JUPITER´S MOON: el refugiado de oro

Indagar en la ficha de Jupiter´s Moon puede resultar, cuanto menos, llamativo. Porque hablamos de una película de nacionalidad húngara que cuenta una historia de inmigración, que en circunstancias normales pertenecería únicamente al género dramático. Pero cuando éste no se presenta en la pantalla con toda su pureza y viene mezclado con el fantástico puede, y de hecho lo ha logrado, ganar en el Festival de Sitges.
Y es que Jupiter´s Moon narra la odisea de Aryan (Zsombor Jéger), un joven sirio que en plena huida en la frontera es interceptado por el jefe del campamento de refugiados. Dos disparos están a punto de acabar con su vida pero antes de que eso ocurra, Aryan levita, se alza entre los árboles y cae al perder el conocimiento. Será entonces cuando lo trasladen al hospital del campamento y el médico que lo atienda, al descubrir el prodigio, lo saque de allí y se lo lleve consigo para obtener provecho económico del mismo.

Tras ser disparado, Aryan comienza a volar en JUPITER´S MOON
Tras ser disparado, Aryan (Zsombor Jéger) comienza a volar en JUPITER´S MOON

Se trata de un film que plantea un detalle similar al que desarrolló Steven Spielberg con la niña del abrigo rojo de La lista de Schindler, dándole una visibilidad especial a una persona en concreto de la que aunque no conozcamos su nombre la identificamos por un rasgo particular y le otorgamos la humanidad que no tiene la masa.
En el caso de Jupiter´s Moon, es la visibilidad de un inmigrante la que se hace evidente para conformar un alegato en favor de aquellos a quienes se expulsa antes de llegar. Y posteriormente se expone la corrupción de quienes se aprovechan de personas a las que se les puede sacar beneficio cuando en una realidad no ficcionada serían, cuanto menos, completamente ignorados.
El resultado es, a todas luces, extraño. Pero tal vez por eso resulte apasionante, porque una vez expuesto el punto de partida, Jupiter´s Moon se convierte en una jungla en la que el médico quiere ganar dinero a costa del protagonista, un chico que solo pretende hacer el bien y se va viendo traicionado por un hombre que lo manipula, y se completa el triángulo con Inmigración, que trata de hacer su trabajo atrapando al prófugo.
Un film dramático, con tintes fantásticos en el que también asoma el cine de persecuciones, llámese de acción o thriller, lo que cada uno prefiera para asumir mejor la trama. Eso sí, está claro que estamos ante un ejercicio cinematográfico diferente que mezcla la imaginación de una situación extraordinaria con la radiografía de una parte del mundo que tristemente es actualidad, tanto si los informativos hablan de ella como si no.

Aryan acusa su salud cada vez que vuela
Cada vez que vuela, Aryan lo acusa

El director húngaro Kornél Mundruczó dirige este estimulante reto que sale bien parado en el interés que suscita toda la aventura, con escenas espectaculares y unos efectos visuales, ganadores también en Sitges, que conjuntan la eficacia de las acciones que efectúa Aryaan con la naturalidad de su inserción en lo que le toca vivir.
Es evidente que una película de estas características, de dicha nacionalidad, con un tema social del que en ningún caso se esperaría una victoria en un festival de cine fantástico, resulte casi marciano atestiguar su posición privilegiada en el palmarés. Pero también habría que recordar casos como los de la curiosa I, Origins, que mezclaba el fantástico con la investigación científica, Hard Candy, un thriller psicológico sobre los abusos y los malos tratos, el de la extraña y fascinante Borgman o el de Holy Motors, el film de Leox Carax que es directamente inclasificable.
Jupiter´s Moon se erige entonces, en ese contexto y como tal, en una película nada desdeñable, en un film valiente que nos habla de nuestros miedos a lo diferente y de nuestros prejuicios, que nos sirven para mirar al lado que consideramos más amable sin plantearnos si estamos haciendo lo correcto.
Una película que nos abre los ojos ante una guerra indeseable, y unos seres que huyen de ella para demostrarnos que sus modos de vida, que tan lejanos nos parecen, son también propios de la nuestra. Y lo hace usando efectos especiales. Qué mejor manera de acercarnos a su mundo que a través de una técnica que tanto admiramos en el nuestro.

Silvia Grcía Jerez

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