MOLLY´S GAME: el arte de la palabra

AARON SORKIN ANTES DE MOLLY´S GAME

Kevin Costner y Jesscia Chastain en MOLLY´S GAME
Kevin Costner y Jessica Chastain, padre e hija delante de las cámaras de MOLLY´S GAME

Molly´s Game es el debut en la dirección de Aaron Sorkin. Con un dato semejante, una película debería estar vendida. Pero es que además en su reparto encontramos a Jessica Chastain, a Idris Elba y a Kevin Costner, así que se convierte por derecho propio en una cinta de obligado visionado.
Pero en realidad Molly´s Game, más que el cine comercial que prometen estos créditos, es cine de autor y Aaron Sorkin el genio que le ha dado vida, tanto en la escritura con letras como en la traslación a imágenes de su texto.
Por lo tanto, los seguidores de Sorkin en su faceta de guionista pueden hacerse una idea de lo que van a encontrarse cuando acudan a la sala a ver, por extraño que resulte, la ópera prima de un hombre consagrado: un film trepidante, lleno de acción interna en el que los diálogos no se detienen y en el que los acontecimientos se dan paso con la celeridad a la que su autor nos tiene acostumbrados.
Comenzó su carrera con un guión prodigioso, el de Algunos hombres buenos. Sí, ese diálogo a modo de interrogatorio sobre el Código Rojo entre Tom Cruise y Jack Nicholson es suyo aunque nos pertenezca un poco a todos.
Después, su fama creció gracias a la serie de televisión El Ala Oeste de la Casa Blanca. Quienes siguieron su trama aseguraban que cada capítulo era un desafío y que no podías evadirte medio segundo si no querías perderte nada. Tensión en dosis de cuarenta minutos.
Volvió al cine y firmó La guerra de Charlie Wilson, una joya poco valorada, probablemente porque su nivel excedía el de la película convencional que se esperaba, pero nadie que la haya visto puede negar que Sorkin le ofreció a Phillip Seymour Hoffman uno de los mejores diálogos de su carrera que culminaba con un monólogo que él mismo quería posteriormente comprobar hasta qué punto había estado lo impostado que él deseaba.
Y llega La red social. Su retrato del nacimiento de Facebook lo coloca en un momento en el que lo que venga a continuación ya será siempre el después. Diálogos afilados como agujas, tempo inmejorable y una estructura que jugaba con el presente y el pasado de una manera más que brillante llevan a Aaron Sorkin a un futuro en el que él mismo se ha puesto el listón muy alto.
Tanto que con Moneyball. Rompiendo las reglas llega a decepcionar a algunos de sus incondicionales. Y la decepción continúa en Steve Jobs, un trabajo poco sobresaliente que resultaba muy complicado defender.

Jessica Chastain en MOLLY´S GAME
Jessica Chastain en MOLLY´S GAME

MOLLY´S GAME, de Aaron Sorkin
Pero llega Molly´s Game y la ovación regresa. Es inevitable. Nada falla en este relato de la ambición protagonizado por una mujer tan buena organizando timbas de juegos ilegales como en cualquier otra cosa que se hubiera propuesto. Porque su padre la entrenó para ser la mejor y ella fue una excelente alumna.
Molly´s Game es la historia real de Molly Bloom (Jessica Chastain), quien en el prólogo de la cinta nos narra con una voz en off que no nos abandonará en todo el metraje, la decepción que sufrió cuando de pequeña tuvo que abandonar el esquí profesional. Su padre, y también su entrenador (Kevin Costner), a pesar del duro y estresante régimen de trabajo al que la sometía, no dejó de apoyarla en todo momento.
Pero Molly tuvo que seguir otro camino y la vida la llevó a ser camarera en Los Ángeles y más tarde a organizar partidas de póker clandestinas que la convirtieron en una mujer famosa y millonaria hasta el punto de mezclarse con la mafia rusa. Y ahí fue cuando empezaron los problemas, para los que requiere los servicios de un abogado (Idris Elba), que será el que protagonice junto a ella toda la trama del presente narrativo para llevar a cabo la preparación del juicio.
Decía Jessica Chastain a su paso por Madrid para promocionar la película que ella no ha sentido que fuera la primera vez que Aaron Sorkin asumiera las tareas de la dirección de un largometraje. Que ha aprendido de tal forma que parece que llevara toda su carrera dirigiendo. Y lo cierto es que como espector es imposible separar al guionista del director porque a los dos niveles encontramos una precisión de maestro.
El ritmo de Molly´s Game no difiere en nada al de La red social, que podía haber firmado él pero que en su lugar lo hizo David Fincher. Y los diálogos vuelven a ser tan redondos como se espera que salgan de su pluma. La verdad que nace de ellos es tan emocionante uno desearía utilizarlos en su vida más allá del momentáneo recuerdo que una conversación los trajera a colación. Pero el ser humano no está preparado para decir diálogos así con la normalidad con la que él los escribe. Y la mayoría de directores tampoco sabrían dirigir a los actores de modo que dichos suenen lo natural que la realidad de la ficción requiere.
Resulta una experiencia exponerse desde la butaca de la sala del cine al prodigioso cruce de frases que pronuncian Jessica Chastain e Idris Elba. Jessica Chastain y los jugadores de sus partidas. O Jessica Chastain y Kevin Costner. La escena en la que ambos están sentados en un banco no solo resume una relación fraternal enquistada, también es el arte de la precisón en lo que hay que decir y en el significado de cada palabra. No se puede escribir mejor que Aaron Sorkin, y si además le regalas a Kevin Costner la posiblidad de homenajearse a sí mismo convirtiéndolo en el Donald Sutherland con el que departe en JFK, le haces justicia a uno de los actores que el cine tiene actualmente más infravalorados.
Aunque por supuesto, Jessica Chastain es la reina de la función. Su personaje le da título a la película y es la recreación de la vida de la Molly real la que vemos en la pantalla. Jessica vuelve a demostrar aquí que es una de las mejores actrices del mundo. Su capacidad para llevar con fluidez un protagonista de este calibre no la tiene cualquier intérprete y ajustarse a la rapidez del texto y de una voz en off casi siempre presente en la historia hace necesario que el espectador poco acostumbrado a ver el cine en su versión original deba prescindir de ella y acuda a la versión doblada para no perder detalle del relato. Lo cual sería una pena, pero no deja de ser un consejo adecuado.
Pero Molly´s Game no es solo una película de actores, o de guionista, o de director. Es un film de equipo en el que todo brilla, cada aspecto de su producción, incluyendo también una fotografía excelente, una música espléndida o un vestuario que va a llamar la atención de quien caiga en observarlo. No, Molly´s Game es un film excelente que más allá de a los adeptos de los nombres de sus créditos debería atraer a todo espectador ávido de buen cine.

Silvia García Jerez

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