Villaviciosa de al lado : autocrítica con humor

Villaviciosa de al lado es uno de los lugares donde la tradicional lotería de Navidad le toca a sus vecinos. Una buena noticia para todos si no fuera porque el lugar de donde salieron los boletos fue… de su prostíbulo. Si sus clientes cobran lo ganado, sus mujeres se enterarán de que su vida sexual no se limita al matrimonio, por lo que se ven forzados a idear una estrategia que les permita recibir su dinero alejados de la exposición pública.

Carmen Machi es la protagonista de VILLAVICIOSA DE AL LADO
Carmen Machi es la protagonista de VILLAVICIOSA DE AL LADO

Villaviciosa de al lado, la nueva comedia de Nacho G. Velilla, director de series como 7 vidas o Aída, responsable de la estupenda Fuera de carta o de la exitosa pero bastante decepcionante Perdiendo el norte, es, otra vez, un acierto.

Villaviciosa de al lado parte de un hecho puntual, sucedido en la vida real, para hablar, de forma imaginaria, de cómo los habitantes de un pueblo, en el que también conviven personajes que saben muy bien lo que es la ciudad, reaccionan a un hecho que puede delatar la doble vida que llevan.
El prostíbulo es la excusa, el hecho vergonzoso que paraliza a sus clientes a la hora de realizar sus sueños, pero podría haber sido cualquier otro el motivo que los hubiera detenido: un chantaje global, un accidente con varios culpables… La diferencia está en que Villaviciosa de al lado es una comedia, no un thriller, y el instinto humano del placer de la carne es un punto tan flaco como exquisito del que obtener muchas risas.
Es cierto que la película no esconde nunca sus intenciones: el género al que pertenece, sus ansias de conectar con el público más amplio posible y un reparto lleno de caras televisivas, entre las que destacan la de Arturo Valls y la de un Leo Harlem que consigue estar admirable con un personaje hecho a la medida de su comicidad.
Sin apartarse de tales características, Villaviciosa de al lado no esconde sus momentos dramáticos, muchos de ellos a cargo de Jon Plazaola, quien tras triunfar con la serie Allí abajo realiza aquí su primer trabajo para la pantalla grande. Y a ella se debe en esta ficción en la que él representa la lucha por la cultura en un pueblo sin ganas de ver cine clásico porque sus lugareños lo tachan de aburrido. Cuántos se sentirán identificados con la crítica a las películas realizadas en el pasado y cuántos otros las defenderán como hace su bonito personaje.

La carrera de los tractores, uno de los grandes momentos del film
La carrera de los tractores, uno de los grandes momentos del film

Villaviciosa de al lado es cine de contrastes para mostrar la realidad que nos rodea. Nada es lo que parece en esta película y pocos son como dicen ser. El hombre es complicado y la comedia el registro por excelencia para sacarle punta a todas sus contradicciones, por muy argumentadas que estén, por mucho peso teórico que tengan. Por eso es también que los dos cronistas del pueblo, interpretados por Miguel Rellán y Tito Valverde, aunque intervengan con cuentagotas en la cinta, convierten en necesarios sus escasos y agudos comentarios.

Carmen Machi capitanea esta disparada historia y cierra con ella su trilogía de personajes de prostituta, ya que este año la hemos visto en Rumbos y en La puerta abierta ejerciendo dicho oficio, y aunque esta sea esta, de entre todas ellas, su interpretación menos destacada, lo cierto es que su innato talento, sumado al carisma que desprende, se confabulan para que su Mari no se limite a ser un simple retrato de profesional herida por las circunstancias.
También Carlos Santos, inmerso en un año glorioso en el que su papel de Luis Roldán en El hombre de las mil caras le ha dado muchas alegrías, tiene un protagonismo específico más allá de la coralidad del reparto. Su personaje, extremadamente parecido al de un famoso político de nuestro país, dará que hablar, y la escena en que tiene que lidiar con un tractor cuenta con todos los visos de llegar a ser un momento de referencia de nuestro cine. No en vano, su comparación con una mítica saga norteamericana es la que le pone la guinda a esta película tan profundamente española.
Como último apunte señalar la conveniencia de prestarle atención a los textos finales que explican el destino de los vecinos del pueblo. La ironía y la sagacidad también dominan esos últimos detalles, redondeando un título que desde sus espléndidos créditos iniciales, cuenta con más pros que contras para dedicarle aplausos.

Silvia García Jerez

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