MUESTRA SYFY 2018: cine fantástico ‘a Todd Acosta’

Un año más, y ya van 15, un número bastante redondo, la Muestra SyFy de cine fantástico tuvo lugar en Madrid para disfrute de los amantes del género, que llueva o haga sol, lo mismo da, y este año ha habido de todo, hacen enormes colas que dan la vuelta al Palacio de la Prensa, multicine en el que últimamente está teniendo lugar.

Un pliegue en el tiempo
UN PLIEGUE EN EL TIEMPO

El jueves 8, Día Internacional de la Mujer, la cita con los ‘Mandanguers’, como se ha llegado a conocer a sus asistentes gracias a su pizpireta presentadora, Leticia Dolera, se inauguraba con Un pliegue en el tiempo, de Ava DuVernay, directora de Selma, que cuenta con mujeres en su principales créditos: su directora, una de las guionistas y en las reconocidas actrices, como Reese Witherspoon u Oprah Winfrey, que son sus protagonistas.
Una cinta que llegaba comercialmente a las salas al día siguiente, por lo que la apertura del SyFy suponía su preestreno, y que fue acogida con un estupor que pocos esperaban. Había rumores de que la película no iba a ser precisamente excelente, pero pocos, o ninguno, podían prever las risas que un guion sin pies ni cabeza iba a proporcionales. Aún resuena el cachondeo incluso en la sala 2, que es en la que, como todos los ‘mandanguers’ saben, se guarda silencio y se ven las películas sin hacer comentarios en alto.

Todd Acosta a la derecha de sus compañeras en DOWNRAGE
Todd Acosta (Rod Hernández) a la derecha de sus compañeras de viaje en DOWNRAGE

El viernes 9 comenzaba la programación propiamente dicha y lo hacía con la brasileña A boas maneiras, que recibió la aprobación general del público asistente. Tras ella, A day, film de Corea del Sur en el que un padre revive constantemente la muerte de su hija al volver una y otra vez a despertar en el mismo día, para descubrir por qué le pasa y qué puede hacer para resolver la situación.
Un Atrapado en el tiempo asiático con la fuerza que solo los coreanos son capaces de otorgarle a su cine gracias a giros bien tramados y a guiones que aunque parezca que ya están vistos en realidad nos están renovando el género sin que caigamos en ello. En resumen y sin pensarlo demasiado, una de las mejores películas de la Muestra.
A ella le siguió Downrage, producción norteamericana dirigida por el japonés Ryuhei Kitamura, responsable de las míticas Versus o Azumi, que en esta ocasión realiza un film rutinario de chicos que en marcha hacia sus vacaciones se ven sorprendidos, en plena carretera desértica, por un francotirador cuya intención es irlos matando a todos.
No fue una de las cintas a destacar de esta edición del Syfy. Su guion, sus diálogos, sus situaciones dieron lugar a la fiesta en la sala en la que ésta está permitida, pero lejos de quedarse en la anécdota del buen rato que nos hizo pasar a todos, Downrage deja la Muestra Syfy 2018 con la medalla de haber contado con el personaje que ha servido de referencia para la misma: Todd Acosta, interpretado por Rod Hernández.
Encontrarte con ese nombre en la etiqueta que Sara, una de las compañeras de viaje, escribe en el selfie que sube a las redes fue un acontecimiento. Y estábamos empezando la Muestra, con lo que Todd Acosta daría juego para hanstag, himno a cantar entre aplausos al ritmo, y para quedarse en el imaginario colectivo que los ‘mandanguers’ van ampliando.
A continuación se proyectó, en pantalla grande, que en Internet lleva tiempo dando vueltas y en Sitges también engordó su leyenda de película de culto, Brawl in cell block 99, film que en breve tendrá su edición comercial en DVD y Blu-Ray pero que no veremos estrenada en salas. Y es una lástima, aunque hubiera al respecto de ella más expectativas que las que luego se encontraron en las reacciones que provocó.
Porque se trata de una cinta con tempo lento, ritmo pausado, que nos va introduciendo en el mundo de un boxeador convertido en traficante de drogas que tiene que aceptar un macabro encargo si quiere que su mujer no sea torturada o algo peor… Protagonizada por Vince Vaughn, el actor nunca ha estado mejor. Contenido, imponente, brillante como nunca, Brawl in cell block 99 es por derecho propio su película de culto. Si no entras en su juego no te atrapa, pero como consigas asumir su propuesta, es de las que tienen pocos rivales en los festivales.

