RESIDENT EVIL: CAPÍTULO FINAL derroche de adrenalina

Resident Evil: Capítulo final es un buen ejemplo de que para llegar al final hay que volver al principio. Eso es precisamente lo que debe hacer Alice (Milla Jovovich), una de las pocas supervivientes del virus T, diseñado para aniquilar enfermedades pero cuyos efectos secundarios han convertido a la población mundial en zombies. Alice tendrá que viajar a La Colmena, desde donde salió el virus, si quiere activar el antídoto que acabe con esta mortal plaga.

Resident Evil
Alice (Milla Jovovich) no lo tendrá fácil cuando llegue a La Colmena

Otro Resident Evil más. Ya van 6. Pero esta vez, si hacemos caso del título, es la definitiva y no habrá ninguna otra, aunque siempre cabe la posibilidad del epílogo, del spin-off o de los cruces con otra saga. Eso lo sabemos todos, o al menos a eso nos han acostumbrado.

Resident Evil, adaptación del videojuego, data del año 2002. La Corporación Umbrella daba sus primeros pasos en la pantalla grande con Paul W.S. Anderson al frente de ella y con una Milla Jovovich, su futura esposa en la vida real, que entraba en este universo zombie para convertirse en una de las grandes heroínas del cine que mezcla acción y ciencia ficción. Géneros ambos en los que, a pesar de las apariencias, hay una lista importante de actrices (Kate Beckinsale en Van Helsing, Carrie-Ann Moss en la trilogía Matrix, Olivia Wilde en Tron: Legacy…) pero será Sigourney Weaver, gracias a la saga Alien, la reina de todas ellas.

 

RESIDENT EVIL: CAPÍTULO FINAL
Claire (Ali Larter) también acompaña a Alice a vencer al virus T en RESIDENT EVIL: CAPÍTULO FINAL

Resident Evil nace con vocación de entretener. No tiene otra, aunque no olvida que es parte de una serie de películas cuyo éxito la han llevado a multiplicarse hasta esta entrega. Es por ello que el film comienza con Alice, la protagonista, ofreciéndonos su historia. Se agradece.
En su camino a La Colmena, Alice se enfrenta no solo a

zombies, también a monstruos alados y mutantes que le harán el trayecto aún más difícil, pero cuenta con la ayuda de viejos conocidos, entre ellos la de Claire (Ali Larter), que lleva en Resident Evil desde la titulada Extinción, la tercera entrega.
Demasiada acción, demasiado montaje frenético y demasiado CGI, además de un exceso de efectos de sonido, hacen de la película una experiencia agotadora. Lo que empezó siendo una saga divertida y llena de aciertos se ha convertido en un ejemplo de reiteración sin mucho que aportar a lo ya visto.
La cinta, claramente dividida en dos partes, sube su nivel al llegar a La Colmena, pero tampoco tanto como para resultar recomendable. Contiene momentos que visualmente, y gracias a una buena postproducción, se tornan más interesantes, pero son breves y en seguida la narración se torna clónica con el tipo de cine al que pertenece y completamente previsible respecto a sí misma, cosa que podría ser positiva al dar lo que promete pero que resulta negativa al acumular tanto tópico.

Silvia García Jerez

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