Un traidor como los nuestros

En Un traidor como los nuestros, una pareja británica compuesta por Perry (Ewan McGregor) y Gail (Naomi Harris) pasan unas vacaciones en Marruecos, durante las cuales Perry conoce a Dima (Stellan Skarsgard), un millonario ruso que se dedica a blanquear dinero para la mafia de dicho país. Una vez entablada la relación, Dima le pide a Perry un favor que lo acabará implicando en el entramado mafioso, en el gobierno de Londres y en el MI-6, servicio secreto de éste.

Gail (Naomi Harris) y Perry (Ewan McGregor), el matrimonio protagonista de UN TRAIDOR COMO LOS NUESTROS
Gail (Naomi Harris) y Perry (Ewan McGregor), el matrimonio protagonista de UN TRAIDOR COMO LOS NUESTROS

Un traidor como los nuestros está basada en la novela del mismo título de John le Carré y la dirige Susannah White, mujer de trayectoria sobre todo televisiva pero cuyo anterior trabajo para la pantalla grande fue La niñera mágica y el Big Bang, un precedente fabuloso que hacía indicar que su trabajo tras la cámara en la adaptación de la obra literaria de le Carré sería igual de espléndido.

Pero no siempre se puede acertar, y Un traidor como los nuestros es un buen ejemplo de ello. La trama, interesante solo a ratos, se diluye en medio de una acción nada espectacular, más bien intimista, que sin dejar de ser correcta no resulta excesivamente atractiva.
Si recordamos otras películas que se han basado en novelas del antiguo espía británico, como El topo, El jardinero fiel o El hombre más buscado, todas ellas conseguían, sin tener como elemento común la tensión externa, una interna que desbordaba el interés de sus nudos y desenlaces.

Héctor (Damian Lewis), un personaje sobresaliente
Héctor (Damian Lewis), un personaje sobresaliente

Pero en Un traidor como los nuestros ni siquiera el atractivo reparto, con Ewan McGregor a la cabeza, es capaz de mantenernos pegados a la butaca con la intensidad que se espera tanto del autor del texto original como del género al que su novela pertenece.

Si hay que detenerse en un personaje interesante dentro de esta película, ese es, claramente, el de Héctor, el agente del MI-6 interlocutor entre Perry y Dimas, interpretado por Damian Lewis, cuya intervención se queda corta, aunque tal vez por eso, y por un brillante momento que se ubica hacia la conclusión del largometraje , que no vamos a desvelar, permanezca más, y con todo el derecho, en nuestra memoria.
Un traidor como los nuestros, posiblemente, sea recordada como un le Carré menor, en lo que al cine nacido de su pluma se refiere, y eso que la cinta vuelve a contar con el factor humano como eje central de acontecimientos que, inicialmente, a un hombre normal no le correspondería experimentar, algo muy hitchcockiano a la vez que muy característico del autor que nos ocupa, y que en otras películas basadas en sus novelas ha llegado a resultar mucho más apasionante.

Silvia García Jerez

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