TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS

Tales son las vallas publicitarias contratadas por una madre coraje en busca del asesino de su hija.
Con una pregunta tras otra hasta llegar a la tercera, por si va la vencida, sus anuncios sin foto en medio de ninguna parte, nos adentra en un fabuloso western de venganza y compasión.

Su triada en una carrera secundaria por donde sólo transitan unos pocos lugareños que tendrán que leerlas cada vez que pasen, es el disparadero que revoluciona la vida y maneras de un pueblo sureño norteamericano.
Y no es un lugar cualquiera esa tierra de duelos, tanto de muerte como de pistolas y fuego, donde todos se conocen pero nadie contesta a las preguntas; se actúa y punto, más aún cuando esa madre reta al sheriff local.

Entre el western y el drama, el film también esconde en la retaguardia una ácida comedia que divierte y desconcierta a ráfagas, en una profunda historia de redención y libertad.

Martin McDonagh dirige Tres anuncios en las afueras, llevándonos adonde le da la gana y como quiere, adentrándonos en ese sur tan real como la amargura que arrastra, donde todavía hay mucho de racismo, poco gay aceptado, algo de incultura y mucho miedo. Apuntando con guiños sutiles -ese cuento de.Flannery O’Connor, Un hombre bueno es difícil de encontrar, que es reflejo de ese auténtico sur- y un humor al limite de lo impronunciable, dispara escenas que nos sacude las emociones sin apenas poder pestañear o tragar.

Y ahí está esa madre vaquera, dura y curtida, encarnada por una Frances McDormand al nivelón que acostumbra, en una interpretación de Globo de Oro; emanado algo de los hermanos Coen, que recorre todo el metraje y lugar.

Tres anuncios en las afueras
Sam Rockwell y Frances McDormand

Allí en Ebbing, Missouri, donde además encontramos a un policía inmaduro y con traumas, con una fascinante evolución que tan bien refleja el cuerpo y la mirada de Sam Rockwell, valiéndole igualmente su premio en los recientes Golden Globes.

Con un guión de agudos diálogos y una carta que encierra consejos y confesiones como el mejor regalo para ese profundo sur, tod@s los habitantes nos conquistan con sus rarezas y cotidianidad.
Peter Dinklage (el enano del pueblo) está estupendo en un personaje lleno de ternura y Woody Harrelson demuestra su talento interpretando al jefe de policía local, mientras Lucas Hedges confirma el que ya mostró en Manchester frente al mar -como ese sufriente hijo que repite carácter en ésta, volviendo a triunfar-.
También convencen la madre fumadora, el chaval del negocio de los carteles, el exmarido y su novieta, el nuevo comisario de color… Sin ser buenos ni malos, sin ser héroes ni villanos. O tal vez, sólo en alguna ocasión.

Tres anuncios en las afueras de Ebbing, Missouri (título original) es una gran película sobre la puñetera vida en un pequeño pueblo sureño y americano.

Tres anuncios en las afueras,
Woody & Frances

Con un ritmo muy medido y una cuidada puesta en escena sin grandes alardes, la cinta alcanza un final que quizás, no resuelve todo lo deseado, pero resulta tan perfecto que atrapa la esencia pura del sur y del mismo film. Brillante.

 

Mariló C. Calvo

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