el plató y habla con ella y ella lleva un pinganillo. También grabé el sonido de esta parte y luego mezclé las dos escenas y por fin rodé la escena ya con el policía que tenía el sonido que se había grabado en los dos primeros rodajes.
Pregunta: La película tiene mucho de documental y por eso al principio no se sabe quién miente y quién no. De pronto se entra en el thriller y se ve que hay un malo. Un malo casi maniqueo. Sabemos que es él el malo, ¿Esta transformación es real, exagerada o es el punto de vista del niño, que ve a su padre como el malo?
Xavier Legrand: No, creo que es un punto de vista real. No creo que la película bascule en el maniqueísmo. Porque mi meta no ha sido acercarme a un monstruo sino a un hombre, un hombre enfermo de celos, y lo que ocurre es que cuando se está en la sala es muy difícil saber la verdad. Yo he estado como testigo y me he podido dar cuenta de que es muy difícil entender 17 años de matrimonio en 20 minutos. Se esconden muchas cosas, sobre todo cuando hay violencia. Tanto por parte del hombre como de la mujer. Pero después, el descubrimiento de la patología de este hombre, hay algunos que la identifican inmediatamente y otros que tardan más en verlo. Eso también es interesante, que algunas personas dicen, como Antoine en el piso, que han cambiado, y hay espectadores que piensan que igual había cambiado. Y es obvio que no, pero hay gente que se olvida.

Una imagen de CUSTODIA COMPARTIDA
Una imagen de CUSTODIA COMPARTIDA

Pregunta: ¿Cómo han sido las reacciones del público? Supongo que la mayoría han sido positivas, pero quería saber si ha habido alguna negativa.
Xavier Legrand: Sí, hubo reacciones negativas también. Negativas en el sentido ‘tu película es una mierda’ no, o si no, no me lo dicen. Pero algunos me dicen, y eso me cuesta oírlo, la verdad, que al fin y al cabo, lo que ocurre al final ella se lo ha buscado. Ella es quien le llevó hasta ese extremo. Y esto me lo comentan hombres y mujeres, no solo hombres. Por suerte no hubo muchos pero sí alguno.
Pregunta: Es interesante toda la escena de la fiesta de cumpleaños. Pero también es una escena muy difícil de equilibrar. Me parece, desde el punto de vista de guion, la más difícil de componer.
Xavier Legrand: Sí, en esta escena lo interesante es la escena central. Digamos que he tomado otro punto de vista en la película porque es el único momento en el que hay música. Eso me interesó mucho, para que nosotros como espectadores nos podamos implicar totalmente en la fiesta y, como en cualquier fiesta, es difícil hablar y que te oigan. Me pareció un punto de vista cinematográfico interesante. Que no se oyera. Para escribirlo bastaba con visualizar cómo íbamos a filmarlo. Pero lo más difícil quizá fueron los ensayos, con 60 figurantes. Es un plano secuencia que tenía que ser milimetrado para equilibrar el ritmo. Y una anécdota: para esa escena, hasta tres días antes del rodaje no estábamos seguros de tener los derechos de Bailar. Así que como me lo dijeron tres días antes solo tenía tres días para imaginar cómo funcionaría con la música. Porque estaba todo sincronizado con la música. Y después de rodar, por la noche, me ponía la música con cascos y yo solo ensayaba los movimientos de cámara y en qué momento entraba o salía de cuadro un personaje para que el día de rodaje solo tuviera que explicar así, así, asá.
Pregunta: Para ser tu primera película es una obra muy madura, la de un maestro, podría decirse. ¿Cómo te sientes cuando te dicen esto? Porque no será la primera vez.
Xavier Legrand: Me siento muy honrado y muy feliz con estos cumplidos, sobre todo por parte de críticos y periodistas que ven muchísimas películas, así que no creo que sea un cumplido gratuito. Lo que me da es muchísima confianza en mí mismo. Lo que veo es que el trabajo que he hecho se ve y se entiende y eso me empuja a no cambiar, a seguir trabajando de esta manera.

Silvia García Jerez

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