Las Crónicas de Blancanieves, EL CAZADOR Y LA REINA DEL HIELO

Sé lo que hicisteis en el último cuento

Un gran despliegue de efectos especiales y un reparto rompe-taquillas para el clásico relato de la manzana y el espejo que hace unos años contaba de nuevas, la historia infantil de manera más oscura.
El filme que apenas convenció con su grandilocuente puesta en escena visual, no consiguió el éxito esperado y despistó su cambio príncipe por cazador, que ni enamoró al público ni a Kristen Stewart, recién escapada de su saga vampírica, como la princesa de Hermanos Grimm; mientras se aguantaba, eso sí, por una bella madrastra, Charlize Theron, la reina y auténtica protagonista de la versión de entonces, La Leyenda del Cazador.

La que ahora se estrena que dicen es precuela, narra las crónicas de dos hermanas enfrentadas por el poder, sin reflejo alguno de Blancanieves que debe haberse quedado en otro reino muy, muy lejano… Y aunque en el título reaparece el Cazador y nos anuncia a una reina del Hielo, vuele a ser Theron la que más luce con sus vestidos dorados, manteniendo unos primerísimos planos de mala-malísima cuestionando el photoshop y cualquier otro artificio.

El Cazador y la Reina del Hielo continúa la herencia efectista de aquella puesta en escena, pero esta abigarrada y inconexa versión del enfrentamiento entre el bien y el mal con la moraleja de la fuerza vs la debilidad, está repleta de imaginería de otras películas y series pero carente del simpático guiño cinéfilo. No conquista pues, este insólito érase una vez como origen del relato.
Y el nuevo gran reparto (Emily Blunt, Jessica Chastain) entretiene en pocas ocasiones, contándonos una forzada historia de amor -con más química fraternal que en la de pareja-, para poder seguir creyendo en cuentos.

Además de Charlize Theron, está Emily Blunt tiernamente correcta y Jessica Chastain que como dice su personaje, nunca falla. De El Cazador (Chris Hemsworth) en su guerra personal con las dos reinas y su propio enamoramiento, sólo decir que si la ven en VOS no pierdan un subtítulo porque aunque le acompaña el cuerpo para un personaje con poco texto, su acento australiano no le salva como tampoco los saltos de guión y cuesta seguir su dicción.

Mientras entre tanta estrella y parafernalia desaprovechada en la eterna lucha del amor y el miedo como impulso vital, el joven novato Sope Dirisu, parece aparecer más por cubrir la cuota de minoría negra -como en Star Wars- que por su acertada actuación.

Las Crónicas de Blancanieves: EL CAZADOR Y LA REINA DEL HIELO

Producida por Joe Roth, autoplagiando sus mismas adaptaciones (Alicia de Burton y la Maléfica de la Jolie) hasta en el vestuario (esa Blunt siempre de plata, guerrera y arrastrando un sonido metálico…) y dirigida por Cedric Nicolas-Troyan, experto en producciones digitales, estas crónicas de El Cazador y la Reina del Hielo, dejan algún déjà vu de Frozen (mucho hielo que reina en la peli y no sólo en el título) y también de El laberinto del fauno, convirtiendo al film en un batiburrillo de peleas, romances y seres de fantasía (que no fantásticos) con un humor que no acompaña ni gracia tienen los enanos.

EL CAZADOR Y LA REINA DEL HIELO

Se hace larga para los adultos y no queda claro a qué público adolescente va… Y aún siendo más ligera y menos sombría, no convence ni divierte. ¡Se han cargado el cuento!

Así que consultaré…

Espejo, espejito mágico… Esta segunda parte de Blancanieves que dicen es la génesis y apunta ya a trilogía -queda claro al final de la cinta-, ¿dependerá del éxito en salas de cine este fin de semana? Apuesto que no, que ya está vendida esa tercera junto aquella primera de hace unos años.

¿Y Colorín, colorado… ?

Mariló C. Calvo

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