Los tripulantes que acuden a ayudar a la SALYUT 7
Los tripulantes que acuden a ayudar a la SALYUT 7

El sábado 10 la tarde comenzó con Have a nice day, cinta de animación en chino mandarín (sí, no es un decir, también hay películas en chino mandarín) cuya atípica forma, una animación en 2D rudimentaria y cuyo farragoso fondo, una historia cruzada de robos con mafiosos y gángsters por medio, convirtió la experiencia en inolvidable por los comentarios que se generaban en la sala 1, pero que siendo comprensivos, uno no podía evitar pensar en la gran película que con el mismo material de base hubieran logrado Guy Ritchie o Quentin Tarantino.
A continuación llegó The Cured, un drama irlandés que cuenta con Ellen Page en su reparto, en el que antiguos infectados que fueron zombies y hoy están curados se sienten culpables porque no pueden olvidar lo que hicieron. Pero todavía quedan infectados a los que parece que la cura no hace efecto. La situación se volverá insostenible y el Gobierno tiene que tomar decisiones que provocarán un caos aún mayor que el que ya hay. Película bien acogida en la Muestra.
Y vamos con una de las grandes, aunque más inesperadas, de estos cuatro días de cine: la rusa Salyut 7. Basada en los hechos reales ocurridos con la carrera espacial rusa en 1985 en los que la estación espacial que da título al film dejó de responder a los comandos del Centro de Control y se disponía, si no se evitaba, a provocar un desastre, se trata de una de las mejores películas vistas en la Muestra.
Narrada con un ritmo admirable, Salyut 7, de no ser rusa, de haber sido norteamericana, habría sido una de las producciones más esperadas de la temporada y habría tenido todas las garantías con las que cuenta una cinta con buenas críticas de ser un éxito de taquilla. Sería una lástima que no se estrenara en cine porque por su calidad y sus méritos lo merece mucho más que otras que sí se estrenan y de las que luego el público reniega.
El plato fuerte de la programación de la Muestra venía a continuación y se trataba de How to talk to girls at parties (En la foto de la portada del artículo), de John Cameron Mitchell, con Elle Fanning como protagonista y con Nicole Kidman en un papel secundario.
A los fans del punk les parecerá un delirio fabuloso, una auténtica fiesta de la que pudieron disfrutar en la oscuridad de una sala comercial, ya que la película no se va a estrenar en cine. Pero para quien esto escribe, el resultado solo fue un delirio. Y también un suplicio.
No conectar con una película es lo peor que te puede pasar como espectador, y es precisamente lo que me ocurrió a mí. No tiene por qué ser extensible a los demás, y de hecho no lo fue porque su recibimiento más que bueno fue apoteósico, pero no me encuentro entre quienes le dieron el sobresaliente que pareció ganarse.
Eso sí: considero reseñable el hecho de que su protagonista, Elle Fanning (The neon Demon, Twixt, Somewhere), a punto de cumplir los 20 años, esté realizando un abanico de elecciones en su carrera tan inesperadas para una chica de su edad, que desde el punto de vista de espectadores acostumbrados a ver a adolescentes en personajes estereotipados en películas de terror planas o en argumentos románticos excesivamente gastados, solo puede alabarse. Y desear que siga en la misma senda.

Noomi Rapace multiplicada por siete en SIETE HERMANAS
Noomi Rapace, multiplicada por siete en SIETE HERMANAS

El domingo 11 de marzo finalizaba la Muestra. Pero la jornada comenzaba con la revisión en pantalla grande de Parque Jurásico. Y la tarde con I am not a witch, una coproducción entre Francia, Gran Bretaña y Alemania que tuvo una más que buena acogida.
A ella le seguía The endless, una historia un tanto confusa y difusa sobre una secta en la que la magia y los bucles temporales van a ser los protagonistas. Sus directores, Justin Benson y Aaron Moorhead, también intérpretes en los papeles principales, rodaron, en el año 2012, Resolution, la historia iniciática, o precuela, de esta misma. En VOD podréis encontrarla.
La tercera y última cinta de la programación fue Thelma, de Joaquim Trier. El responsable de las sobrevaloradas El amor es más fuerte que las bombas u Oslo, 31 de agosto, nos presenta con ella su primera película de género fantástico y lo hace mezclando el drama y el romanticismo a un fuego lento que pocos agradecen mientras la película transcurre pero que se olvida cuando la cinta acaba y reconocemos que nos ha dado uno de los mejores títulos de la Muestra. El día 23 se estrena comercialmente en cines.
Y por último, llega la clausura. Inicialmente en el programa estaba previsto que ésta fuera Pacific Rim: Insurrección, pero desde el comienzo de la Muestra se avisó de que habría un cambio al respecto, así que no se proyectó la esperada secuela de la cinta de Guillermo del Toro y en su lugar iría Siete hermanas, protagonizada por Noomi Rapace en el papel múltiple del número de hermanas que indica el título.
Disponible en plataformas digitales, en filmin o en Imagenio, Siete hermanas es otra de esas cintas que una vez vistas uno no se explica por qué ha pasado de puntillas por los cines (solo en siete salas de toda España y durante los siete días de la semana, guiño fiel al argumento que seguro que la recaudación obtenida no aplaude tanto): guión portentoso, acción bien contada y mejor rodada, un planteamiento suculento al que se le saca todo el partido posible… hemos visto en cines películas mucho peores que esta.
Da rabia pensar en la cantidad de buen cine que nos estamos perdiendo en salas. Sería pertienente la pregunta de si el cine está muriendo o si lo están matando. Pero a la Muestra Syfy estos títulos, aparentemente menos favorables, les da una nueva dimensión. Una dimensión fantástica.

Silvia García Jerez

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